Había nacido en 1926 en un pueblo de Salamanca, primero fue Maestro Nacional, luego hizo la licenciatura en Matemáticas para terminar más tarde como catedrático en el “Pedro de Valdivia”. Yo le conocí en l959, cuando el Instituto estaba ubicado en la plaza de San Bartolomé, por detrás de la Iglesia de San Francisco, tenía 33 años y era muy menudo y bajito, sonriente, siempre trajeado, bigote abundante y pelo negro ondulado hacia atrás. Hablaba un castellano perfecto y, en clase –siempre de pies y ... (ver texto completo)