Como no había nada preparado, su cocinero apurado por las circunstancias, el apetito y el mal humor de su jefe, tomó lo que pudo, puso los ingredientes juntos y los batió hasta darles consistencia, forma y
color amarillento. Desde entonces, a ese conjunto se lo llamó " mahonnaise', por el
puerto Mahon, capital de
Menorca que, a su vez, deriva de Magon, fundador cartaginés, hermano de Aníbal (247-183 a. de C.).