Mensajes de LA NUEZ DE ARRIBA (Burgos) enviados por Victoria Serna,:

El que busca un amigo sin defectos se queda sin amigos.
Mas allá detus ojos,
Del sol y las estrellas
contigo a la distacia
amado mío estoy"
Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar si no hubiese una esposa esperándoles"
"Creo en mí antes que en Dios, pero el problema es que me lleva ventaja porque hay un libro que habla de él y "Playboy" aun no quiere editar un desnudo mío..."
"Debo confesar que nací a una edad muy temprana
Buenas noches Ana aqui ni gota esperemos que por fin se anime pues falta hace
Bebo para hacer interesantes a las demás personas".
"Citadme diciendo que me han citado mal"
"Claro que lo entiendo. Incluso un niño de cinco años podría entenderlo. ¡Que me traigan un niño de cinco años!."
Hay palabras y hay asesinos de palabras, y ellas por si solas no son nada, entre ellas no, pero en tu boca... me matan.

A veces siento que el pensamiento
es un idiomas de signos sin sentido
La envidia hacia los demás es el mayor insulto a ti mismo.

No me digas que me quieres. Demuéstramelo.

Cada cual pisa como quiere.

Saca tu sueño de mi almohada,
saca tu mano de mi alma,
No me toques!
¿seras feliz siendo triste?

Black heart scarring darker still.

Lo maravilloso de aprender algo, es que nadie puede arrebatárnoslo.

Hoy se ha nublado para llorar todo el cielo que te he confiado...

Echa a volar los caminos del viento,
son lo mejor que tendras ... (ver texto completo)
Acaba de salir el sol?, o ¿me has sonreído?

A veces pienso que el cerebro tiene envidia del corazón. Y lo maltrata y lo ridiculiza y le niega lo que anhela y lo trata como si fuera un pie o el hígado. Y en ese enfrentamiento, en esa batalla, siempre pierde el dueño de ambos.

La Libertad, al fin y al cabo, no es sino la capacidad de vivir con las consecuencias de las propias decisiones.

Soñar como si fueses a vivir para siempre y vivir como si fueses a morir hoy mismo.

No te esfuerzes ... (ver texto completo)
La envidia hacia los demás es el mayor insulto a ti mismo.

No me digas que me quieres. Demuéstramelo.

Cada cual pisa como quiere.

Saca tu sueño de mi almohada,
saca tu mano de mi alma,
No me toques!
La vida cuanto más vacía, más pesa.

La lágrima de una mujer es la perdición del hombre.

Nadie nos enseña a odiar, pero es fácil aprender a hacerlo.

Ya vas a entender todo cuando la baldoza te agarre el taco...

Vivo porque asi le llaman a ese combustible absurdo de moverse por ahi.
... (ver texto completo)
Acaba de salir el sol?, o ¿me has sonreído?

A veces pienso que el cerebro tiene envidia del corazón. Y lo maltrata y lo ridiculiza y le niega lo que anhela y lo trata como si fuera un pie o el hígado. Y en ese enfrentamiento, en esa batalla, siempre pierde el dueño de ambos.

La Libertad, al fin y al cabo, no es sino la capacidad de vivir con las consecuencias de las propias decisiones.

Soñar como si fueses a vivir para siempre y vivir como si fueses a morir hoy mismo.

No te esfuerzes tanto, las mejores cosas suceden cuando menos te lo esperas.

Las peores heridas no son las que sangran ... (ver texto completo)
La vida cuanto más vacía, más pesa.

La lágrima de una mujer es la perdición del hombre.

Nadie nos enseña a odiar, pero es fácil aprender a hacerlo.

Ya vas a entender todo cuando la baldoza te agarre el taco...

Vivo porque asi le llaman a ese combustible absurdo de moverse por ahi.

No te fies de los vencedores. ... (ver texto completo)
"La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces"
"El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor"
"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
"La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces"
"Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas"
No importa de qué lado de la puerta se encuentra el gato o el perro, es el lado equivocado.
:. Ley sobre animales domésticos
hola victoria, que tal estas
hoy otra sesion de futbol y seguimos con buen tiempo
un abrazo y feliz tarde
Buenas tardes Antonio yo bien, y tu contento de tanto futbol,
Aqui mas de lo mismo, solo a estas horas refresca,
Feliz tarde
Un abrazooooooooooooooooooo
Los aduladores se parecen a los amigos como los lobos a los perros.
:. George Chapman
Los animales son buenos amigos, no hacen preguntas y tampoco critican.
:. Mary Anne Evans 'George Elliot' (1819-1880) Novelista británica.
El peor pecado para con nuestras criaturas amigas, no es el odiarlas, sino ser indiferentes con ellas, esa es la esencia de la inhumanidad.
:. George Bernard Shaw
buenas Viky ¡
Hola Ana, esto hoy esta lento
Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello. Henry F. Amiel
Miremos más que somos padres de nuestro porvenir que no hijos de nuestro pasado. Unamuno
Mira dos veces para ver lo justo. No mires más que una vez para ver lo bello. Henry F. Amiel
Agua clara del cielo,

azul, el mar, azul el cielo, blancas las nubes,

caricias de viento, que estampan un “te amo”

en un susurro suave y romántico,

arboles danzantes con las caricias del viento,
... (ver texto completo)
Lagrimas punzantes

de alegría y de nostalgia

alegría de sentir,

de mover al corazón…

Nostalgia de mirar al cielo tan lejano…
... (ver texto completo)
Dibuja caricias en el cielo,

desbordo besos en las olas…

La aurora de muestra los colores

fríos del amor…

Las nubes son hermosas mensajeras,
... (ver texto completo)
Lagrimas punzantes

de alegría y de nostalgia

alegría de sentir,

de mover al corazón…

Nostalgia de mirar al cielo tan lejano…
... (ver texto completo)
Y te sostendré la mano,
no te dejaré caer;
Y andarás hermano.
Donde el corazón te lleve,
allí te espera mi voz.
¡No te pares, síguenos
Y si en tu camino dudas
y la vida te distrae,
cierra los ojos,
sigue a tu corazón.
Y te sostendré la mano,
no te dejaré caer;
Caminarás junto a mí.
Donde el corazón te lleve,
ese será tu motor;
tus piernas serán el amor
Y te sostendré la mano,
no te dejaré caer;
Y andarás hermano.
Donde el corazón te lleve,
allí te espera mi voz.
¡No te pares, síguenos
Uno te llevará
donde tendrás poder
si controlas tu mente.
El otro sólo irá
hacia donde quieras tú,
y es el de tu corazón.
Y te sostendré la mano,
no te dejaré caer;
Caminarás junto a mí.
Donde el corazón te lleve,
ese será tu motor;
tus piernas serán el amor
Si se ha apagado la luz
que alumbraba tu camino
y éste se divide en dos,
asómate a tu interior.
Uno te llevará
donde tendrás poder
si controlas tu mente.
El otro sólo irá
hacia donde quieras tú,
y es el de tu corazón.
Si se ha apagado la luz
que alumbraba tu camino
y éste se divide en dos,
asómate a tu interior.
Quien es el dueño de un beso?
¿Quién lo regala? O ¿los labios que lo reciben?

¿Quien es el dueño de una mirada?
¿Quién deja escapar frases y abrazos con sus ojos?
O ¿quien es acariciado por ellos?

¿A quien pertenece un sueño?
¿A quien lo busca toda su vida
aun sin apenas llegar a tocarlo?
O ¿Quien lo pose?
Y sin embargo lo mima alimenta y vive de el.

Yo solo soy dueño de una herida,
La que deja tu ausencia,
La que sangra por dentro.
Y la que solo cura tu presencia.

De todo lo demás soy esclavo
De tu mirada, tú riza, tus besos…
…y de ti, que eres mi sueño ... (ver texto completo)
Send "Agua De Cielo Liquido" Ringtone to your Cell

Yo no te pertenesco
solo te preste mi alma
te arquile mis besos a cambio de amor
a cambio de calma

tu no eres mi dueña
ni yo mismo me poseo
espiritu libre soy; te vengo ... (ver texto completo)
Vuelvo a tenerte
y pienso en el perfume
que de nuevo me hiere
aunque el jazmín no exista.
Tus manos me recorren
el rostro suavemente,
y te oigo la voz en un
susurro
que me roza el oído.
Vuelvo a tenerte, amor,
como si nunca
te me hubieras ido.
Luces en un cristal espejeante copian el esplendor lóbrego de
la primavera, sus sombrías llamaradas azules, sus flores de
azufre y de cal viva, el grito de los ánades llamando desde
el país de los muertos.
Los camareros conocen a estos clientes que piden una ficha
en la madrugada y hacen llamadas inútiles, cuelgan
luego, piden una ginebra, procuran sonreír, están pensando
en su vida. A estas horas la noche es un pájaro azul.
Estaré enamorado hasta la muerte y temblarán mis manos al
coger tus manos y temblará mi voz cuando te acerques
y te miraré a los ojos como si llorara.
Los escolares hunden sus plumillas entre uña y carne y oprimen
suavemente hasta que la sangre empieza a brotar.
Algunos aparecen muertos bajo los últimos pupitres.
Hay pétalos de rosa abandonados por el viento en los pasillos
de las clínicas.
Llevan una rosa en el pecho los enamorados y suelen besarse
entre un rumor de girasoles y hélices.
El ciego con la rabia paciente en las rodillas,
y el limo hambriento en las manos,
lindero entre el minuto y una ciudad ciega;
linaje de las fundaciones y sus ojos grises,
sin pupilas, sin iris, sin el azul de ultramar,
en la orilla de una lástima que empieza en horarios
matinales
y finaliza casi en una laxitud al costado de un muro
limítrofe con la paciencia y la resignación;
él, ahí, ignorado, olvidado por nosotros,
orando sus heridas para contar con aplomo,
años más tarde,
la crónica de la ciudad ebria y traicionada,
la anécdota de una piedad dilatada como la tarde caliente,
la que muere con un latido similar a un callejón oscuro;
página interminable de la lascivia y las entradas al reino
que no fue;
él, ahí, a la par de la mujer,
atravesada por la humedad dilatada de su hambre y la
mano,
sólo una porque las fuerzas no alcanzan,
orando también un guión que las manos no saben dibujar,
manos,
torrencial demiurgo y el excedente de los monstruos de un
mundo por catálogo;
flojedad adyacente,
útil para la tibieza,
identidad de la cripta aérea y congelada en un lunes
ondulante,
aburrido,
ingrato,
propicio para escurrirse del día y cargar de golpe con un
poco de entusiasmo en la ladera de la tarde y prometerle a
la luna unos besos,
ración de paranoias e ídolos,
sí, prometerle a la luna unas piernas,
unos pechos,
unos labios,
una luz,
sí, prometerle a la luna un par de cadáveres y un tibio
aliento,
sí, prometer una sucinta declaración en torno al cementerio
clandestino recién descubierto y comprometerse a
amamantar esa descuidada costumbre de seguir doliéndose
por lo que pasa,
sí, prometerle a la luna las raíces de la vileza y a modo de
refugio,
incinerarlas en la silla enloquecida de nuestra normalidad,
pescado lento,
criatura que hambrea el destino acercado al fuego del
hierro,
sí, prometer, en medio de la bulliciosa ciudad:
que no robarás,
que no desearás a la mujer del prójimo,
que no matarás,
que no fornicarás,
que santificarás las fiestas,
que no mentiras…
que no volverás a tomar,
que no habrá pensamientos sucios,
que desearemos el bien en lugar del mal,
que no veremos las nalgas de las mujeres,
que no diremos procacidades,
que amaremos a nuestro enemigo,
que ya no seremos locos,
que nuestras mortíferas pasiones las mudaremos por
hábitos sosegados
y que la vida,
cadáver en la morgue de las manos documentadas,
será raíz de la cercanía para incumplir todas las promesas. ... (ver texto completo)
Raíz parida en el calabozo del hombre,
justo en el chasquido de días en que orar no sirve,
a pesar de las manos juntas,
casi como si fueran el mejor halago a Dios que agradece
pero no ayuda al hombre ciego que reza en silencio con las
manos suaves,
casi aire pintado en el cielo,
casi un instante insípido al crujir en la banqueta y los
demás indiferentes,
sin dar limosna, ... (ver texto completo)
Raíz del cielo, madre de las nubes,
de nuestras manos,
saliva inerte en la tardanza hecha de paciencias lustrosas,
ojo muñidor.
Raíz del cielo penetrando el viento trepado en el desfiladero
al bajar por la membrana leve, desfigurando cualquier
intento de creer en el herético palpitar.
Honda, honda,
vía láctea donde detener la voz de la tierra,
susto claro en el día que salta en el bazar de ofertas;
dulce raíz de los desaparecidos,
los que no tuvieron muerte,
ni caja,
ni cirios,
ni llantos públicos,
ni esmercio libre y el internet informe de
la infinitud de asombros.
Raíz arrastrada por la humedad de las palabras,
con las hojas del bosque y un sueño enrejado en las
mejillas;
dulce raíz de Píramo y Tisbe,
sangre que fundó los frutos,
el rojo, espuma en la boca,
pasión acoplada,
cielo entero para regocijo del polvo;
saciedad acostumbrada a la carencia por los golpes
de la vida, ... (ver texto completo)
Dulce raíz invertida,
alimento del árbol,
elocuencia para los días sórdidos al resumir una crueldad
tajante,
más allá de las lealtades y múltiples versiones de la historia:
hombres encajonados en la niebla;
un arco de luz anula la madriguera,
blanquea las paredes húmedas por el sudor de madrugadas
aéreas,
simultáneas, ... (ver texto completo)
luna con peso,
amenazante contra la imparcial virtud de los hombres:
la ración de pan en tiempos de guerra,
el vaso verde,
el múltiple asombro de los barrotes en la función de
matinal ofreciendo libertad,
vocabulario adecuado para la débil luz,
pasión feroz de las oscilaciones de la semilla:
la sonrisa crepuscular del amigo muerto,
atento a las dentadas de las máscaras, ... (ver texto completo)
cree tener entre sus manos la enloquecida retórica que nos
salvará de la interminable certeza de un sol de cobre,
de un sol confuso que ampolla al verdugo y saca a su
víctima del intento ajedrezado de una inyección de buenas
intenciones;
pero la vida,
deseo labrado en horas de sal ciega y filos de reinos con
raciones bien estudiadas,
sabe que el sueño es un sol con cara de noche por las
indecibles presencias de un surtidor incansable de olas de ... (ver texto completo)
la ciudad se transfigura,
el ángel lucha contra el suicida,
la mujer ve naufragar su desfigurada alba mientras sostiene
una plancha y añora un durazno en abril,
justo cuando su piel era una caverna encantada y decía con
frecuencia las palabras recobradas,
mientras le peinaban su larga cabellera y sus pechos
cristalinos cumplían a cabalidad su destino de mortífera
dulzura;
la madrugada continúa,
la ciudad es una llamarada,
de cuartos consumados en los círculos de la piel,
repetido grito de quien,
en el desvarío, ... (ver texto completo)
Raíz del cielo en la espiga y el trigo,
en el marco de enredaderas y palabras devoradas,
en el mundo abismal de follajes y anuncios a la medida en
las temporadas de oferta:
ídolos que arden por el fulgor del gas neón y manchan las
pasiones;
los añicos de los nombres en la semilla de la lengua de
cristal;
en las cosas que nos rodean,
ellos, los ídolos, despellejan cualquier intento honesto, ... (ver texto completo)