Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas. El joven conoce las reglas, pero el viejo las excepciones.
Nadie abandona el cargo de presidente con el mismo prestigio y respeto que le llevo ahí. Una vejez tranquila es la recompensa de una juventud juiciosa.
Es fácil temer, pero penoso; respetar es difícil, pero más dulce. La vejez nos arrebata lo que hemos heredado y nos da lo que hemos merecido.
El sufrir merece respeto, el someterse es despreciable. Todos deseamos llegar a viejos, y todos negamos que hemos llegado.
La responsabilidad acrecienta el respeto que uno siente por si mismo. Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerla enseguida.
Ser humano significa sentirse inferior. Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes.
Un hombre nulo es algo horrible. Pero hay otra cosa peor: un hombre anulado. Pocos hay viejos y dichosos.
La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo. Envejecer no es nada; lo terrible es seguir sintiéndose joven.
La ciencia humana consiste más en destruir errores que en descubrir verdades. Siempre es más valioso tener el respeto que la admiración de las personas.