¿Recordáis? No teníamos necesidad de salir todas las
noches fuera como ahora se hace; nosotros éramos
felices sentados en estos escalones, contemplando la luna, las estrellas, comiendo pipas y, sobre todo, charlando unos con otros. No necesitábamos de ninguna bebida ni sustancia para sentirnos bien. ¡Qué bien lo pasábamos! Con comentarios, chistes, deseos...