Hombre, hablo quien pudo, o como se dice en mi tierra, simpre habla quien tiene porque callar, pues no se sabe de Ud. ni de donde viene ni a donde va.
Por mi amada Dulceora
yo no tengo miedo a nadie.
No me importan ni las armas,
ni a quien tenga por delante.
Pero voy a pasar la noche,
mañana vuelvo a lo de Caballero andante.
yo no tengo miedo a nadie.
No me importan ni las armas,
ni a quien tenga por delante.
Pero voy a pasar la noche,
mañana vuelvo a lo de Caballero andante.