JOSE VELARDE
ávido aún de belleza
Escalo el coronamiento
De una antigua fortaleza,
Que hunde en el
mar el cimiento
Y en las nubes la cabeza;
Y á medida que adelanta
Mi ascensión, se me figura
Que la atlántica llanura
Lentamente se levanta
Suspendida de la altura.
Bien me pongo a contemplar
Los
árboles de un
pinar
Que parecen, inclinados
Ejércitos derrotados
Que van huyendo del mar.