La verdad es que nunca he sabido contar chistes sin embargo hoy, tras mi vuelta de vacaciones, inevitablemente, lo voy a hacer; así es que que me perdonen los expertos por mi falta de gracia pero ahí va:
Había una vez dos
amigos muy amigos, un día a uno de ellos se le apareció Dios y le dijo: Manolo, pídeme lo que quieras, LO QUE QUIERAS; que te lo voy a dar y tienes la suerte de que a tu
amigo le daré el doble de lo que me pidas para ti.
Manolo estuvo pensando en qué es lo que quería pedir, ¿una
... (ver texto completo)