Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:
si, si, tú ríete....
Mejor reir,, no te fies mucho de las caras jaajj
Vuelve a mí, por favor, ¿por qué te has ido?
Parece que aún te veo allí, a tu puerta,
diciendo del zapato: "lo he cosido".
Hola chica, PASA BUENA NOCHE. Verano, verano, un besooooooooooooooo
Hola Noemi feliznoche, y a disfrutar del buen tiempo,,, no te pases con el sol
Un besoooooooooooooooooooo
Vuelvo la vista atrás, y tal que miro
aquel tu sonreír ante mis ojos,
aquel vestido azul, zapatos rojos,
conjunto encantador por que suspiro.
el cabo con que el Amor dio en atarnos,
y, aunque Cronos es dueño del futuro,
no impide su capricho el ir a amarnos.
¡Volverá, volverá, aunque el rudo muro
de la distancia intente separarnos!
¡Volveré, volveré, pues es más duro
Tal vez ella existió, tal vez fue un hada
que inició con sus alas la partida,
y por eso la doy hoy por perdida,
mas la daré mañana por hallada.
UYYYYYYYYYYYYYYYY, pero si parecen noviosssssssssssssssss.
jaajjaj hola Noemi,,,,
¿Do está la voz etérea de mi amada?
¿Dónde aquella expresión suya querida
que esparcía en su entorno tanta vida,
su figura por mí en vano buscada?
Pero, en cambio, se carga de emociones:
precisamente así de él conseguimos
aquello que no explican las razones.
Y de esta forma, tristes, lo seguimos,
convirtiéndolo en sueño de ilusiones,
viendo en él ser siempre algo que no fuimos.
Es ése nuestro amor: habló la boca
y pareció su ruido su gran seña,
parece la calor ser de él la dueña
mas sólo es lluvia fría que en él choca.
Ya el rayo hiende duro el aire, y toca
el rígido atabal de alguna peña,
y como el crepitar de ardiente leña
tamborilea cruel lluvia en la roca.
en un yermo erial, dominio del frío.
Palabras, venid, regresad os ruego:
devolved al pez de nuevo a su río.
Y el Ángel llegó, su espada de fuego
tu ser separó implacable del mío.
Lo que fue calor convirtiose luego
Constante pasión, y en cada gemido
deleite sin fin y goce sin cuento
en rudo vaivén de mar vïolento,
de cielo en fugaz visión convertido.
Palabras de amor dichas al oído,
susurros al son llevados del viento
que, cuando corrió, formaba mi aliento
por ese tu Edén, mi valle perdido.
¡Cuánto quise bajar hasta su fondo
por alcanzar el oro que allí brilla!
¡Cuánto este anhelo en mi razón escondo,
como allá su tesoro sin mancilla
deja entrever cada óbolo redondo,
y por él me consumo aquí, en la orilla!
Efímera raflesia, agua de mayo
que lloviste en mis manos y en mi cara,
y tan profundo el corazón lavara
como nunca ha sondado el escandallo.
¡Cuánto quise bajar hasta su fondo
por alcanzar el oro que allí brilla!
¡Cuánto este anhelo en mi razón escondo,
Efímera raflesia, agua de mayo
que lloviste en mis manos y en mi cara,
y tan profundo el corazón lavara
como nunca ha sondado el escandallo.
Tú y yo duramos lo que dura el rayo
que al árbol verde trueca en seca vara,
cual si con él la vida se escapara
más fugaz que galope de caballo.
en mentira trocó el mutable azar
que no pueda decir ni de mí mismo
que uno es pertenecer y otro es amar.
Ido y venido ha sobre su abismo
mucha marea sobre el profundo mar,
mientras por cierto, imperceptible sismo,
Tu olor y tu sabor cada mañana
habían vencido en mí lo que hay de bruto.
Por eso no me llamo disoluto,
asomado hoy del tiempo a la ventana.
VUENAS NOCHES VITORI como estas vien me alegro mucho yo como siempre mas vien sin ganas de nada te pido perdon por habandonaros no hes mi hintencion pero no me holvido vitori ya que te haprecio mucho por la persona que heres haber si me lebanto el animo hun poco haqui mismo saludo halgunos saludos ha ARJENTINA HA TEO ZUAZO SEÑITO ROSA NOEMI MARCELINO CID Y DEMAS FORERAS QUE TAL LLEVAS EL BRAZO VITORI HUN BESO FUERTE PARA TODOS Y HOTRO PARA TI Y TU NIÑA SER FELICES AMIGOS BUENAS NOCHES HASTA MAÑANA ... (ver texto completo)
Buenas noches Rufi,, animate,, que este tiempo da mucha alegria,, y el sol mucha vida
Te deseo una feliznoche y un bonito juebes
Feliz noche
Un besooooooooooooooooooooooooooo
Granada abierta fue, que no manzana,
de tu tentación dulce el rojo fruto;
por tus labios bebí cada minuto
su tinto vino como en copa arcana.
¡Como un necio esta noche he derrochado
dando infructuosa caza al sutil viento,
cuando lo que anhelaba está a mi lado!
Me llega al rostro el soplo de tu aliento,
y me reprocho entonces lo pasado
robando al sueño en vano pensamiento.
Y, en meditando a quién ese derecho
le habré de adjudicar por concedido,
el día me sorprende amanecido
y tu calor percibo en nuestro lecho.
Pues para poseer he sido hecho,
también lo he sido para poseído.
Pero, ¿por quién?, pregunto, confundido
en mi razón y casi en mi despecho.
que no sabéis ninguno qué esa bella
causa en mi alma, por causar tortura
con el flagelo de las trenzas de ella.
Ya no sé si mi mal conoce cura,
sí, este mal que me ha herido cual centella.
Pero una circunstancia es ya segura:
Y en esta admiración con que la adoro
me asalta un deseo firme, fuerte, fiero...
Que ella quisiera devorarme entero,
pues, ya sin ello, entre sus dientes moro...
Con estos ojos ávidos devoro
la fría estatua de hielo por quien muero.
Contemplo en ansia el brillo que, señero,
luce en sus despeinadas trenzas de oro.
Puedes cortar tus trenzas, Berenice,
y darlas ya de ofrenda en el altar
si es que a mí mismo has decidido amar
y está en tu mente cuando a la mar me hice.
Vé que ese sacrificio mucho dice
de ti y de mí a quien me ayudó a tornar:
lo prometido es deuda, y no ha lugar
a no cumplirla a aquel que nos bendice. ... (ver texto completo)
Esconde vuestro pecho un corazón
pequeñito, infantil, pero muy grande:
sólo un poco de amor para que ablande
necesita, pues nada en comprensión.
Lo sé porque es de ángel la facción
aunque disimulado el rostro ande.
¿Veis?, la sonrisa pronto en el se expande
al oírme cantar esta canción.
Y ya no me decís más que me calle,
y me veis acercar con embeleso
en los ojos, y os cojo por el talle.
Y ya no es que os rindáis: queréis vos eso,
pues ya me retenéis, no tomáis calle,
y al fin... ¿cómo negaros ese beso? ... (ver texto completo)
Esa flor que, prendida en tus cabellos,
luce para su orgullo tu belleza,
capullo fue que la Naturaleza,
amorosa, mimó para ser de ellos.
Rojo y brillante mar de ritmos bellos
encrespados en ondas de pureza
bañan la tenue luz de tu cabeza
en el crepúsculo de sus destellos. ... (ver texto completo)
se enfrente a cada fiera en darle caza
y muestre voluntad tan espartana
que venza al enemigo en cada baza.
Así me encuentro yo cada mañana
cuando miro, pasando por la plaza,
hacia aquélla que sé que es tu ventana.
y en altas y arriscadas ocasiones,
a vista ya de quien lo abrasa o hiela,
yelmo en cabeza, al brazo la rodela,
haga honor a su dama y sus blasones,
se enfrente a cada fiera en darle caza
y muestre voluntad tan espartana
que venza al enemigo en cada baza.
y en altas y arriscadas ocasiones,
a vista ya de quien lo abrasa o hiela,
yelmo en cabeza, al brazo la rodela,
haga honor a su dama y sus blasones,
Tanto te quiero que no sé si ya
fin o principio en ti del cielo tengo,
mas sé que en ti hacia allí mi nave va.
Hecha la entrada y sueltos los leones,
el que a mejor caballo bate espuela,
la lanza, el rejón o la cañuela
le dé a la redempción de los peones;
¡Oh!, no te busco, pero en ti devengo,
¡oh!, mi alma es presa tuya y en ti está.
¡Oh!, alma y cuerpo soy que en ti convengo.
Tanto te quiero que no sé si ya
fin o principio en ti del cielo tengo,
mas sé que en ti hacia allí mi nave va.
¡Ay!, mi mirada con la suya empalma
y una prende en la otra dulce reo
que la arrastra hacia el cálido himeneo
despojándola en traje, capa y talma.
¡Oh!, no te busco, pero en ti devengo,
¡oh!, mi alma es presa tuya y en ti está.
¡Oh!, alma y cuerpo soy que en ti convengo.
Ese rostro grabado está en mi alma,
y cuanto más lo pienso, más lo veo
como el blanco perfecto del deseo
que rompe en tempestad mi suave calma.
¡Ay!, mi mirada con la suya empalma
y una prende en la otra dulce reo
que la arrastra hacia el cálido himeneo
despojándola en traje, capa y talma.
cual música que, al alma necesaria,
de los dedos escapa del arpista,
como se eleva al cielo una plegaria.
Ese rostro grabado está en mi alma,
y cuanto más lo pienso, más lo veo
como el blanco perfecto del deseo
que rompe en tempestad mi suave calma.
Y hube de contentarme con la vista
de aquellas nubes que a la laquearia
ascendían en difusa y sutil pista,
cual música que, al alma necesaria,
de los dedos escapa del arpista,
como se eleva al cielo una plegaria.
La intenté ver completa, y no querías
permitirlo, que envuelta en los candores
de tenue seda, sorda a mis amores,
su barrera translúcida oponías.
Y hube de contentarme con la vista
de aquellas nubes que a la laquearia
ascendían en difusa y sutil pista,
A través de doradas celosías
por las que se filtraban los vapores
de mil perfumes y de mil colores,
tu figura intuí en las ansias mías.
La intenté ver completa, y no querías
permitirlo, que envuelta en los candores
de tenue seda, sorda a mis amores,
su barrera translúcida oponías.
A través de doradas celosías
por las que se filtraban los vapores
de mil perfumes y de mil colores,
tu figura intuí en las ansias mías.
por contener de la emoción el llanto.
¡Amor! ¡Qué laberinto tan sangrante!
¡Amor! Un mar de misterioso encanto.