Palacio del marqués de Bertemati, JEREZ DE LA FRONTERA

El palacio del marqués de Bertemati de Jerez de la Frontera se construye hacia el año 1785 a instancias de la familia Sopranis-Dávila, en la zona antiguamente designada como del Arroyo, y próximo a la entonces Colegiata, hoy Catedral de Jerez de la Frontera.

Fachada del Palacio Bertemati
Constituye el ejemplo más significativo de casa palaciega dieciochesca de la Baja Andalucía y de la arquitectura de la alta burguesía jerezana del siglo XVIII.

Destaca en el edificio la horizontalidad de su amplia fachada en la que se abren las monumentales portadas, valores de predominio sobre la trama urbana que lo rodea y que le dan carácter de elemento generador del ámbito territorial.

El edificio de planta rectangular muy alargada, se estructura en dos plantas y se distribuye interiormente en torno a un patio central y un jardín. Además de estos espacios ordenadores existen otros patios de servicio que ayudan a la iluminación y ventilación de las distintas estancias. Actualmente, la distribución de algunas dependencias han sido compartimentadas, se han construido escaleras y abierto nuevos pasillos en función de la utilización del inmueble como centro socio-económico y residencia para estudiantes.
Patio

Patio del Palacio Bertemati
El patio principal tiene forma cuadrada y alzado de dos plantas con terraza superior delimitada con antepecho de hierro. Está porticado en tres de sus lados cuyos frentes muestran tres vanos de medio punto decorados con yeserías de formas onduladas y elementos vegetales. En las enjutas se abren óculos cuyos vanos están formados por lóbulos circulares y fina moldura mixtilínea. Los arcos descansan en columnas toscanas sobre pedestales.

En la planta superior repite la misma composición a diferencia que las galerías se encuentran cubiertas con cristaleras metálicas y las columnas realizadas en piedra son de sección poligonal y están empotradas en el muro.

El citado patio se encuentra en eje con el acceso de la portada principal y se halla separado de ésta por un amplio zaguán, asímismo, hace la función de elemento repartidor de las principales dependencias; escalera, salones y capilla del palacio.

El estilo barroco se deja ver ostentosamente en la portada de dos cuerpos de altura de su fachada principal, elegantemente trazada y de resuelta ejecución, tanto en su diseño como en su decoración. En ella destacan las columnas labradas en su fuste y sobre pedestales girados, que avanzan en la fachada para sostener un movido balcón, triplemente curvado por la inclusión en su centro de una rotunda ménsula cilíndrica.

Un variado repertorio de curvas, contracurvas, ondas y quebrados contribuyen a exaltar, como en un retablo, la composición central sobre el hueco superior.

La portada principal ubicada a la izquierda de la fachada, se compone de un vano adintelado circundado con ancho baquetón ondulado y decorado en sus laterales con dobles pilastras.