Mensajes de ALBARES (Guadalajara) enviados por mmj:

Se recostó respirando suavemente, y quedó dormida; pero el silencio se volvía más y más profundo, y en su rostro se reflejaban la felicidad y la paz; habríase dicho que lo bañaba el sol... y entonces dijeron que estaba muerta.
- Se ha terminado -dijo- y yo estoy muy cansada; dejadme echar un sueñecito.
Ahora abuelita se ha muerto. Sentada en su silla de brazos, estaba contando una larga y maravillosa historia.
Sentado junto a ella hay un hombre, joven, vigoroso, apuesto. Huele la rosa y ella sonríe - ¡pero ya no es la sonrisa de abuelita! - sí, y vuelve a sonreír. Ahora se ha marchado él, y por la mente de ella desfilan muchos pensamientos y muchas figuras; el hombre gallardo ya no está, la rosa yace en el libro de cánticos, y... abuelita vuelve a ser la anciana que contempla la rosa marchita guardada en el libro.
¿Por qué abuelita mirará así la marchita rosa de su devocionario? ¿No lo sabes? Cada vez que las lágrimas de la abuelita caen sobre la flor, los colores cobran vida, la rosa se hincha y toda la sala se impregna de su aroma; se esfuman las paredes cual si fuesen pura niebla, y en derredor se levanta el bosque, espléndido y verde, con los rayos del sol filtrándose entre el follaje, y abuelita vuelve a ser joven, una bella muchacha de rubias trenzas y redondas mejillas coloradas, elegante y graciosa; ... (ver texto completo)
Abuelita sabe muchas, muchísimas cosas, pues vivía ya mucho antes que papá y mamá, esto nadie lo duda. Tiene un libro de cánticos con recias cantoneras de plata; lo lee con gran frecuencia. En medio del libro hay una rosa, comprimida y seca, y, sin embargo, la mira con una sonrisa de arrobamiento, y le asoman lágrimas a los ojos.
Abuelita es muy vieja, tiene muchas arrugas y el pelo completamente blanco, pero sus ojos brillan como estrellas, sólo que mucho más hermosos, pues su expresión es dulce, y da gusto mirarlos. También sabe cuentos maravillosos y tiene un vestido de flores grandes, grandes, de una seda tan tupida que cruje cuando anda.
Abuelita
CAERSE no es lo importante, lo importante es LEVANTARSE cuantas veces sea necesario.

Anónimo
Y nuestro pequeño caballito, se levantó, se sacudió el polvo, empezó a caminar junto a su amado padre y pronto empezaron a correr como era su costumbre.
- Hijo no se necesita fuerza física para dar esa clase de ayuda, solo se requiere un gran amor, esa es la clase de ayuda que necesitamos, sentirnos apoyados por nuestros seres más queridos, y yo te amo mucho y por esa razón te digo que te levantes, porque todavía tenemos muchos caminos que recorrer juntos.
- Pero padre, ¿cómo podría yo ayudarte a levantar si soy tan pequeño?
- Hijo, estás equivocado, algunos animales como nosotros caen, pero vuelven a levantarse y tu te levantarás, porque tu no tienes nada roto, tu voluntad hará que te levantes y vuelvas a caminar y a correr como siempre lo has hecho, no permitirás que tu mente te haga tomar una decisión equivocada, creyendo que porque has caído no podrás levantarte, además, yo te ayudaré a hacerlo, porque yo precisaré de tu ayuda, cuando caiga y necesite levantarme igualmente.
- Hijo, debes levantarte, acaso ¿Te has roto algo?- Padre, le dijo el caballito, creo que no me he roto nada, sin embargo, un caballo nunca se cae y cuando lo hace, le resulta sumamente difícil levantarse.
Se acerco a él para averiguar si se encontraba bien, y el pequeño no lograba levantarse, muy asustado le dijo a su padre: - Siento que no podré volverme a levantar, me siento muy lastimado de una pata.
Una mañana, salieron como era su costumbre a correr, estaban muy felices porque era un día espléndido, cuando de repente el pequeño caballo tropezó y cayó rodando, su padre se detuvo de inmediato volviendo sobre sus pasos para ver que le había sucedido a su pequeño hijo.
Padre e hijo disfrutaban mucho de estas carreras y el compartir sus conversaciones que tanto bien hacia a ambos, siempre tenían pláticas de lo más amenas y realmente existía una comunicación constante entre ellos.
Cuentan que cierto día, estaban en el bosque un caballo y su pequeño hijo, ambos gustaban de correr sin rumbo fijo, solo por el placer de sentir el cálido aire sobre sus cabezas.
a correr...
Unos cuentos.
Yo creo que todo el mundo ha entendido.
Si digo cueste el esfuerzo que cueste.
Ya sabes que no.
Bueno, pues hasta mañana a todos. Es mejor retirarnos ganando.
Hasta mañana.
Hasta mañana, Ana.
Hasta mañana.
¿Ya?, vas a leer.
Claro, claro tú mismo lo has dicho.
Todas al convivir con los hombres
Pero es que si no convives aunque sea con alguién inútil, pasaria lo que has dicho tú antes.... que se acabaria el mundo. Habrá que sufrir un poco bastante.
Eso, eso da tu brazo a torcer.
Imposible, ¿tú has visto a algún hombre dar su brazo a tocer?, muy poquitos....
RG, se está perdiendo la tertulia de hoy.
No me he podido despedir de ella.
Ya te lo he dicho yo en el mensaje anterior.
Yo estoy aquí.
¿Para que estas aquí?, si tú ya sabes como estaban de buenos.
Pues yo sinceramente Toño, creo que tienen mucha verdad. Lo que pasa es que la verdad ofende.
¿El que están amañadas?
¿No entra J. A a socorrer a Toño?
¿Ya se ha largado Ana?
Ya se ha dormido chicho.
Què tal la gimnasia?
La primera parte muy bien, luego el juego y lo último pilates que me gusta, pero tienes que ir con la respiración y yo me pierdo. Luego al final me ha dado un tirón en el hombro.
Feliz, feliz cumpleaños
que Dios en su bondad
te dé más larga vida,
salud, felicidad.
A Dios le doy gracias
que con su amor sin par
a fin de otro año hermoso
te permitió llegar.
Feliz, feliz cumpleaños
deseo para ti
que Dios omnipotente
te quiera bendecir.
Los ojitos que me diste
me los tengo que gastar
en seguirte por los valles,
por el cielo y por el mar...
El estanque copia todo
lo que tú mirando estás;
pero tú en las niñas tienes
a tu hijo y nada más.
Yo te miro, yo te miro
sin cansarme de mirar,
y qué lindo niño veo
a tus ojos asomar...
Si la abeja se entra al lirio,
no se siente su aletear.
Cuando escondes a tu hijito
ni se le oye respirar...
Caricia
Está poesía la tenía yo en el libro de lengua de 2º o 3º.
¡Ay cómo lloran y lloran,
¡ay!, ¡ay!, cómo están llorando!
¡Miradlos qué viejos son!
¡Qué viejos son los lagartos!