Amigo Francisco, al nombrar el tocadiscos me has hecho recordar el baile de los Sábados en verano en los años sesenta; al anochecer en la puerta del bar. el pintao, estaba todo lleno de mesas ocupadas por mineros y su familia degustando las ricas tapas que hacía la buena cocinera María Gil, gambas y cigalas a la plancha, carne tabernero, asadura etc.; el pintao tenía un aparato que lo llamaban magnetofón que la música iba gravada en una cinta, lo enchufaba y daba volumen a tope y se oía asta en los ... (ver texto completo)