Buenas, Ginés:
He de confesarte que ese día subí a Nieva a comer migas, lo que no me imaginaba era la sorpresa que me esperaba despues de la siesta, no pude ni pegar el ojo, porque empezó a llover y no veas de qué manera. Cuando se calmó un poco, dice mi hermano "se oye mucho ruido y está rambla no es, seguro que la de la Hoya ha salido", nos montamos en el coche y ¡sorpresa! puedes ver lo que nos encontramos, pero es que cuando llegamos a mi casa, mi madre: " ¡me teneis con la sangre en el cuello!, ... (ver texto completo)
He de confesarte que ese día subí a Nieva a comer migas, lo que no me imaginaba era la sorpresa que me esperaba despues de la siesta, no pude ni pegar el ojo, porque empezó a llover y no veas de qué manera. Cuando se calmó un poco, dice mi hermano "se oye mucho ruido y está rambla no es, seguro que la de la Hoya ha salido", nos montamos en el coche y ¡sorpresa! puedes ver lo que nos encontramos, pero es que cuando llegamos a mi casa, mi madre: " ¡me teneis con la sangre en el cuello!, ... (ver texto completo)
Hola de nuevo, Mari, perdona por mi error ortográfico.
Un abrazo.
Ginés Larios. Lorca
Un abrazo.
Ginés Larios. Lorca