Hola Descendiente; tienes razón, es que soy de un cansinoooooooooooooo jejeje Pues eso, que te agradezco que siempre estés al quite y me saques del atolladero. Por cierto, tu no los has conocido ¿o sí? Me refiero a los atolladeros o cepos que hace decenas de años se formaban por los caminos de nuestra tierra cuando llegaba el invierno. Eran tremendos; algunos de ellos eran salvables, pero otros, dado la configuración del terreno junto al camino, no había forma de salvarlos y las penurias para salir
... (ver texto completo)
¡Hombre, Germán, no ha sido para tanto! Yo... es que soy meticuloso y observador, de ahí que me diera cuenta de tu despiste. De lo que me preguntas no tengo ni idea; debe ser que soy muuucho más
joven que tú y que solo voy por Alcornocal de año en año.
Lo que no había leido antes era que contabas con una musa compartida, jajaja. Será alguna de esas historias que te marcas.
Saludos.