Cuando Pánfilo Descuangarijado Antigualla se iba acercando a Carcundia aún llovía, los deshilachados harapos con los que pretendía cubrir su escuálida anatomía, estaban chorreando, tiritaba, así que aceleró el paso todo lo que sus cansinas fuerzas y destrozados borceguíes le permitían por ver si entraba un poco en calor.
Cuando llegó al foro estaba cayendo la noche y, el astro rey semejaba una inmensa bola de fuego que desaparecía por el lado de Portugal. En el claroscuro del límpido y transparente ... (ver texto completo)
Cuando llegó al foro estaba cayendo la noche y, el astro rey semejaba una inmensa bola de fuego que desaparecía por el lado de Portugal. En el claroscuro del límpido y transparente ... (ver texto completo)