¡OH!, cuanta alegría Señora, de sus palabras gozar.
De muy bonitos cantares
me siento ser el sujeto.
¿Dónde estará Dulcinea
que hace mucho no la encuentro?
y con ella quiero estar.
Si bajando la cuestecilla
encuentro a la más “fermosa”,
me voy pa la sierrecica.
¿El premio?
Encontrarme con la moza.
Pues cual mejor premio tendría
que ver a tan bella dama.
Mis brazos la cubrirían
y de besos la llenara.
Mejor me voy pa Almería
que soñar no cuesta nada.
Previamente antes de irme
a to un saludo dejara.
... (ver texto completo)