En el cortijo, la vida no era fácil ni comprensible, sobre todo para mis tíos y tías, que se veían sin futuro, marchitándose lentamente, hasta doblegarse ante la realidad, ante las leyes del sistema y del señorito, que no daban más opción que adaptarse al mundo creado por ellos y para ellos: la ley del latifundio, como decía un vecino. Así, se dieron cuenta que no podían tener ni objetivos propios de mejora, ni futuro, siendo el desencanto cada día mayor y precipitando la migración. A pesar de ser ... (ver texto completo)
A pesar de todo, el cortijo, también tenia sus fases de vida bucólica; de amaneceres y anocheceres calmos, en los que la sierra Horconera, las encinas y los quejigos y los grandes olivares, parecían dibujos, de lo quietos que estaban, recortados contra el cielo. A veces, se formaban brumas, neblinas, que subían por la sierra hasta el Morrión, haciéndolo aparecer y desaparecer, como si fuera presa de un encantamiento. La luz se iba haciendo glauca y tenue, hasta convertirse en sombras y oscuridad. ... (ver texto completo)
EL CORTIJERO Para el abuelo, ser cortijero, gañan y capataz, era algo hermoso, porque la brega con las tierras y su cultivo, permitían comer, seguir viviendo y sentirse útil, en aquella época convulsa. En cambio, mis tíos y tías, pensaban que la explotación inmisericorde, sin horarios, sin fiestas, sin vacaciones, miserablemente pagados, convertían de forma prematura al habitante del cortijo, en un ser envejecido y averiado, al que se exprimía hasta el limite. En verano, cuándo los emigrados volvían ... (ver texto completo)
En el cortijo, la vida no era fácil ni comprensible, sobre todo para mis tíos y tías, que se veían sin futuro, marchitándose lentamente, hasta doblegarse ante la realidad, ante las leyes del sistema y del señorito, que no daban más opción que adaptarse al mundo creado por ellos y para ellos: la ley del latifundio, como decía un vecino. Así, se dieron cuenta que no podían tener ni objetivos propios de mejora, ni futuro, siendo el desencanto cada día mayor y precipitando la migración. A pesar de ser un niño, fui testigo de como se iban abriendo abismos en lo viejo, en lo antiguo, que chocaban con la tenacidad y la perseverancia de mis tíos por salir de ese circulo que terminaba rompiendo a las personas. ... (ver texto completo)
El lugar más emblemático y deseado del cortijo era la cámara, a la que se subía por unas escaleras estrechas, percibiéndose, ya, desde el primer escalón, un olorcillo agradable y excitante a chorizos, morcillas, jamones, condimentos, quesos de cabra, de oveja, los cantaros de aceite, las ristras de ajos y pimientos secos, las guindillas, el pan de higo...; y era un lugar muy frecuentado en Cuaresma, época de abstinencias y hambres, en nombre de lo sagrado y del férreo control de la abuela. La huella ... (ver texto completo)
EL CORTIJERO Para el abuelo, ser cortijero, gañan y capataz, era algo hermoso, porque la brega con las tierras y su cultivo, permitían comer, seguir viviendo y sentirse útil, en aquella época convulsa. En cambio, mis tíos y tías, pensaban que la explotación inmisericorde, sin horarios, sin fiestas, sin vacaciones, miserablemente pagados, convertían de forma prematura al habitante del cortijo, en un ser envejecido y averiado, al que se exprimía hasta el limite. En verano, cuándo los emigrados volvían ... (ver texto completo)
¨ËL OTRO MUNDO¨del cortijo Era un mundo del que nunca se hablaba, y llamabase justamente así: El otro mundo. En el, tenia cabida lo incomprensible, lo sobrenatural, lo supersticioso, los aojamientos, los desaojamientos, los rituales de amarres y desamarres, el curanderismo, la muerte y la vida. La abuela, era la suma sacerdotisa de ese mundo. En una alacena guardaba una imagen de Santa Barbara y otra de Pómba Gira, madre de los amarramientos, una especie de idolilla barriguda, con ojos saltones y ... (ver texto completo)
El lugar más emblemático y deseado del cortijo era la cámara, a la que se subía por unas escaleras estrechas, percibiéndose, ya, desde el primer escalón, un olorcillo agradable y excitante a chorizos, morcillas, jamones, condimentos, quesos de cabra, de oveja, los cantaros de aceite, las ristras de ajos y pimientos secos, las guindillas, el pan de higo...; y era un lugar muy frecuentado en Cuaresma, época de abstinencias y hambres, en nombre de lo sagrado y del férreo control de la abuela. La huella ... (ver texto completo)
Continuemos con la saga del Cortijo. En el cortijo no había luz. Nos alumbrábamos con el carburo. Ignoro si la compañía eléctrica de la época tenia el monopolio del mismo. Y también con el candil, que daba una luz fantasmagórica y como más intima, y que casualmente, solía encenderse cuándo los novios venían a ver a las titas, con la excusa por parte de ellas de que no quedaba carburo. Si, es curioso cuándo lo recuerdo. Hagamos una composición de lugar: La chimenea crepitando, con un fuego capaz y ... (ver texto completo)
¨ËL OTRO MUNDO¨del cortijo Era un mundo del que nunca se hablaba, y llamabase justamente así: El otro mundo. En el, tenia cabida lo incomprensible, lo sobrenatural, lo supersticioso, los aojamientos, los desaojamientos, los rituales de amarres y desamarres, el curanderismo, la muerte y la vida. La abuela, era la suma sacerdotisa de ese mundo. En una alacena guardaba una imagen de Santa Barbara y otra de Pómba Gira, madre de los amarramientos, una especie de idolilla barriguda, con ojos saltones y ... (ver texto completo)
El cortijo tenia 2 mundos. Uno se llamaba abuelo y abuela, lleno de amor, de palabras cariñosas y de mimos. El otro mundo era más siniestro. En el se contaban historias tristes de la guerra civil, historias de aparecidos, y sobre todo se hablaba de los caprichos del señorito. Por empatía terminé perteneciendo a los dos mundos. Alrededor del cortijo se extendían los olivares, la sierra llena de quejigos y encinas centenarias, los arroyuelos que iban a morir al rio Salado, de cuevas y de zorros. A ... (ver texto completo)
Continuemos con la saga del Cortijo. En el cortijo no había luz. Nos alumbrábamos con el carburo. Ignoro si la compañía eléctrica de la época tenia el monopolio del mismo. Y también con el candil, que daba una luz fantasmagórica y como más intima, y que casualmente, solía encenderse cuándo los novios venían a ver a las titas, con la excusa por parte de ellas de que no quedaba carburo. Si, es curioso cuándo lo recuerdo. Hagamos una composición de lugar: La chimenea crepitando, con un fuego capaz y ... (ver texto completo)
La casa del abuelo era un gran cortijo cerca de Lagunillas, lleno de habitaciones oscuras, de pasillos empedrados y de escaleras estrechas, que subían a la cámara y al pajar. Cada cosa tenia su perfume. Olia a chimenea, a gallinas, a conejos, a leche, a fruta, a yerba, a muerte y a eternidad. Con el abuelo aprendí a conocer los árboles, el sol, las tormentas, los animales y las estrellas. Era lo más imprescindible para comenzar la vida. Y la comencé. Y después de muchos años, y desde muy lejos, la ... (ver texto completo)
El cortijo tenia 2 mundos. Uno se llamaba abuelo y abuela, lleno de amor, de palabras cariñosas y de mimos. El otro mundo era más siniestro. En el se contaban historias tristes de la guerra civil, historias de aparecidos, y sobre todo se hablaba de los caprichos del señorito. Por empatía terminé perteneciendo a los dos mundos. Alrededor del cortijo se extendían los olivares, la sierra llena de quejigos y encinas centenarias, los arroyuelos que iban a morir al rio Salado, de cuevas y de zorros. A ... (ver texto completo)
La casa del abuelo era un gran cortijo cerca de Lagunillas, lleno de habitaciones oscuras, de pasillos empedrados y de escaleras estrechas, que subían a la cámara y al pajar. Cada cosa tenia su perfume. Olia a chimenea, a gallinas, a conejos, a leche, a fruta, a yerba, a muerte y a eternidad. Con el abuelo aprendí a conocer los árboles, el sol, las tormentas, los animales y las estrellas. Era lo más imprescindible para comenzar la vida. Y la comencé. Y después de muchos años, y desde muy lejos, la ... (ver texto completo)
Esta imagen se trata de Nuestra Señora del Carmen de Priego de Córdoba ya que la de Las Lagunillas es diferente
povrdano el canuelo priego
Yo soy Povedano y el año pasado estuve en el Caluelo y me reencontré con mi familia
Hola a todos. He encontrado este foro por casualidad investigando sobre los orígenes de mi familia paterna.
Mis abuelos se llamaban Antonio Pérez Cantero y Carmen Arévalo Fernández. No tuve la oportunidad de conocerles pero mi padre siempre dice que el mote que utilizaban en el pueblo era "los palillares".
Un saludo desde Zaragoza.
Muy bonito priego
Buenas tardes, alguien me puede decir donde esta el sitio o cortijo de la Mohonera? esta en el termino de Rute pero lindando con Lagunillas. Gracias un saludo
BUSCANDO FAMILIA, ALGUIEN LES SUENA APELLIDOS
la familia de mi padre son de cordoba y malaga, mis abuelos paternos, luis perez zafra y francisca exposito roldan. Los hermanos de mi abuelo Luis perez zafra son: miguel, manuel, dulce y maria del carmen. Los padres de mi abuelo y de sus 4 hermanos eran Manuel Perez (EL 2°apellido podria ser hinojosa o zurita) y Carmen Zafra (el 2°apellido podria ser Sanchez). Los padres de mi abuela Francisca Exposito roldan son Francisco Exposito Sanchez y Adelia ... (ver texto completo)
Dios te bendiga, querido maestro.