ARCOS DE LA FRONTERA: XVII-ARCOS DE LA FRONTERA....

XVII-ARCOS DE LA FRONTERA.

Es una villa de la Comarca de la Sierra de Grazalema de la provincia de Cádiz y se encuentra una distancia de 67 km de Cádiz Capital.
Fue también capital de la Taifa de Arcos durante la presencia musulmana y capital del Ducado de Arcos en 1493 durante el reinado de los Reyes Católicos. Su lugar de ubicación está en un cerro junto al rio Guadalete.

I-HISTORIA DE ARCOS DE LA FRONTERA.

La historia de Arcos se desarrolla en diferentes etapas:

-Prehistoria.

Hubo presencia humana desde los tiempos remotos habiendo encontrado muchos testimonios por la existencia de yacimientos arqueológicos encontrados (herramientas cortantes, hachas etc.).

-Edad Antigua.

Con la llegada de los ejércitos romanos a esta región se inicia la romanización de la región donde se encuentra, tras las investigaciones arqueológicas aparece el asentamiento “Coloniae Arcensium” así como otro asentamiento conocido como “Santical Arcensium”.
Sería en Roma quien le dio el nombre de Arx-Arcis que significa “Fortaleza en Altura”.

-Edad Media.

Tras la presencia musulmana en Hispania, se denomina Arkos transformándose en una ciudad próspera y floreciente.
En la etapa del Emirato dependiente de Damasco (711-757d. C) perteneció territorialmente a la Cora de Sidonia. Posteriormente en el siglo XI, tras la desintegración del Califato de Córdoba se trasformó en el Reino Taifa, bajó el dominio de Ben Jazrum, reyezuelo de origen bereber.
Durante este periodo se amurallo el núcleo urbano, manteniendo un complejo urbano formal por manzanas con un trazado de calles, un alcázar, una muralla, unos molinos etc.
Sería el rey Alfonso X El Sabio quien entre el 1255 y 1264 conquistó la ciudad para la Corona de Castilla, siendo cedida al Infante D. Enrique pero posteriormente volvió a la Corona de Castilla por su carácter fronterizo, con el reino de Granada.
En el 1300, la ciudad alcanzó el rango de Concejo. Sería Juan II de Castilla quien otorgó la ciudad a su valido Ruy López Dávalos para cedérsela a los Ponce de León en 1440, Duques de Arcos quienes lo conservaron hasta el siglo XVIII alcanzando un cenit de esplendor entre los siglos XV y XVII.

-Edad Moderna.

En el siglo XV se fundaron los Hospicios de los Franciscanos Descalzos y otro cercano a la Iglesia de San Pedro.
El Ayuntamiento es trasladado a la Plaza del Castillo y la cárcel también a otra casa, donde posteriormente se construirá Convento de las Mercedarias Descalzas. En la Plaza del Castillo se construyó la Alhóndiga y a su espalda el Matadero.
A partir del siglo XVI se amplió el núcleo urbano con nuevas construcciones como el Convento de San Francisco (1510), el de las religiosas de San Juan de Letrán (1539), el Hospital de San Roque y el de San Pedro. Posteriormente se inicia la construcción de un nuevo matadero, fuera de la Puerta de Jerez.
Durante el siglo XVIII se amplió nuevamente la ciudad que provoca su expansión, fuera de las murallas árabes.
En 1706 el rey Felipe V le concede el título de Noble y Fidelísima por su lealtad en la Guerra de Sucesión española.
En el 1755 tras el terremoto de Lisboa afectó notablemente a la fisionomía de la ciudad, provocando daños en las Iglesia de Santa María, San Pedro y San Agustín y también se desplomó el muro norte del Castillo cayendo al foso y enterrándolo lo que dio origen a la Calle Nueva.
Durante el siglo XVIII sigue la expansión de la ciudad fuera del recinto amurallado y surgen tres entornos: el barrio de la Corredera, el más aristocrático de la ciudad con las residencias de la burguesía, Hospital de San Juan de Dios, Pósito de Carlos III, Mesón del Duque e Iglesia de San Miguel; el barrio de San Francisco, alrededor de la Iglesia de los Franciscanos donde destaca la Capilla de las Aguas y por último el barrio Bajo, antiguo barrio morisco y actualmente conocido como barrio de Competa.