• (168) Si se llamaba a la puerta y alguien preguntaba: ¿quién es?, automáticamente recibía la respuesta: “Sabañones a tus pies... que yo ya los pasé”. Seguidamente se echaba sal en el zaguán. El arrojar sal era debido a la creencia de que así se curaban. Los “sabañones” (Hinchazón o ulceración de la piel en manos, pies y principalmente en orejas debido al frío excesivo) muy abundante antaño. Creencias había muchas…. CONTINUARÁ. Saludos.
• (169) ….Una de las más curiosas sin duda alguna, sería las marimantas. Membrío no podía ser ajeno a estas mitologías locales. Frecuentemente eran avistadas bien avanzada la noche o por la madrugada deambular por las calles del pueblo y casi siempre eran a finales de otoño o invierno; tal vez aprovechando la inmovilidad que produce el frío y la disminución de viandantes. Las marimantas llevaban una blanca sábana que le tapaba la cabeza. Atravesaban velozmente –lo suficiente para ser vista- las ... (ver texto completo)