Quisiera, querida Andrea, dedicarte exclusivamente a ti mis reflexiones de esta noche. Me han calado tan hondos tus sentimientos, tan sinceros, tan desgranados, que te imagino nostálgica frente al ordenador y como necesitada del calor de este grupo de jabeños para que tus recuerdos fluyan aún más al contarte los nuestros. Yo no podré describirte mejor que lo ha hecho UNOMAS (que no sé si va a resultar UNAMAS) la imagen de aquel arroyo, con los puentes y pasaderas que tú recuerdas, en el que todos ... (ver texto completo)