Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:

En general los hombres aman más la belleza corporal que la virtud.
Encuentra bello todo lo que puedas; la mayoría no encuentra nada suficientemente bello.
Cuánta belleza en el arte, con tal de poder retener lo que se ha visto. No se está nunca entonces sin trabajo ni verdaderamente solitario, jamás solo.
La belleza no es más que la promesa de la dicha.
La mitad de la belleza depende del paisaje y la otra mitad del hombre que la mira.
El que no lleva la belleza dentro del alma no la encontrará en ninguna parte.
El ojo recibe de la belleza pintada el mismo placer que de la belleza real.
Buscamos la belleza sin lujo.
Comprender la belleza significa poseerla.
Opino que lo que se llama belleza, reside únicamente en la sonrisa.
Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello no. El mejor cosmético para la belleza es la felicidad.
(...) Y el aire no es sustancia que limita los ríos, que demora a los ríos cuando hay sed y es ser agua en el tiempo que barre la mitad de las sombras perdida allá a lo lejos como pichón de ave que en la luz tiene frío, porque el frío revela y en la luz no descansa.
Está demostrado científicamente que el agua hierve a la temperatura adecuada.
No obstante, oh paradoja, constreñida por el rigor del vaso que la aclara, el agua toma forma.
El abismo no nos detiene, el agua es más bella despeñándose.
El agua es el alma madre de la vida y la matriz, no hay vida sin agua.
Dios me libre de las aguas mansas que de las bravas me libraré yo.
Del agua estancada espera veneno.
Sobre la superficie de una corriente rápida es imposible distinguir los reflejos, tanto próximos como lejanos; aunque el agua no sea turbia, aunque la espuma no la cubra, la constante oscilación de la corriente, el inquieto burbujear del agua hacen que los reflejos sean deformes, imprecisos, incomprensibles.
No sé quién descubrió el agua, pero seguramente no fue un pescado.
Todo el mundo es tan inestable como el agua.
Anhelaba las aguas profundas. Me presionaron hasta convertirme en una modosa sardina conformista cuya espina dorsal fue pareciéndose a la de las otras, suave y lacia como un aborto de lombriz.
Por las cañas marchitas oscurecidas por las nubes el agua duerme.
¡Oh! Que verdes son las ramas del sauce en las aguas que pasan.
Agua pesada sale de una capilla otoñal.
¡Qué frescor! La vela que se apaga y el ruido del agua.
En esta agua pura los ricos se refrescan y también los osos.
Un cardumen de truchas paso ante mis ojos el color del agua.
Aun la cascada más pequeña resuena, fresca es su agua.
No daria ni para un sorbo, agua limpia y clara, y sin embargo ¡Que cosa tan sagrada!
Al agua arrasa y es como de noche en cada terreno cultivado.
Antes de tragarla el agua de la vertiente hizo crujir mis dientes.
Colorete en mis labios olvido Este agua de manantial.
Capturado mi pozo por la flor de asagao, salgo a pedir agua.
El agua es igual al tiempo y proporciona un doble a la belleza.
Después de mí, el diluvio.
Nadie puede beber agua de un espejismo.
El agua que no corre hace un pantano; la mente que no trabaja hace un tonto.
Yo no bebo agua, los peces fornican en ella.
Sed como la fuente que se derrama y no como el tanque que siempre contiene la misma agua.
El agua es el vehículo de la naturaleza.
Sed como la fuente que se derrama y no como el tanque que siempre contiene la misma agua.
La flor encantadora y delicada que sobre esbelto tallo se mecía, la vio ufana la luz de un solo día, luego desapareció.
Atardece mi casa y su corredor de begonias se ilumina de rojos.
Ser flor es ser un poco de colores con brisa; la vida de una flor cabe en una sonrisa.
Siempre hay flores para el que desea verlas.
Como un calidoscopio de cristales diminutos cambia de dibujo y de color, si al amanecer luce el sol o ha llovido. Y llena mi mundo de flores...
Me desesperaría si no existieses y no me estuvieses esperando aquí con el ansioso aliento de tus fugaces flores.
El bebe mostrando una flor abre su boca.
Los esqueletos vestidos de seda contemplamos las flores.
Con mucho esfuerzo pude colgar la lámpara entre tantas flores.