Cuando llegamos desde Fernán Pérez mi familia y yo, a Las Casas Nuevas en la primavera ó verano del año 1953, recuerdo con tristeza que, ese mismo año, mi padre compró con la mayor de las ilusiones un receptor de radio el cual conserva mi madre en su casa con todo el cariño que se le puede tener a los mejores de los recuerdos de un ser tan querido para nosotros. No olvidaré nunca, cuando fuí con mi padre a comprar aquel receptor a la casa de un hombre al que, le llamábamos "el sastre". No se me olvidará ... (ver texto completo)
Gracias Manuel por tu escrito, (El receptor de radio). En aquellos tiempos, aquellos “aparatos” se cuidaban como, “oro en paño”. La radio se solía tener en alguna mesita en la cual, la mujer de la casa la adornaba con algún pañuelo o por un pequeño cubre mesa que ella misma lo hacía de puntilla con la aguja cadeneta, éste era el caso en mi casa. Por aquellos días (daban) una novela por la noche que a mí me gustaba oírla. El inspector X. Recuerdo la voz del locutor dando entrada a la novela, y decía. ... (ver texto completo)