Mensajes enviados por mmj:

Alejandro I
El pretor romano Fabio murió al atragantarse con un pelo de cabra que estaba flotando en la leche que acaba de ingerir.
Fabio
El rey Alejandro I de Grecia (1893-1920) murió de rabia, contagiada a consecuencia de la mordedura de su mono amaestrado.
, Alejandro I de Grecia,
Sherwood Anderson (1876-1941), novelista estadounidense, falleció de peritonitis ocasionada por un palillo que había tragado en el transcurso de una fiesta en la ciudad panameña de Colón.
Sherwood Anderson
El Pontífice Adriano IV (1115-1159), el único Papa inglés de la Historia, de camino a su palacio tras haber pronunciado un caluroso sermón contra el Emperador Federico I, al que incluso había amenazado de excomunión, se detuvo a beber agua de una fuente, cuando de manera accidental una mosca entró en su garganta donde se quedó alojada. Los médicos que acudieron con premura nada pudieron hacer. El Papa murió asfixiado.
Adriano IV
Según algunos historiadores, Agatocles (361-289 a. de C) tirano de Siracusa murió ahogado con un palillo.

Según otras fuentes, fue su nieto el que mandó que lo envenenaran, para heredar sus posesiones.
Agatocles
Muertes Insólitas.
Siento mucha pena por lo que está pasando. Esperemos que algún día todo se solucione.
Buenas noches chic@s.
Estoy haciendo los deberes.
Puedes continuar. Yo estoy muy entretenida con la chiquilleria que tengo.
Hola mmj, si han jugado los dos.
Y qué tal?
Han jugado al futbol hoy tus chicos?
No ha sido el del otro pueblo.
Vale, entonces te perdono aún con mejor ganas.
Hasta luego.
A más dormir, menos vivir
Sin embargo, la sociedad actual tiende a mostrar más paciencia y compresión hacia estas personas, ya que el número de oportunidades ha aumentado. Además, el que alguien sea un “borrico” no obliga a que sea excluido, cosa que antiguamente si sucedía.
Por ello, es absurdo emplear esfuerzo y energía en obtener resultados de alguien así. De esta manera, el refranero sentencia que a una persona burra, no hay que darle más que alfalfa, es decir, lo mínimo.
Este refrán indica la imposibilidad de obtener provecho de alguien que no quiere. Una persona que sea completamente ignorante y no quiera cambiar, nunca lo hará.
A los borricos: Alfalfa ¡.
Vemos así que no siempre el saber popular es acertado, puesto que estas prácticas violentas entre los géneros deben ser erradicadas y condenadas socialmente.
El refrán es reflejo de esto, comparando el trato que debe darse a una mujer con el dado a una bestia poco obediente, a la que solo se la puede someter a palos.
El abuso de la fuerza del hombre, no hacía más que encubrir la propia debilidad, los cuales muchas veces pagan sus frustraciones con sus “compañeras”.
Por suerte, en algunas culturas, la igualdad entre hombres y mujeres es un hecho, o al menos se intenta.
Lamentable muestra de cómo han sido las relaciones entre hombres y mujeres durante siglos, y continúan siendo en algunas partes.
A la mujer y a la burra, ¡zurra ¡.
Lamentablemente, la televisión nos da muestras que esta es una medida de seguridad personal de primer orden, siendo frecuentes los asaltos y agresiones causados por desconocidos.
Bien pues aquí se actúa del mismo modo, siempre con prudencia ante desconocidos
Extrapolado a las personas, el refrán nos recomienda desconfiar. ¿A quien no le han dicho de pequeño que no aceptara caramelos de desconocidos?.
Este refrán procede de la sabiduría de los pastores. Solo ellos conocen los problemas que conlleva el introducir una cabeza de ganado extraño en un rebaño ya consolidado. Las peleas se hacen frecuentes y en general, las ovejas se vuelven más ariscas.
A cordero extraño, no metas al rebaño.
También puede hacer referencia al Juicio Final, en el que Dios, Juez Supremo, pondrá a cada uno en el sitio que loe corresponde.
Todos, aunque no lo pensemos, tenemos que dar cuenta de nuestras acciones, normalmente a otra persona con una posición más elevada que la nuestra.
De esta forma, el refrán es un aviso, para todas aquellas que obrando mal, piensan que nunca tendrán que pagar un precio por sus malas acciones. En el ejemplo del refrán, ni más ni menos que el sacrificio a cuenta del amo.
Este refrán de apariencia indescifrable, cobra todo su sentido si conocemos que el 11 de Noviembre, festividad de San Martín, es el día elegido para realizar la matanza de los cerdos.
A cada cerdo le llega su San Martín.
Refranes
Bien, cansado de esta situación el rey Enrique VIII ordenó que su cadáver fuera exhumado y sometido a juicio público, todo para acabar con su leyenda de mártir. Así el cadáver de Becket fue llevado al tribunal y acusado formalmente de usurpación de la autoridad papal. Hallado culpable, sus restos fueron quemados públicamente en la hoguera.
Trescientos años después de su muerte, el arzobispo de Canterbury, Tomás Becket (Londres, 1117?-Canterbury, 1170) seguía representando los intereses de la Iglesia frente al rey, causa por la que fue asesinado por cuatro caballeros del rey en la catedral de Canterbury.
Tomás Becket
Finalmente un juez anuló la anterior sentencia y lo calificó de “atroz error judicial”. A partir de ese momento se empezó a rehabilitar su nombre. Casi quinientos años después, en 1909, Juana de Arco fue beatificada; y canonizada en 1920.
A BUENAS HORAS MANGAS VERDES, cuando ya se la habían cargado.
Finalmente un juez anuló la anterior sentencia y lo calificó de “atroz error judicial”. A partir de ese momento se empezó a rehabilitar su nombre. Casi quinientos años después, en 1909, Juana de Arco fue beatificada; y canonizada en 1920.
Santa Juana de Arco, llamada la Doncella de Orleans (Domrémy, 1412-Ruán, 1431) es la heroína francesa por excelencia. Gracias a ella Carlos VII fue coronado en Reims el 17 de julio de 1429. Pese a ello el rey la abandonó en manos de la Inquisición, emprendiéndose contra ella un proceso por herejía que la condenó a la hoguera, condena que se hizo efectiva el 30 de mayo de 1431 en una plaza de Ruán. Diecinueve años más tarde, el mismo Carlos VII ordenó una investigación y se permitió que su familia ... (ver texto completo)
Santa Juana de Arco
En 1412 el sucesor de Enrique IV, Enrique V, ordenó que el cadáver de Ricardo II fuera desenterrado y exhibido públicamente durante tres días. Finalizado este plazo presidió un funeral por Ricardo II en la abadía de Westminster. Después ordenó que fuera enterrado en una tumba en la que se debía dejar abierto un agujero en el lateral para que todos los ingleses pudieran tocar la calavera del rey.
Madre mía que gente más macabra.
En 1412 el sucesor de Enrique IV, Enrique V, ordenó que el cadáver de Ricardo II fuera desenterrado y exhibido públicamente durante tres días. Finalizado este plazo presidió un funeral por Ricardo II en la abadía de Westminster. Después ordenó que fuera enterrado en una tumba en la que se debía dejar abierto un agujero en el lateral para que todos los ingleses pudieran tocar la calavera del rey.