Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:
Buenas tardes Marcelino
Un besooooooooooo y feliz tarde
Muy buenos días a todos y a por otra semana.
Buenas tardes Rosa.
Un besoooooooooooooooooo y feliz tarde
Buenos dias Victoria y a los amigos del foro, con una mañana triste y fresca, os saludo desde Oyon y os deseo todo lo mejor, ser felices y hasta otro rato.
un abrazo
Buenas tardes Teo, por aqui la mañana estuvo nublada, ahora parece que quiere salir el sol. Feliz tarde
Un abrazooooooooooooooooooo
Buenos dias, Victoria.
He disfrutado de una noche tranquila y el sueño ha sido reparador.
Bien de mañanita retomo el placer de saludarte. Tambièn el desearte, como ciempre, todo lo mejor.
Que disfrutes de un bonito lunes y que todo te salga bien.
Cuìdate.
Buenas tardes Jose Luis.
El dia esta precioso, salio sol, eso si hace mas fresco,
Aqui hoy tenemos huelga de transporte, mejor nos quedaremos en casa. Feliz tarde y a disfrutala
Un besooooooooooooooooooooo
Corredor Cuervo, Héctor José >
Los hombres en este mundo de viajeros
Los hombres en este mundo de viajeros
incuban sus sentimientos en un nido
los que empollan en tiempo establecido
para sacar en camadas sus polluelos.
Buenas noches, Victoria.
Esta mañana no tuve tiempo de ponerme en contacto con todos los amigos, entre los que te encuentras.
Ahora, aunque un poquito falto de tiempo, aprovecho para saludarte y desearte todo lo mejor para las poquitas horas que restan de este domingo.
Disfruta de felices sueños.
Hasta mañana.
Besos.
Buenas noches Jose Luis.
Ya te hache demenos, jaajaj la verdad que yo no siempre puedo entrar por la mañana.
Espero que disfrutaras del fin de semana Feliznoche
Un besoooooooooooooooooooooooo
Buenas noches Antonio, ya sabes que si puedo, os escucho, hoy escuche un programa, grabado, de radio, y que cosas la voz del presentador, se parecia a la tuya, lo que hace tener una bonita voz. Feliznoche y un bonito lunes
Un abrazoooooooooooooooooooooooo
Buenas tardes Victoria, pues aquí ya llevamos como una hora que no llueve, pero no ha parado desde esta noche, asi que para que deje a la gente que baya a votar creo que tendría que parar en lo que queda de tarde, yo esta mañana me he cogido el coche y el chubasquero, y como todo hijo de vecino a las 10 me he marchado a votar, así que algo me he mojado pero solo las patas del chandal, por eso te digo muchas veces que lloviendo también se puede disfrutar, un impermeable y a dar un paseo por la ciudad ... (ver texto completo)
Buenas noches Teo, aqui al final si llueve, pero no veas con tanto trueno, pense que seria mas serio, y suerte esta lloviendo pero despacito. Feliznoche y un buen descanso
Un abrazoooooooooooooooo
La felicidad domestica es el fin de nuestor anhelos, y la recompensa general de todos nuestros trabajos (Henry Fielding)
¡Cuantas coas que ayer eran articulos de fé son fábulas hoy! (Michel de Montaigne)
Ningún hombre es capaz de atender a sus necesidades sin la ayuda de la sociedad. Estas necesidades, al actuar sobre cada individuo, impelen a la totalidad de ellos hacia la sociedad, de la misma manera que la fuerza de la gravitación impele hacia un centro (Thomas Paine)
La felicidad domestica es el fin de nuestor anhelos, y la recompensa general de todos nuestros trabajos (Henry Fielding)
Sólo los necios se encuentran satisfechos y confiados con la calidad de su trabajo
Ningún hombre es capaz de atender a sus necesidades sin la ayuda de la sociedad. Estas necesidades, al actuar sobre cada individuo, impelen a la totalidad de ellos hacia la sociedad, de la misma manera que la fuerza de la gravitación impele hacia un centro (Thomas Paine)
Y a los luceros les trova
la más blanca cantarela:
la de la leche de ensueño
de la errante azul camella
panda en la travesía
entre la luna y la tierra.
Es la carne de tu cuerpo
carne de nuez cocotera,
cuajo de recién cuajado ... (ver texto completo)
Blanca sal. Azúcar blanca.
Cal. Cal viva en la cantera.
Polvo de almidón de yuca.
Polvo de arroz de Valencia.
Caracol de limpio nácar.
Vaso de horchata de almendra.
Huevo del cisne del cielo.
Y a los luceros les trova
la más blanca cantarela:
la de la leche de ensueño
de la errante azul camella
panda en la travesía
entre la luna y la tierra.
Es la carne de tu cuerpo
carne de nuez cocotera,
cuajo de recién cuajado ... (ver texto completo)
Y eres toda ensueño blanco:
leche de la azul camella.
Luna y blanca, blanca
y luna novia en traje do azucena:
novia desnuda en la noche:
blanca la carne de soda,
blanca la cola de espuma
y blanco el velo de niebla. Flor rociada de rocío ... (ver texto completo)
Buenas tardes Victoria, aquí aire no anda nada pero tenemos el cielo muy negro y como te he dicho esta mañana ha estado toda la mañana lloviendo, y ahora aunque poco sigue lloviendo, así que esta tarde ya la tenemos echada jajaja, un abrazo y pasa un buen fin de semana,
Buenas noches Teo. Feliznoche y suerte para el barça
Un abrazooooooooooooooo
Luis Llorens Torres
Leche de la cabra negra
Como medialuna blanca
en la medianoche negra,
tu blanca piel es la lumbre
que aluza mi hosca tristeza.
Y a los luceros les trova
la más blanca cantarela:
la de la leche de ensueño
de la errante azul camella
panda en la travesía
entre la luna y la tierra.
Ayer, prontito dejò de llover. Estuvo todoel dia nublado pero se vè que el agua que contenìan los nublados lo dejaron para descargarla sobre Barcelona.
La temperatura continua siendo excelente. Muy apropiada para pasear.
Hoy intentaremos dar unas cuantas caminatas. Asì que ya sabes a por ello.
Un beso y que disfrutes de un bonito sàbado.
Sè feliz.
Besos.
Buenas tardes Jose Luis.
Hoy aqui el dia esta de lo mas feo, mucha humedad y aire, eso si ni gota de agua
Yo sali a dar un buen paseo, y ahora ire a ver la tele. Feliz tarde
Un besoooooooooooooooooo
Feliz tarde Marcelino, dia feo de verdad el que tenemos hoy,
Un abrazoooooooooooooo
Buenos dias Victoria y a los amigos del foro, os mando mi saludo con una mañana triste y a punto de llover, os deseo que tengais un buen dia segun vuestras necesidades,
pasarlo bien, saludos
Buenas tardes Teo, aqui el dia tambien esta triste, no llueve, y si hace mucho viento, Feliz tarde
Un abrazoooooooooooo
Buenos y lluviosos dias La NUEZ, VICTORIA y a todos/as.
Ya lo leí VICTORIA que fué el día de la madre. Un ramo muy bonito.
Un abrazo, y saludos a todos/as.
Buenas tardes Charo. dia nublado y con aire, pero no llueve, eso si tenemos mucha humedad Feliz tarde
Un besoooooooooooooooooo
Mario Benedetti
El soneto de rigor
Las rosas están insoportables en el florero
JAIME SABINES
Tal vez haya un rigor para encontrarte
el corazón de rosa rigurosa
ya que hablando en rigor no es poca cosa
que tu rigor de rosa no te harte.
Rosa que estás aquí o en cualquier parte
con tu rigor de pétalos, qué sosa
es tu fórmula intacta, tan hermosa
que ya es de rigor desprestigiarte.
Así que abandonándote en tus ramos
o dejándote al borde del camino
aplicarte el rigor es lo mejor.
Y el rigor no permite que te hagamos
liras ni odas cual floreros, sino
apenas el soneto de rigor. ... (ver texto completo)
Negros, Negros, Negros, Negros.
Jamás sierpe, ni cebra, ni mula
palidecieron al morir.
El leñador no sabe cuándo expiran
los clamorosos árboles que corta.
Aguardad bajo la sombra vegetal de vuestro rey
a que cicutas y cardos y ortigas turben postreras azoteas.
Entonces, negros, entonces, entonces,
podréis besar con frenesí las ruedas de las bicicletas, ... (ver texto completo)
¡Ay, Harlem, disfrazada!
¡Ay, Harlem, amenazada por un gentío de trajes sin cabeza!
Me llega tu rumor,
me llega tu rumor atravesando troncos y ascensores,
a través de láminas grises
donde flotan tus automóviles cubiertos de dientes,
a través de los caballos muertos y los crímenes diminutos,
a través de tu gran rey desesperado
cuyas barbas llegan al mar.
El sol que se desliza por los bosques
seguro de no encontrar una ninfa,
el sol que destruye números y no ha cruzado nunca un sueño,
el tatuado sol que baja por el río
y muge seguido de caimanes.
Negros, Negros, Negros, Negros.
Jamás sierpe, ni cebra, ni mula
palidecieron al morir.
El leñador no sabe cuándo expiran
los clamorosos árboles que corta.
Aguardad bajo la sombra vegetal de vuestro rey
a que cicutas y cardos y ortigas turben postreras azoteas.
Entonces, negros, entonces, entonces,
podréis besar con frenesí las ruedas de las bicicletas, ... (ver texto completo)
A la izquierda, a la derecha, por el sur y por el norte,
se levanta el muro impasible
para el topo, la aguja del agua.
No busquéis, negros, su grieta
para hallar la máscara infinita.
Buscad el gran sol del centro
hechos una piña zumbadora.
El sol que se desliza por los bosques
seguro de no encontrar una ninfa,
el sol que destruye números y no ha cruzado nunca un sueño,
el tatuado sol que baja por el río
y muge seguido de caimanes.
Es por el silencio sapientísimo
cuando los camareros y los cocineros y los que limpian con la lengua
las heridas de los millonarios
buscan al rey por las calles o en los ángulos del salitre.
Un viento sur de madera, oblicuo en el negro fango,
escupe a las barcas rotas y se clava puntillas en los hombros;
un viento sur que lleva
colmillos, girasoles, alfabetos
y una pila de Volta con avispas ahogadas. ... (ver texto completo)
A la izquierda, a la derecha, por el sur y por el norte,
se levanta el muro impasible
para el topo, la aguja del agua.
No busquéis, negros, su grieta
para hallar la máscara infinita.
Buscad el gran sol del centro
hechos una piña zumbadora.
Es la sangre que viene, que vendrá
por los tejados y azoteas, por todas partes,
para quemar la clorofila de las mujeres rubias,
para gemir al pie de las camas ante el insomnio de los lavabos
y estrellarse en una aurora de tabaco y bajo amarillo.
Hay que huir,
huir por las esquinas y encerrarse en los últimos pisos,
porque el tuétano del bosque penetrará por las rendijas
para dejar en vuestra carne una leve huella de eclipse ... (ver texto completo)
Es por el silencio sapientísimo
cuando los camareros y los cocineros y los que limpian con la lengua
las heridas de los millonarios
buscan al rey por las calles o en los ángulos del salitre.
Un viento sur de madera, oblicuo en el negro fango,
escupe a las barcas rotas y se clava puntillas en los hombros;
un viento sur que lleva
colmillos, girasoles, alfabetos
y una pila de Volta con avispas ahogadas. ... (ver texto completo)
Negros, Negros, Negros, Negros.
La sangre no tiene puertas en vuestra noche boca arriba.
No hay rubor. Sangre furiosa por debajo de las pieles,
viva en la espina del puñal y en el pecho de los paisajes,
bajo las pinzas y las retamas de la celeste luna de cáncer.
Sangre que busca por mil caminos muertes enharinadas y ceniza de nardo,
cielos yertos, en declive, donde las colonias de planetas
rueden por las playas con los objetos abandonados. ... (ver texto completo)
Es la sangre que viene, que vendrá
por los tejados y azoteas, por todas partes,
para quemar la clorofila de las mujeres rubias,
para gemir al pie de las camas ante el insomnio de los lavabos
y estrellarse en una aurora de tabaco y bajo amarillo.
Hay que huir,
huir por las esquinas y encerrarse en los últimos pisos,
porque el tuétano del bosque penetrará por las rendijas
para dejar en vuestra carne una leve huella de eclipse ... (ver texto completo)
Tenía la noche una hendidura y quietas salamandras de marfil.
Las muchachas americanas
llevaban niños y monedas en el vientre
y los muchachos se desmayaban en la cruz del desperezo.
Ellos son.
Ellos son los que beben el whisky de plata junto a los volcanes
y tragan pedacitos de corazón por las heladas montañas del oso.
Aquella noche el rey de Harlem con una durísima cuchara
arrancaba los ojos a los cocodrilos ... (ver texto completo)
Negros, Negros, Negros, Negros.
La sangre no tiene puertas en vuestra noche boca arriba.
No hay rubor. Sangre furiosa por debajo de las pieles,
viva en la espina del puñal y en el pecho de los paisajes,
bajo las pinzas y las retamas de la celeste luna de cáncer.
Sangre que busca por mil caminos muertes enharinadas y ceniza de nardo, cielos yertos, en declive, donde las colonias de planetas
rueden por las playas con los objetos abandonados. ... (ver texto completo)
Ay, Harlem! ¡Ay, Harlem! ¡Ay, Harlem!
No hay angustia comparable a tus rojos oprimidos,
a tu sangre estremecida dentro del eclipse oscuro,
a tu violencia granate sordomuda en la penumbra,
a tu gran rey prisionero, con un traje de conserje.
Tenía la noche una hendidura y quietas salamandras de marfil.
Las muchachas americanas
llevaban niños y monedas en el vientre
y los muchachos se desmayaban en la cruz del desperezo.
Ellos son.
Ellos son los que beben el whisky de plata junto a los volcanes
y tragan pedacitos de corazón por las heladasmontañas del oso.
Aquella noche el rey de Harlem con una durísima cuchara
arrancaba los ojos a los cocodrilos ... (ver texto completo)
Es preciso matar al rubio vendedor de aguardiente
a todos los amigos de la manzana y de la arena,
y es necesario dar con los puños cerrados
a las pequeñas judías que tiemblan llenas de burbujas,
para que el rey de Harlem cante con su muchedumbre,
para que los cocodrilos duerman en largas filas
bajo el amianto de la luna,
y para que nadie dude de la infinita belleza
de los plumeros, los ralladores, los cobres y las cacerolas de las cocinas
Ay, Harlem! ¡Ay, Harlem! ¡Ay, Harlem!
No hay angustia comparable a tus rojos oprimidos,
a tu sangre estremecida dentro del eclipse oscuro,
a tu violencia granate sordomuda en la penumbra,
a tu gran rey prisionero, con un traje de conserje.
Las rosas huían por los filos
de las últimas curvas del aire,
y en los montones de azafrán
los niños machacaban pequeñas ardillas
con un rubor de frenesí manchado.
Es preciso cruzar los puentes
y llegar al rubor negro
para que el perfume de pulmón
nos golpee las sienes con su vestido ... (ver texto completo)
Es preciso matar al rubio vendedor de aguardiente
a todos los amigos de la manzana y de la arena,
y es necesario dar con los puños cerrados
a las pequeñas judías que tiemblan llenas de burbujas,
para que el rey de Harlem cante con su muchedumbre,
para que los cocodrilos duerman en largas filas
bajo el amianto de la luna,
y para que nadie dude de la infinita belleza
de los plumeros, los ralladores, los cobres y las cacerolas de las cocinas
Federico García Lorca
El rey de Harlem
Con una cuchara
arrancaba los ojos a los cocodrilos
y golpeaba el trasero de los monos.
Con una cuchara.
Las rosas huían por los filos
de las últimas curvas del aire,
y en los montones de azafrán
los niños machacaban pequeñas ardillas
con un rubor de frenesí manchado.
Es preciso cruzar los puentes
y llegar al rubor negro
para que el perfume de pulmón
nos golpee las sienes con su vestido ... (ver texto completo)
Federico García Lorca
El rey de Harlem
Con una cuchara
arrancaba los ojos a los cocodrilos
y golpeaba el trasero de los monos.
Con una cuchara.
Fuego de siempre dormía en los pedernales,
y los escarabajos borrachos de anís
olvidaban el musgo de las aldeas.
Aquel viejo cubierto de setas
iba al sitio donde lloraban los negros
mientras crujía la cuchara del rey
y llegaban los tanques de agua podrida. ... (ver texto completo)
El pilar de humo y el pilar de fuego,
Cartago y Roma y su apretada guerra,
Simón Mago, los siete pies de tierra
Que el rey sajón ofrece al rey noruego
Todo lo arrastra y pierde este incansable
Hilo sutil de arena numerosa.
No he de salvarme yo, fortuita cosa
De tiempo, que es materia deleznable.
En los minutos de la arena creo
Sentir el tiempo cósmico: la historia
Que encierra en sus espejos la memoria
O que ha disuelto el mágico Leteo.
El pilar de humo y el pilar de fuego,
Cartago y Roma y su apretada guerra,
Simón Mago, los siete pies de tierra
Que el rey sajón ofrece al rey noruego
No se detiene nunca la caída
Yo me desangro, no el cristal. El rito
De decantar la arena es infinito
Y con la arena se nos va la vida.
En los minutos de la arena creo
Sentir el tiempo cósmico: la historia
Que encierra en sus espejos la memoria
O que ha disuelto el mágico Leteo.
La arena de los ciclos es la misma
E infinita es la historia de la arena;
Así, bajo tus dichas o tu pena,
La invulnerable eternidad se abisma.
No se detiene nunca la caída
Yo me desangro, no el cristal. El rito
De decantar la arena es infinito
Y con la arena se nos va la vida.
Hay un agrado en observar la arcana
Arena que resbala y que declina
Y, a punto de caer, se arremolina
Con una prisa que es del todo humana.
La arena de los ciclos es la misma
E infinita es la historia de la arena;
Así, bajo tus dichas o tu pena,
La invulnerable eternidad se abisma.
Por el ápice abierto el cono inverso
Deja caer la cautelosa arena,
Oro gradual que se desprende y llena
El cóncavo cristal de su universo.
Hay un agrado en observar la arcana
Arena que resbala y que declina
Y, a punto de caer, se arremolina
Con una prisa que es del todo humana.
¿Quién no se ha demorado ante el severo
Y tétrico instrumento que acompaña
En la diestra del dios a la guadaña
Y cuyas líneas repitió Durero?
Por el ápice abierto el cono inverso
Deja caer la cautelosa arena,
Oro gradual que se desprende y llena
El cóncavo cristal de su universo.
¿Quién no se ha demorado ante el severo
Y tétrico instrumento que acompaña
En la diestra del dios a la guadaña
Y cuyas líneas repitió Durero?
* * *
Ella no me responde.
Pensativa se aleja de la obscura ventana
? pensativa y risueña,
de la Bella-durmiente-del-bosque tierna hermana?,
y se adormece en donde
hace treinta años sueña.
Y en sueño dice: « ¡Oh dulces delicias de los cielos!
¡Oh tierra sonrosada que acarició mis ojos!
? ¡Princesas, envolvedme con vuestros blancos velos!
? ¡Príncipes, estrechadme con vuestros brazos rojos!»
Unos y otras se pierden por la vía de rosa,
y el alma mía queda pensativa a su paso.
? ¡Oh! ¿Qué hay en ti, alma mía?
¡Oh! ¿Qué hay en ti, mi pobre infanta misteriosa?
¿Acaso piensas en la blanca teoría?
¿Acaso
los brillantes mancebos te atraen, mariposa
* * *
Ella no me responde.
Pensativa se aleja de la obscura ventana
? pensativa y risueña,
de la Bella-durmiente-del-bosque tierna hermana?,
y se adormece en donde
hace treinta años sueña.
Y los siete mancebos a las siete doncellas
lanzan vivas miradas de amor. Las Tentaciones.
De sus liras melifluas arrancan vagos sones.
Las princesas prosiguen, adorables visiones
en su blancura de palomas y de estrellas.
Unos y otras se pierden por la vía de rosa,
y el alma mía queda pensativa a su paso.
? ¡Oh! ¿Qué hay en ti, alma mía?
¡Oh! ¿Qué hay en ti, mi pobre infanta misteriosa?
¿Acaso piensas en la blanca teoría?
¿Acaso
los brillantes mancebos te atraen, mariposa
Al lado izquierdo del camino y paralela-
mente, siete mancebos? oro, seda, escarlata,
armas ricas de Oriente? hermosos, parecidos
a los satanes verlenianos de Ecbatana,
vienen también. Sus labios sensuales y encendidos,
de efebos criminales, son cual rosas sangrientas;
sus puñales, de piedras preciosas revestidos
? ojos de víboras de luces fascinantes?,
al cinto penden; arden las púrpuras violentas
en los jubones; ciñen las cabezas triunfantes ... (ver texto completo)
Y los siete mancebos a las siete doncellas
lanzan vivas miradas de amor. Las Tentaciones.
De sus liras melifluas arrancan vagos sones.
Las princesas prosiguen, adorables visiones
en su blancura de palomas y de estrellas.