Allá por 1948, mi tío Manuel Méndez había decidido emigrar a Argentina, tal como lo estaban haciendo muchos compañeros suyos de las minas, y tal como lo había hecho su hermana -es decir, mi madre- veinte años atrás. Además de su mujer y sus hijos, haría el viaje con sus padres, puesto que éstos eran ya muy mayores y tenían en él a su único sostén.
Toda la familia, pues, se abocó a procurar sus respectivas partidas de nacimiento, ya que las mismas eran imprescindibles para poder viajar. Pero con ... (ver texto completo)
Toda la familia, pues, se abocó a procurar sus respectivas partidas de nacimiento, ya que las mismas eran imprescindibles para poder viajar. Pero con ... (ver texto completo)