Una sonrisa no cuesta nada, pero da mucho. En esta
puerta hemos pasado momento inolvidables, tantos que quedan en el recuerdo y son imposibles de borrar. Recuerdo cuanto reiamos y nos olvidavamos de todos los problemas, creo que esas sonrisas eran los mejores antidotos para todos los males y problemas. Quisiera poder recordar esos momentos junto a las personas que nos juntabamos en esa preciosa puerta, como es la de nuestra
iglesia.
Un beso muy grande para una persona que esta muy lejos e.s.g y
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