Casas "abrigo bajo
rocas": A diferencia de las
cuevas tradicionales excavadas en la
montaña, estas viviendas y locales comerciales aprovechan el espectacular tajo natural esculpido durante milenios por el
río Trejo (también conocido como Guadalporcún en la zona). Los habitantes simplemente levantaron las
fachadas blancas de estilo andaluz cerrando los huecos rocosos, usando la colosal pared de
piedra como un
tejado natural eterno. El río a tus pies: El pequeño cauce de
agua que se ve a la izquierda de tu
foto es precisamente el río Trejo. El muro de piedra y la balaustrada blanca protegen el
paseo peatonal y las concurridas
terrazas de los
restaurantes que se instalan justo debajo del enorme saliente rocoso.