Yo tambien di mis primeros pasos, jugué a "la pelota" (nunca deciamos futbol) en la puerta de la iglesia, aprendí algo parecido a bailar en el salon los dominigos por la tarde, y como todos me busqué la vida fuera, pero sigo siendo de allí y no me hace gracia que todos los comentarios y alusiones que se le hacen siempre sea porque es un pueblo abandonado de la mano de dios (o de la curia, y ahora nunca mejor dicho, del ayuntamiento y de nosotros mismos, en ruinas, con el consultorio médico y la iglesia ... (ver texto completo)