Ante todo mis respetos a Don Leocadio Bordón Palenzuela que con su dilatada experiencia de vida, seguro que nos puede enseñar mucho de estas tierras que en su día fueron un auténtico vergel (documentación histórica atestigua la riqueza del subsuelo) y paraíso de la humanidad. Si me perdona Don Leocadio y seguro que le alertará su memoria, me refería al Cortijo cuyas ruinas todavía se observan conforme vamos llegando por el camino principal a su izquierda en dirección a la playa, a unos 400 metros ... (ver texto completo)