Una de las historias que me ocurrieron fue la siguiente: un día creo que fue por lo años 60 cuando yo tenia ocho o diez años me ocurrió algo insólito. Resulta que fuimos, unos amigos y yo a dar un paseo al campo por la parte del cementerio viejo. Ya era anochecido y como cosa de niños, empezamos a robar unas manzanas de unos árboles, cuando uno dice: que viene el dueño, que viene el dueño. Saltamos todos de los árboles corriendo, pero uno no se enteró, no lo oyó porque era mudo y se quedó en el árbol. ... (ver texto completo)