La madrileña, en la alfombra roja, no ha podido ganar su segundo Oscar consecutivo por su trabajo en "Nine". Pero estar en la terna ya es todo un éxito.
La veterana actriz de Nueva Jersey, ganadora de dos Oscar en su carrera, es toda una experta en la pre-ceremonia de la alfombra roja. Este año era candidata por su labor en "Julie & Julia".
Meryl Streep
La joven actriz londinense, de 24, era candidata al Oscar a la mejor actriz, por su papel en "Una educación".
Carey Mulligan
Mirren era candidata por su trabajo en "The Last Station".
Helen Mirren
La actriz nacida en Nueva York, de 26 años, candidata al Oscar a la mejor intérprete, por su papel en "Precious".
Gabourey Sidibe
La ganadora al Oscar a la mejor actriz,
Sandra Bullock
La gran ganadora de la noche, en el momento de recibir el Oscar, junto a la veterana actriz y cantante Barbra Streisand. La directora se convierte en la primera mujer en ganar el máximo galardón en la historia de los Premios de la Academia. La primera en 82 años.
La mujer ha alcanzado casi la igualdad plena en las sociedades del mundo desarrollado, aunque todavía queda mucho por conseguir. Sin embargo otros países continúan situando a la mujer en estratos muy inferiores. Por ejemplo, países como Arabia Saudí prohíben a sus mujeres participar mediante el voto, y en Líbano o los Emiratos Árabes Unidos pueden votar pero con muchas restricciones.
Actualidad
Todo sigue igual hasta finales del siglo XIX, cuando comienzan a surgir los primeros movimientos feministas con fuerza y poder de convocatoria. Ya durante la Revolución Francesa se habían congregado algunos sectores para exigir el sufragio femenino, pero éste no se consigue hasta 1893, cuando Nueva Zelanda se convierte en el primer país en permitir que las mujeres puedan votar sin ningún tipo de restricciones.
El despertar de la mujer
También religiones actuales como el cristianismo o el islamismo presentan a la mujer como un ser dependiente del hombre. La Ley mosaica, tradición de la religión judeocristiana, la opinión de la mujer podía ser rechazada por su padre o marido, no podía divorciarse y las hijas, por ejemplo, sólo podían heredar en ausencia de hijos varones.
La religión siempre ha mantenido a la mujer relegada a un segundo plano, siempre dependiente del hombre. Así ocurría en la religión romana, que apostaba poco o nada por la emancipación de la mujer y de la que sólo destacaba su capacidad reproductiva.
La mujer y la religión
La mujer era considerada de segunda categoría, muy inferior al hombre, y su único papel era el de permanecer en el hogar, cuidando a los hijos y esperando a que volviera el esposo.
Tampoco tenían derecho a participar en la vida política, pública o social, y mucho menos a expresar sus ideas y opiniones. Tampoco a formarse.
Siempre está ligada a un hombre, su vida gira en torno al sexo masculino. La mujer es viuda, comprometida o casada, esposa o madre, y pasaba de las manos del padre a las del esposo, pero nunca tenía su propia independencia.
Si bien la mujer había comenzado a despuntar en la sociedad de la Antigua Roma, en la Edad Media vuelve a dar pasos atrás. La mujer es considerada como algo frágil y su conducta es reglada y pautada hasta el más mínimo detalle.
Edad Media
. Y aunque el matrimonio no acababa hasta que el marido decía la frase "tuas res tibi habete" (llévate tus cosas), la mujer tenía el derecho del divorcio siempre que lo quisiera.
La mujer ya va alcanzando algunos derechos en la antigua sociedad romana. Ya no eran tratadas como objetos -salvo las esclavas- y en el caso del matrimonio era un vínculo entre dos, a partes iguales, y al que ninguna mujer podía o debía acceder de forma obligada.
Roma
Únicamente servía para el matrimonio y lógicamente a la mujer se le tenía denegado el divorcio. Ni que decir que la mujer no podía serle infiel al marido, algo que al revés si podía ser.
Las mujeres atenienses no tenían ningún derecho, ni políticos ni sociales ni jurídicos. Era considerada en términos legales como una menor que siempre debía estar bajo el cargo de alguien.
Sin ningún derecho en Grecia
En cuanto a sus principales tareas, tanto las mujeres de la realeza como las esclavas coincidían en ellas: permanecer en casa tejiendo, buscar agua, moler y recoger el grano o bien preparar los baños.
La sociedad clásica griega era una sociedad muy patriarcal donde la mujer poco o nada tenía que hacer. Dentro de la organización social de la ciudad existían dos claros grupos: el de los ciudadanos y el de los hombres, que lógicamente excluía a las mujeres. Por tanto la mujer no era considerada ni ciudadana.
El mundo clásico
Numerosos historiadores coinciden en que la mujer fue la potenciadora de la agricultura en los primeros tiempos debido sobre todo a que, aunque era una sociedad de carácter más matriarcal y los principales dioses eran de sexo femenino, era el hombre el que se dedicaba a los grandes trabajos, relegando a la mujer a las tareas más sencillas como era recoger comida, plantar, etc.
Prehistoria
La mujer ha ido consiguiendo a lo largo de los siglos la igualdad y los derechos que le corresponden como ser humano. Pero no ha sido un camino fácil. Ha tenido que sortear muchas dificultades hasta abrirse paso en la sociedad y pasar de ser el objeto que era en la Edad Media a un factor totalmente activo en la sociedad actual del siglo XXI.
La mujer, al contrario que el hombre, ha tenido que ir luchando por lograr sus derechos a lo largo de la Historia.
El recorrido del género femenino para llegar a la situación actual, no ha sido del todo fácil
La mujer en la sociedad de ayer y hoy
Posee revistas, productoras, su programa es líder de audiencia, su página web recibe tres millones de visitas al mes y, entre otros reconocimientos, Forbes la calificó como la mujer más poderosa del año en 2005 y 2008 y TIME cree que es una de las cuatro personas que han dado forma al siglo XX y al XXI.
Y la mujer también domina el mundo del espectáculo y televisivo. Si no que se lo pregunten a la gran Oprah Winfrey, que ha roto barreras a pesar de contar con dos factores que podrían haberle puesto las cosas más difíciles: ser mujer y afroamericana.
Oprah Winfrey
Si unas mujeres rompieron las barreras existentes en la política, otras en la medicina y otras en el deporte, por ejemplo, Valentina Tereshkova tuvo también una importante aportación en alcanzar la igualdad de sexos. Y es que esta rusa se convirtió en 1963 en la primera mujer que viajaba al espacio exterior. Lo hizo a bordo del Vostok.
Valentina Tereshkova
Finalmente se convirtió en médico, y su aguante y constancia sirvió de ejemplo a muchas otras mujeres de la sociedad mexicana.
A pesar de las múltiples zancadillas y los intentos por que no aprobara los exámenes pertinentes para convertirse en médico, tuvo el apoyo de damas de la alta sociedad, de amplios sectores sociales y sobre todo del Presidente de la República.