Dice el refranero español que;
Con el tiempo y una caña,
hasta las verdes caen.
Amigo Leocadio, igual que el refrán, está ocurriendo con tu deseo de juntar a todos los niños de ese
pueblo al que tanto quieres. Démosle tiempo al tiempo y podremos ver como nuestra
casa se llena de aquellos niños que tuvieron que abandonar su “cuna” a la que tanto quieren como lo demuestran o demostramos en nuestros escritos. El último en hacerlo, nuestro amigo Curro Lloris que con solo nueve añitos tuvo que marchar,
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