Querer hacer algo exige que queramos todas las cosas que son precisas par su logro; entre ellas dotarnos a nosotros mismos de las cualidades imprescindibles para la empresa. Lo demás no es querer algo, es simplemente desearlo, enjuagarse con su imagen la fantasía, embriagarse voluptuosamente con el proyecto, perderse en vagos ardores, bullangas y efervescencias.
José Ortega y Gasset
El que no puede lo que quiere, que quiera lo que pueda.
José Ortega y Gasset
Quiero lo que debo; para mí el deber no existe; sólo el quiero.
Nietzsche
Nada es imposible para el hombre que quiere poder.
Mirabeau
El querer del hombre es esencialmente libre: es libre en cuanto es querer.
Hegel
Mientras más se quiere a una mujer, más cerca se está de odiarla.
La Rochefoucauld
Cuando ellas no quieren, es cuando están queriendo.
Almeida Garret
En la mujer, el orgullo es a menudo el móvil del amor.
Jorge Sand
El orgullo es la fuente de todas las enfermedades, porque es la fuente de todos los vicios. San Agustín
La causa del error en las cuentas de la gratitud que se espera por los favores concedidos, es que el orgullo del que da y el orgullo del que recibe no pueden ponerse de acuerdo sobre el precio del beneficio.
La Rochefoucauld
Si no tuviéramos orgullo no nos lamentaríamos del orgullo ajeno.
La Rochefoucauld
Cuanto más pequeño es un individuo, está más orgulloso de ser hombre, y viceversa.
Hebbel
Cuando el orgullo grita, es que el amor calla.
F. Gerfant
El orgullo que como vanidad, cena desprecio. Si el orgulloso desayuna con la abundancia, come con la pobreza, y cena con la vergüenza.
Franklin
El orgullo es el complemento de la ignorancia.
Fontenelle
El orgullo es una lata idea que forma el hombre de sí mismo, acompañada del menosprecio a los demás.
Barón de Holbach
El hombre vano y orgulloso, no son amigos los que tiene, son lisonjeros mentirosos, dispuestos a volverle la espalda tan pronto como le falten las riquezas de que son partícipes.
Barón de Holbach
¡Cuántas sublevaciones han producido los modales altaneros de algunos favoritos incapaces de reprimir su orgullo!
Barón de Holbach
Hay dos grados de orgullos: uno, la aprobación de sí mismo; el otro, en el que no nos aceptamos. Este es probablemente el más refinado.
Amiel
Nada se parece tanto al orgullo como el desaliento.
Amiel
Si el hombre orgulloso supiese lo ridículo que aparece ante quien le conoce, por orgullo sería humilde.
Mariano Aguiló
En un día gira el mundo: la mujer, en un segundo.
Alberto Llana
La gloria es el renombre que habremos conquistado con nuestros actos.
Juan Luis Vives
Los hombres que vivieron y murieron en el anónimo, son los héroes principales de la sagrada lista de la gloria.
Swift
La gloria es como la cocina: no conviene ver las manipulaciones que la preparan.
G. A. de Stassart
La gloria es como un círculo en el agua, que no para de agrandarse, hasta que, a copia de expandirse, se pierde en la nada.
Shakespeare
Una gloria, conseguida rápidamente, se apaga también de prisa.
Schopenhauer
La gloria a menudo no es más que un rumor que nace no se sabe como, y persiste no se sabe por qué.
J. Roux
La gloria no es otra cosa que un olvido aplazado.
Santiago Ramón y Cajal
La gloria de los grandes hombres debe medirse siempre por los medios que han empleado para adquirirla.
La Rochefoucauld
El caer no ha de quitar la gloria de haber subido.
Calderón de la Barca
La gloria de los mortales no es más que una gran hinchazón de viento.
Boecio
¿Qué es la gloria del mundo? Sombre que huye, espuma que se deshace, flor que se marchita. San Bernardo
La gloria, como el sol, aparece cálida y luminosa a distancia; pero si se acerca es fría como las profundidades de un abismo.
Balzac
La gloria es un veneno que hay que tomar en pequeñas dosis.
Balzac
La obra humana más bella es la de ser útil al prójimo.
Sófocles
Un zapatero de viejo es más útil a la sociedad que un mal poeta o un mal cómico.
Newton
El que de la verdad vive, cualquiera que él sea, aunque ínfimo y vil, puede ser útil en algo.
Fray Luís de León
Ninguno debe obedecer a los que no tienen derecho a mandar.
Cicerón
Obedecer es el deber nuestro, es nuestro destino, y aquel que no quiera someterse a la obediencia será necesariamente despedazado.
Carlyle
En obedecer ciegamente consiste toda la moral del soldado; pero sí esta moral conviene ciertamente en los campos y en los ejércitos, no se debe enseñar en las ciudades o en la sociedad, porque esto sería transformar a los militares en insensibles máquinas, en viles instrumentos que en manos de los tiranos y déspotas destruirían las leyes y la libertad.
Barón de Holbach
No es lícito a los príncipes hacerse dioses, pero hacer obras de Dios, no es lícito solo, sino debido les es.
Paravicino
No hagas o presumas de príncipe si no has aprendido a serlo. Aprende a gobernarte a ti mismo, antes de gobernar a los otros.
Solón
Los tiranos temen a sus súbditos; más los buenos príncipes temen por sus súbditos.
Plutarco
Es mucho más honroso para su príncipe ser tenido en la posteridad por bueno que por dichoso.
Plinio
Nunca un príncipe está más fielmente guardado que con su virtud y su inocencia.
Plinio
Ve prevenido para que ni te admires de cuanto vieres ni te descontentes de cuanto experimentares.
Gracián
Prevalecerán los buenos en la sociedad cuando para establecer la supremacía tengan igual audacia, la misma insolencia, idéntica energía que tiene los malvados para el protervo ejercicio del mal.
Spencer
Ninguna cosa siente más el presuntuoso que ser notado de poco avisado.
Fray Luís de León
Si no queréis que os llamen presuntuoso, preciaos de ser bien criados; porque con la buena crianza, más que con otra cosa, se atraen los enemigos y se sustentan los amigos.
Fray Antonio de Guevara