Jaén; tierra de olivar... De llano seco y colina,
de vientos que han retorcido los troncos con la sequía;
de perlas hecha aceituna -milagro de verde oliva-
con suave tacto y aroma, aceite que se rocía
como liquido cremoso de mejor gastronomía,
y orgullo de un campesino que le dedica su vida.
de vientos que han retorcido los troncos con la sequía;
de perlas hecha aceituna -milagro de verde oliva-
con suave tacto y aroma, aceite que se rocía
como liquido cremoso de mejor gastronomía,
y orgullo de un campesino que le dedica su vida.
Besando el Guadalquivir mi Córdoba se levanta;
artesanía de calles y rinconcito con plaza,
blanco de cal es el fondo de sus macetas colgadas.
En la plaza de la Concha -como un pañuelo de ancha-
luce un farol en su calle que en la noche se destaca,
y el murmullo de la fuente que al silencio te reclama.
artesanía de calles y rinconcito con plaza,
blanco de cal es el fondo de sus macetas colgadas.
En la plaza de la Concha -como un pañuelo de ancha-
luce un farol en su calle que en la noche se destaca,
y el murmullo de la fuente que al silencio te reclama.