Mensajes de FREILA (Granada) enviados por Victoria Serna,:

Buenas tardes Antonio, yo bien hoy puse unos pocos de mensajes y a segun quien no le hace gracia jaajjaj
Por aqui nos hizo muy bueno
Un abrazoooooooooo
ya llegará el frio, aun no llevamos ni un mes de invierno pero por mi que se quede asi todo el año
Antonio por mi tambien que si no hace frio mucho mejor asi se esta muy bien
que tal estas victoia
por aqui tambien seguimos con buen tiempo
un abrazo y que pases una buena tarde
Hola Antonio, este año no parece invierno, apenas tenemos frio,
Feliz tarde
Un abrazoooooooooooo
buenas tardes victoria, ya pasó el primer dia de trabajo, todo vuelve a la normalidad
espero que hayas pasado un buen dia
un abrazo
Buenas noches Antonio, duro el primer dia verdad?
yo ya ves a que horas entro, sali y luego tenia cosas por hacer
Feliz noche
Un abrazooooooooooooo
no tengo ni idea de lo que pasa con las fotos
alguien se dedica a votarlas
Hoy me di cuenta pero ayer estaban las normales y hoy ccambiaron
pues si, ya estoy preparado
mañana al trabajo de nuevo
que pases tu tambien una buena noche
un abrazo
Antonio sali un rato y tu entras te lo siento
Que tengas un buen dia de trabajo,
Feliz noche
Un abrazooooooooooooooo
y esta jaajajajaj

Pensar es moverse en el infinito.
mi rosa la echaron muy para atrasssssssssssss
y esta mira que estuvo tiempo, en primer lugar
esta esta denuevo cerca del principio
Antonio pero que pasa con las fotos, cada dia cambian
Antonio ya estas preparado? mañana toca trabajo,
Feliz noche
Un abrazoooooooooooooooo
hola antonio quetal nopuedo entrar
porque tenempos el ordenador estropeabo
es el ruter y a daniel tanpoco leba
mañana pasara el teznico? estais muy bien en las fotos
muy bonito el cortijo,. mucha salu pata difrutarlo
Hola Fina ya sabes que te hechan de menos,
Feliz noche
Un besooooooooooooooooooooo
Antonio me dice Fina que se le estropeo el ordenador, y es por eso que no entra
ahora saldré para cenar y despues no se si entraré otra vez
Muy bien ya mirare y si entras me pasare un rato
pero venir solo de temporada aqui si que seria buena idea
Seria una buena idea, lo malo que lo tuyo es todo el año, y como dices ahora hay poco trabajo,
yo pondre algunos mensajes por entretenerme
Yo pongo unos pocos cada dia pero me suele doler el hombro, cuando me paso un poco, asique entro y salgo
la verdad es que se está muy agusto por alli, no teniamos ganas de volver
Antonio ya sabes mirate algo por hay y os venis a vivir,
muy bien victoria, aqui pasando un rato
Yo intentando poner algo pero cada dia me canso mas,
Me encanto tu cortijo, y os vi muy guaposssssssssss, a Carmen feliz
pues si, ahora me hacen falta unos dias para descansar y empezar a pensar en el trabajo
que pases muy buena tarde
Hola Antonio, que tal estas?,
hola victoria, aun no trabajo, empiezo el lunes pero tengo que acostumbrarme al horario otra vez
un abrazo y que pases un buen dia
Buenas tardes Antonio, me alegro de que tengas unos dias mas para descansar,
Feliz tarde
Un abrazoooooooooooooo
Buenos dias Freila, que bien atendido esta el foro, haber cuando pasa ANTONIO, que le parece es un honor, tener amigos como Vitori, un besito
Buenos dias Berta, ya queda menos para que este Antonio con nosotros
Feliz dia y que lo disfrutes
Un besinnnnnnnnnnnn
Muy temprano, a la mañana siguiente, el príncipe se presentó en casa de Cenicienta y dijo a la madrastra:

- La otra noche vi que mi pequeña bailarina desaparecía en tu jardín. ¿Es aquí donde vive?

La madrastra sonrió de gusto y sus dos orgullosas hijas se ruborizaron y empezaron a hacer las más extrañas muecas, de tantas esperanzas como tenían.

- He aquí algo que se le perdió anoche -dijo el príncipe, sacando el zapatito de su bolsillo-; sólo será mi novia aquella muchacha que pueda calzárselo.

Las ... (ver texto completo)
Cenicienta había escuchado esta conversación desde la cocina y, entretanto, no había perdido el tiempo. Se había lavado, restregado y sacudido las cenizas del pelo. Al entrar, bajó modestamente la cabeza, hizo una pequeña reverencia y fue a sentarse en la silla que le ofrecía el príncipe. Se quitó el grueso zapatón de madera, extendió su gracioso piececito y se calzó con toda naturalidad el minúsculo zapato de oro. Luego alzó tímidamente la cabeza, y cuando el príncipe vio su bello rostro y se miró en sus bondadosos ojos resplandecientes, exclamó:

- ¡Cómo pude equivocarme! ¡Ésta sí que es mi propia, mi verdadera y única princesita!

En ese momento se escuchó un zumbido y un rumor que parecía de alas, y nadie supo cómo, pero los harapos de Cenicienta desaparecieron y apareció vestida con sus magníficas ropas de fiesta. La madrastra y sus dos orgullosas hijas se quedaron mudas de asombro y furia. El príncipe las dejó rezongando y rechinando los dientes, y salió con Cenicienta de la mano. La alzó junto a sí sobre el caballo y ya se alejaban alegremente cuando, al pasar bajo el árbol, oyeron el arrullo de la paloma:

- ¡Esta sí que es la novia para ti!

Enseguida bajó revoloteando a posarse en el hombro de Cenicienta, y los tres juntos: el príncipe, la princesa y su paloma mágica, cabalgaron lejos, muy lejos, hacia un delicioso castillo donde vivieron muy felices el resto de sus días. ... (ver texto completo)
Cuando entró, se acallaron todos los rumores, y el príncipe, rindiéndose a su hechizo, dobló la rodilla y le besó la mano. No quiso apartarse de su lado en toda la noche; su sonrisa era tan alegre, y bailaba con tanto gusto, que Cenicienta, sintiéndose más feliz de lo que cabe decir en palabras, se olvidó por completo del tiempo. Faltaba sólo un minuto para las doce cuando zafó ágilmente sus manos de los dedos del príncipe y, escabulléndose entre los invitados, se precipitó por las anchas escaleras ... (ver texto completo)
Muy temprano, a la mañana siguiente, el príncipe se presentó en casa de Cenicienta y dijo a la madrastra:

- La otra noche vi que mi pequeña bailarina desaparecía en tu jardín. ¿Es aquí donde vive?

La madrastra sonrió de gusto y sus dos orgullosas hijas se ruborizaron y empezaron a hacer las más extrañas muecas, de tantas esperanzas como tenían.

- He aquí algo que se le perdió anoche -dijo el príncipe, sacando el zapatito de su bolsillo-; sólo será mi novia aquella muchacha que pueda calzárselo.

Las ... (ver texto completo)
La tercera noche, después que la malvada madrastra y sus dos orgullosas hijas se hubieron marchado, con su tintineo y su rumor de colas, Cenicienta se paró, como siempre que necesitaba, debajo de su querido arbolito y dijo:

- ¡Arbolito querido de tu ramaje llueva pronto un vestido todo de encaje!

Apenas había acabado de decir estas palabras cuando un vestido revoloteaba hacia ella desde las ramas, un vestido hermosísimo, como si estuviera hecho con rayos de sol. De lo alto bajó también flotando ... (ver texto completo)
Cuando entró, se acallaron todos los rumores, y el príncipe, rindiéndose a su hechizo, dobló la rodilla y le besó la mano. No quiso apartarse de su lado en toda la noche; su sonrisa era tan alegre, y bailaba con tanto gusto, que Cenicienta, sintiéndose más feliz de lo que cabe decir en palabras, se olvidó por completo del tiempo. Faltaba sólo un minuto para las doce cuando zafó ágilmente sus manos de los dedos del príncipe y, escabulléndose entre los invitados, se precipitó por las anchas escaleras ... (ver texto completo)
El príncipe se sentía en extremo feliz, pero con gran disgusto suyo la bailarina volvió a escapársele un poco antes de la medianoche. Esta vez alcanzó a verla cuando se le escurría por la puerta. Corrió tras ella, pero la fugitiva conocía el camino y él lo ignoraba. A menudo la perdía de vista mientras volaba aquí y allá entre las calles oscuras, pero no se desanimaba por eso. Todavía alcanzó a vislumbrarla en el momento en que se deslizaba por el patio de la casa, pero estaba todo tan oscuro, que ... (ver texto completo)
La tercera noche, después que la malvada madrastra y sus dos orgullosas hijas se hubieron marchado, con su tintineo y su rumor de colas, Cenicienta se paró, como siempre que necesitaba, debajo de su querido arbolito y dijo:

- ¡Arbolito querido de tu ramaje llueva pronto un vestido todo de encaje!

Apenas había acabado de decir estas palabras cuando un vestido revoloteaba hacia ella desde las ramas, un vestido hermosísimo, como si estuviera hecho con rayos de sol. De lo alto bajó también flotando ... (ver texto completo)
¿Quién sería esa pequeña belleza misteriosa -dijo la madrastra-, y por qué desaparecería tan de repente?.

- Nadie lo sabe -dijo la mayor de sus hijas-. Yo, por mi parte, me alegro de que se fuera. ¿Quién iba a tener la menor oportunidad si llega a quedarse?

- Estoy de acuerdo contigo -dijo la otra-. Pero, de todos modos, me gustaría saber de dónde vino.

¡Quién iba a decirles que la misteriosa doncella había salido de su propia casa y que, en aquel momento, vestida de harapos, dormía entre ... (ver texto completo)
El príncipe se sentía en extremo feliz, pero con gran disgusto suyo la bailarina volvió a escapársele un poco antes de la medianoche. Esta vez alcanzó a verla cuando se le escurría por la puerta. Corrió tras ella, pero la fugitiva conocía el camino y él lo ignoraba. A menudo la perdía de vista mientras volaba aquí y allá entre las calles oscuras, pero no se desanimaba por eso. Todavía alcanzó a vislumbrarla en el momento en que se deslizaba por el patio de la casa, pero estaba todo tan oscuro, que ... (ver texto completo)
En cuanto al príncipe, no tuvo ojos para nadie más desde que la vio. La tomó de la mano y no se separó de su lado en toda la noche. A los que quisieron bailar con ella los apartó diciendo:

- Lo siento mucho, pero esta pequeña bailarina es mía.

Cenicienta era muy feliz; pero sabía que su dicha no iba a durar mucho tiempo. La paloma le había advertido que sus encantadores vestidos desaparecían al toque de medianoche; de modo que, a partir de las doce menos cuarto, Cenicienta no se vio por ninguna ... (ver texto completo)
¿Quién sería esa pequeña belleza misteriosa -dijo la madrastra-, y por qué desaparecería tan de repente?.

- Nadie lo sabe -dijo la mayor de sus hijas-. Yo, por mi parte, me alegro de que se fuera. ¿Quién iba a tener la menor oportunidad si llega a quedarse?

- Estoy de acuerdo contigo -dijo la otra-. Pero, de todos modos, me gustaría saber de dónde vino.

¡Quién iba a decirles que la misteriosa doncella había salido de su propia casa y que, en aquel momento, vestida de harapos, dormía entre ... (ver texto completo)
Pero Cenicienta no se puso entonces a llorar y a lamentarse, como podría suponerse, sino que se convirtió en la muchacha más atareada que se haya visto nunca. Se lavó la cabeza hasta dejársela sin una sola ceniza, y luego se peinó el pelo de modo que le rodeaba la cara como una nube de oro. Luego se bañó, y se frotó y restregó hasta quedar radiantemente limpia. ¡Quién iba a imaginar nunca que no era más que una pobre cocinerita que dormía entre las cenizas y los rescoldos de la chimenea! En cuanto ... (ver texto completo)
En cuanto al príncipe, no tuvo ojos para nadie más desde que la vio. La tomó de la mano y no se separó de su lado en toda la noche. A los que quisieron bailar con ella los apartó diciendo:

- Lo siento mucho, pero esta pequeña bailarina es mía.

Cenicienta era muy feliz; pero sabía que su dicha no iba a durar mucho tiempo. La paloma le había advertido que sus encantadores vestidos desaparecían al toque de medianoche; de modo que, a partir de las doce menos cuarto, Cenicienta no se vio por ninguna ... (ver texto completo)
Aquello la irritó tanto, que dijo de muy mal humor:

- No puedes ir de ninguna manera. Ni tienes vestido, y, además, es imposible que bailes con esos pies tan toscos.

Las lágrimas rodaron por las mejillas de Cenicienta, y tanto le rogó, que por fin la madrastra le dijo:

- Muy bien. Te daré otra oportunidad. Esta vez tendrás que limpiar dos cazuelas de lentejas en una sola hora - y se marchó diciendo que aquello la mantendría entretenida hasta que ya ella y sus hijas estuviesen camino de la ... (ver texto completo)
Pero Cenicienta no se puso entonces a llorar y a lamentarse, como podría suponerse, sino que se convirtió en la muchacha más atareada que se haya visto nunca. Se lavó la cabeza hasta dejársela sin una sola ceniza, y luego se peinó el pelo de modo que le rodeaba la cara como una nube de oro. Luego se bañó, y se frotó y restregó hasta quedar radiantemente limpia. ¡Quién iba a imaginar nunca que no era más que una pobre cocinerita que dormía entre las cenizas y los rescoldos de la chimenea! En cuanto ... (ver texto completo)
¡Cu-curru-cú! ¿Qué quieres tú?.

Y Cenicienta le dijo:

- ¡Lléname la cazuela, vuela que vuela!

Y allá se fue volando la paloma y con ella todos los pájaros del cielo. Arriba y abajo, se movían las cabecitas mientras recogían las lentejas. «Pic-pec, pic-pec, pic-pec!» hacían los pájaros, y en un instante estuvieron todos los granos buenos en la cazuela. Pronto echaron a volar y desaparecieron, mientras Cenicienta se apresuraba a llevar a su madrastra la cazuela llena de lentejas.
Aquello la irritó tanto, que dijo de muy mal humor:

- No puedes ir de ninguna manera. Ni tienes vestido, y, además, es imposible que bailes con esos pies tan toscos.

Las lágrimas rodaron por las mejillas de Cenicienta, y tanto le rogó, que por fin la madrastra le dijo:

- Muy bien. Te daré otra oportunidad. Esta vez tendrás que limpiar dos cazuelas de lentejas en una sola hora - y se marchó diciendo que aquello la mantendría entretenida hasta que ya ella y sus hijas estuviesen camino de la ... (ver texto completo)
LA CENICIENTA

Por

Charles Perrault

Había una vez un hombre muy rico que perdió a su esposa y quedó solo en el mundo con su pequeña hija. Por más que se sintieran muy tristes y solitarios, los dos vivieron reponiéndose de la dolorosa pérdida. Pero al realizar un un viaje a otra comarca, el hombre conoció a una mujer y se casó de nuevo, y desde entonces las cosas cambiaron para la niña.

La nueva esposa trajo consigo a sus dos hijas que eran tan orgullosas como poco agraciadas. En cuanto ... (ver texto completo)
¡Cu-curru-cú! ¿Qué quieres tú?.

Y Cenicienta le dijo:

- ¡Lléname la cazuela, vuela que vuela!

Y allá se fue volando la paloma y con ella todos los pájaros del cielo. Arriba y abajo, se movían las cabecitas mientras recogían las lentejas. «Pic-pec, pic-pec, pic-pec!» hacían los pájaros, y en un instante estuvieron todos los granos buenos en la cazuela. Pronto echaron a volar y desaparecieron, mientras Cenicienta se apresuraba a llevar a su madrastra la cazuela llena de lentejas.
Las dos mayores quedaron encantadas con sus lujosos regalos y muy pronto empezaron a pavonearse delante del espejo, acicalándose y adornándose como era propio de tan vanidosas criaturas. También a Cenicienta le gustó su modesto regalo, y fue a plantarlo en el jardín que había detrás de la casa. Todos los días se ocupaba del brote, así que creció y creció hasta convertirse en un pequeño árbol.

Cierto día llegó una paloma e hizo en el árbol su nido. Revoloteó entre las ramas, se posó en los pequeños ... (ver texto completo)
LA CENICIENTA

Por

Charles Perrault

Había una vez un hombre muy rico que perdió a su esposa y quedó solo en el mundo con su pequeña hija. Por más que se sintieran muy tristes y solitarios, los dos vivieron reponiéndose de la dolorosa pérdida. Pero al realizar un un viaje a otra comarca, el hombre conoció a una mujer y se casó de nuevo, y desde entonces las cosas cambiaron para la niña.

La nueva esposa trajo consigo a sus dos hijas que eran tan orgullosas como poco agraciadas. En cuanto vieron que la belleza de la pequeña las opacaba, se disgustaron mucho, y decidieron deshacerse de ella.

- « ¿Por qué vamos a permitir que la muy tonta se siente en la sala con nosotras?·» - se dijeron-. « ¡Que se gane la vida trabajando! No sirve más que para la cocina. Pues ¡que cocine!»

Le quitaron sus bonitas ropas y la vistieron con unos pobres harapos y unos zapatos rotos. La obligaron a vivir en la cocina, y la hicieronon trabajar duramente. Tenía que levantarse con el alba, encender el fuego, traer agua, cocinar la comida y lavar la ropa. ¡Y eso no era todo! Por la noche, después de un largo día de trabajo, la pobre criatura ni siquiera tenía una cama donde dormir. Para abrigarse del frío se acostaba en el hogar entre las cenizas y los rescoldos, y, por esta razón, comenzaron a llamarle Cenicienta.

Cierto día en que el padre se preparaba para ir a la feria, preguntó a las dos mayores qué deseaban que les trajese.

- Lindos vestidos- respondió una de ellas.

- Joyas- dijo la otra.

- ¿Y a ti, Cenicienta?- preguntó luego -. ¿Qué te gustaría?

- Tráeme, papá -contestó ella-, un fresco y verde brote de avellano; el primer brote que te roce el sombrero en el camino de regreso.

Compró el hombre en la feria ricos vestidos y resplandecientes joyas para los dos mayores; y, de vuelta, mientras cabalgaba por un estrecho camino del bosque, un fresco brote de avellano se quebró al rozar con su sombrero, al que hizo caer.

- ¡Vaya, vaya, por poco me olvido! -dijo el padre mientras arrancaba la ramita-. ¡Si es lo que me pidió la pequeña Cenicienta!

Las dos mayores quedaron encantadas con sus lujosos regalos y muy pronto empezaron a pavonearse delante del espejo, acicalándose y adornándose como era propio de tan vanidosas criaturas. También a Cenicienta le gustó su modesto regalo, y fue a plantarlo en el jardín que había detrás de la casa. Todos los días se ocupaba del brote, así que creció y creció hasta convertirse en un pequeño árbol.

Cierto día llegó una paloma e hizo en el árbol su nido. Revoloteó entre las ramas, se posó en los pequeños tallos y arrulló suavemente. Cenicienta se encariñó con ella, pues era la única amiga que tenía. Le daba migajitas y semillas, y la paloma cantaba agradecida: « ¡cucurru-cú, cu-curru-cú!»

Y sucedió que, por orden del rey, una gran fiesta iba a celebrarse en el palacio real. Debía durar tres días y tres noches, y todas las muchachas del reino fueron invitadas para que el príncipe escogiese su novia entre ellas. ¡Qué conmoción había en todas las casas! Todas las jóvenes del país estaban impacientes y llenas de esperanza, pero las más inquietas eran las dos hermanastras de Cenicienta. Se habían propuesto deslumbrar al príncipe costase lo que costase, y desde varias semanas antes de la fiesta ya se ajetreaban corriendo de aquí para allá con sus preparativos.

Por fin llegó el primer día de fiesta y las dos hermanas empezaron a vestirse para el baile. Les tomó toda la tarde. Cuando terminaron, valía la pena verlas. De seda y satén eran sus vestidos. Los polisones les quedaron bien abombados, sus corpiños estaban cargados de filigranas; y mientras por sus sayas pululaban y revoloteaban los lazos y los volantes, era de ver cómo los faralaes les adornaban las mangas. Llevaban campanitas que tintineaban y anillos que resplandecían, ¡y rubíes, y perlas, y alita de pájaro! Se embadurnaron las pecas y se taparon las cicatrices con diminutas lunas y estrellas y corazones. Se empolvaron el pelo y se lo empingorotaron tan alto como pudieron con plumas y flechas enjoyadas. A última hora llamaron a Cenicienta para que les hiciera los bucles, les atara los lazos del corpiño y les limpiara los zapatos. Cuando la pobre muchachita se enteró de que iban a una fiesta en el palacio del rey, le resplandecieron los ojos y preguntó a su madrastra si no podría ir ella también.

- ¿, Tú? -chilló la mujer- ¿Toda llena de polvo y ceniza, y todavía quieres ir al baile? ¡Pero si no sabes bailar, y además no tienes vestidos!

Pero Cenicienta rogó y rogó, y por fin la madrastra, para salir de ella, le dijo:

- Bueno, mira lo que voy a hacer. Echaré una cazuela de lentejas en la ceniza, y si en dos horas puedes recoger las que estén buenas y ponerlas otra vez en la cazuela, te dejaré ir.

Cenicienta sabía muy bien que no podría hacerlo nunca por sí sola, pero también sabía una cosa que nadie más sabía; y es que su arbolito era un avellano mágico, y la palomita un hada. Así que fue a colocarse debajo de las ramas y dijo suavemente:

- ¡Palomita y consuelo, mi hada querida, con las aves del cielo ven enseguida!

A lo que contestó la paloma: ... (ver texto completo)
Cierto día en que el padre se preparaba para ir a la feria, preguntó a las dos mayores qué deseaban que les trajese.

- Lindos vestidos- respondió una de ellas.

- Joyas- dijo la otra.

- ¿Y a ti, Cenicienta?- preguntó luego -. ¿Qué te gustaría?

- Tráeme, papá -contestó ella-, un fresco y verde brote de avellano; el primer brote que te roce el sombrero en el camino de regreso.
... (ver texto completo)
Las dos mayores quedaron encantadas con sus lujosos regalos y muy pronto empezaron a pavonearse delante del espejo, acicalándose y adornándose como era propio de tan vanidosas criaturas. También a Cenicienta le gustó su modesto regalo, y fue a plantarlo en el jardín que había detrás de la casa. Todos los días se ocupaba del brote, así que creció y creció hasta convertirse en un pequeño árbol.

Cierto día llegó una paloma e hizo en el árbol su nido. Revoloteó entre las ramas, se posó en los pequeños ... (ver texto completo)
LA CENICIENTA

Por

Charles Perrault

Había una vez un hombre muy rico que perdió a su esposa y quedó solo en el mundo con su pequeña hija. Por más que se sintieran muy tristes y solitarios, los dos vivieron reponiéndose de la dolorosa pérdida. Pero al realizar un un viaje a otra comarca, el hombre conoció a una mujer y se casó de nuevo, y desde entonces las cosas cambiaron para la niña.

La nueva esposa trajo consigo a sus dos hijas que eran tan orgullosas como poco agraciadas. En cuanto ... (ver texto completo)
Cierto día en que el padre se preparaba para ir a la feria, preguntó a las dos mayores qué deseaban que les trajese.

- Lindos vestidos- respondió una de ellas.

- Joyas- dijo la otra.

- ¿Y a ti, Cenicienta?- preguntó luego -. ¿Qué te gustaría?

- Tráeme, papá -contestó ella-, un fresco y verde brote de avellano; el primer brote que te roce el sombrero en el camino de regreso.
... (ver texto completo)
LA CENICIENTA

Por

Charles Perrault

Había una vez un hombre muy rico que perdió a su esposa y quedó solo en el mundo con su pequeña hija. Por más que se sintieran muy tristes y solitarios, los dos vivieron reponiéndose de la dolorosa pérdida. Pero al realizar un un viaje a otra comarca, el hombre conoció a una mujer y se casó de nuevo, y desde entonces las cosas cambiaron para la niña.

La nueva esposa trajo consigo a sus dos hijas que eran tan orgullosas como poco agraciadas. En cuanto vieron que la belleza de la pequeña las opacaba, se disgustaron mucho, y decidieron deshacerse de ella.

- « ¿Por qué vamos a permitir que la muy tonta se siente en la sala con nosotras?·» - se dijeron-. « ¡Que se gane la vida trabajando! No sirve más que para la cocina. Pues ¡que cocine!»

Le quitaron sus bonitas ropas y la vistieron con unos pobres harapos y unos zapatos rotos. La obligaron a vivir en la cocina, y la hicieronon trabajar duramente. Tenía que levantarse con el alba, encender el fuego, traer agua, cocinar la comida y lavar la ropa. ¡Y eso no era todo! Por la noche, después de un largo día de trabajo, la pobre criatura ni siquiera tenía una cama donde dormir. Para abrigarse del frío se acostaba en el hogar entre las cenizas y los rescoldos, y, por esta razón, comenzaron a llamarle Cenicienta. ... (ver texto completo)
La ambición es la única potencia que puede luchar contra el amor. Cibber
La alternación fecunda el suelo de la democracia. W. Churchill
La ambición es el estiércol de la gloria. Pietro Arentino
La alegría y el amor son dos alas para las grandes acciones. Goethe
La alternación fecunda el suelo de la democracia. W. Churchill
La alegría y el amor son dos alas para las grandes acciones. Goethe
Buenos dias Antonio y a los amigos de Freila
Feliz lunes y a sequir disfrutando,
Un fuerte abrazooooooooooooooooo

Duérmete, niño mío,
flor de mi sangre”...
(Luis Rosales)

Lirio abierto en la nevada
que entre lirios nacer pudo. ... (ver texto completo)
si que estoy en casa de mi madre, ya me quedan pocos dias y los aprovecharé todo lo que pueda
roscos si que comeré, aqui estan mas buenos que por alli
Antonio, que disfrutes de la noche, y de tu familia
Un besoooooooooooooooooooooooo
hola victoria, lo mismo te deseo para ti
un abrazo y que pases una feliz noche
Antonio estas con tu madre? disfruta de ella y no comas muchos roscos,
el cortijo se llama cortijo de Los Lotes
Cuando hable con ella se lo dire, ya sabes que la madre de su marido es nacida en Freila, ella me decia que todos tienen nombre,
Antonio me comentaba mi hermana que como se llama tu cortijo. ella esta en Baza
Buenas tardes Antonio
Feliz Año y que lo disfrutes en compañia de tu familia
Un fuerte abrazooooooooooo
viqui preguntale a ella yo apenas les conosco
yo saludo a quie tiena la amabilida de saludarme ami
Fina tu tranquila solo fue un comentario, no me quita el sueño, y esta perfecto como esta, tu disfruta de sus saludos,
Feliz noche
Un besoooooooooooooo
yo soy amiga de todo el mundo
mientras no me falten el respeto y no creo que me quieran mas que tu
porque a ce menos que estoy en su foros
ja ja eso sera una brona no
Fina jaajajaj se como eres y que eres amiga de todo el mundo, y yo tambien, tu lo sabes bien, esas amigas tuyas, no se el motivo por que no me saludan, antes lo hacian,
Feliz Año Nuevo, y que llegue con mucha felicidad y salud para ti y toda tu familia
Un besoooooooooooooooo
Feliz Año 2011 y que sea muy feliz
Finy un besooooooooooooooooooo
ja ja pero si te saludo cada dia y a rosas
sois bosotras que no me con te taiss
solo es tuve un dia sin saludar en casi todos
pero esque son muchos y no me da tienpo
Fina jaajajaja yo te saludo cada dia pero ya se que tienes nuebas amigas que te quieren mas que yo y me alegro mucho, al no ser amigas mias no comparto muchas cosas pero lo respeto,
Que tengas una feliz noche y que el nuevo año sea todo amor y felicidad
Feliz noche y un besooooooooooooooooooooooooo