Mensajes enviados por Victoria Serna,:

Buenas noches Marcelino
Un abrazooooooooooo y feliz noche
Buenos dias Victoria, por fin llueve que es lo que querías, haber si os quedáis a gusto con ese agua que refrescara el ambiente y quitara polución de la atmósfera para que repireis con mas tranquilidad que es muy importante,
pasa un buen dia
un abrazo
Buenas noches Teo, si asi fue pero no llovio tanto, como parecia esta mañana, al final salio el sol, pero si refresco, y se esta muy bien
Feliz noche
Un abrazooooooooooooooooooo
Feliz noche Marcelino
Un besoooooooooooooooooooo
Hola JACV, gracias
Feliz noche
Un abrazoooooooooooo
¡Dios que lo escuchas!, acelera el día,
porque es tu sol incubador y hermoso,
y la noche es estéril y sombría,
la vida breve, el corazón fogoso,
sensible el alma mía,
soberano el Amor fructuoso
y Tú eres Padre del inmenso mundo
e hijo yo soy del mundo vigoroso
que te plugo crear grande y fecundo.
Alegra mi desierto
con ruido de vivir cuyo concierto
pueda sonarte a coro de angelillos…
Ya ves que entre las hiedras encubierto
hay un nido minúsculo en mi huerto
con siete pajarillos…
Ven, casta virgen, al reclamo amigo
de un alma de hombre que te espera ansiosa
porque presiente que vendrán contigo
el pudor de la virgen candorosa,
la gravedad de la mujer cristiana,
el casto amor de la leal esposa
y el pecho maternal que juntos mana
leche y amor para la prole sana
que a Dios le place alegre y numerosa.
¡Dios que lo escuchas!, acelera el día,
porque es tu sol incubador y hermoso,
y la noche es estéril y sombría,
la vida breve, el corazón fogoso,
sensible el alma mía,
soberano el Amor fructuoso
y Tú eres Padre del inmenso mundo
e hijo yo soy del mundo vigoroso
que te plugo crear grande y fecundo.
Te adoro en la memoria
de aquella santa de sencilla historia
que la tierra del huerto que he heredado
santificó con su adorable planta
y el dulce ambiente nos dejó inundado
de perfumes de santa.
Ven, casta virgen, al reclamo amigo
de un alma de hombre que te espera ansiosa
porque presiente que vendrán contigo
el pudor de la virgen candorosa,
la gravedad de la mujer cristiana,
el casto amor de la leal esposa
y el pecho maternal que juntos mana
leche y amor para la prole sana
que a Dios le place alegre y numerosa.
El cielo todavía
no ha otorgado a mis ojos el consuelo
de deber tu hermosura, ¡oh virgen mía!;
pero te adoro en el azul del cielo,
y en el tranquilo resbalar del día,
y en el silencio de la noche oscura,
y en la quietud del huerto sosegado,
y en el recuerdo de la gente pura
que me lo hizo sagrado.
Te adoro en la memoria
de aquella santa de sencilla historia
que la tierra del huerto que he heredado
santificó con su adorable planta
y el dulce ambiente nos dejó inundado
de perfumes de santa.
Dondequiera que estés, mujer hermosa,
predestinada esposa,
que merezcas posar aquí tu planta,
que merezcas sentarte en esta piedra
que coronó de hiedra
la mano de una santa,
ven al huerto querido,
y a la sombra de Dios, Padre del mundo,
pondremos cama nueva al viejo nido
que mi sangre y mi Dios quieren fecundo
El cielo todavía
no ha otorgado a mis ojos el consuelo
de deber tu hermosura, ¡oh virgen mía!;
pero te adoro en el azul del cielo,
y en el tranquilo resbalar del día,
y en el silencio de la noche oscura,
y en la quietud del huerto sosegado,
y en el recuerdo de la gente pura
que me lo hizo sagrado.
Dondequiera que estés, mujer hermosa,
predestinada esposa,
que merezcas posar aquí tu planta,
que merezcas sentarte en esta piedra
que coronó de hiedra
la mano de una santa,
ven al huerto querido,
y a la sombra de Dios, Padre del mundo,
pondremos cama nueva al viejo nido
que mi sangre y mi Dios quieren fecundo
Mi padre se sentaba en esta piedra,
que coronó de hiedra
la mano santa de mi santa madre…
Fue un altar al amor en roca dura
con dosel de verdura,
trono de patriarca con mi padre
y urna de santa con mi madre pura.

Ya está solo el edén. Todo es desierto.
Detrás de mis santísimos ancianos ... (ver texto completo)
¡Jamás he comprendido
por qué Dios ha querido
que el vástago más ruin y débil sea
el último habitante de este nido.
Querrá Dios encerrarme
tal vez para ganarme,
porque en estas sagradas espesuras,
donde pasos al cielo son los días,
yo no puedo sentir cosas impuras,
yo no puedo soñar cosas impías.
Yo, cuando el sol del arenal me ciega
y en fuerza de mirar siento borrosa
la visión luminosa
donde parece que jamás se llega…
Cuando el sudor anega
mis doloridos empañados ojos,
cuando me hieren los aceros fríos
de punzantes abrojos,
cuando me azotan los hermanos míos
que me encuentro de frente en el desierto, ... (ver texto completo)
Mi padre se sentaba en esta piedra,
que coronó de hiedra
la mano santa de mi santa madre…
Fue un altar al amor en roca dura
con dosel de verdura,
trono de patriarca con mi padre
y urna de santa con mi madre pura.

Ya está solo el edén. Todo es desierto.
Detrás de mis santísimos ancianos ... (ver texto completo)
Lo poco que en el mundo me ha quedado
lo tengo en este huerto,
siempre al estruendo mundanal cerrado,
siempre a la voz de mi sentir abierto.
En medio está enclavado
del árido desierto,
triste vivienda de la grey humana
que duda de la tierra prometida,
cada vez más lejana,
cada vez hacia Oriente más hundida
Yo, cuando el sol del arenal me ciega
y en fuerza de mirar siento borrosa
la visión luminosa
donde parece que jamás se llega…
Cuando el sudor anega
mis doloridos empañados ojos,
cuando me hieren los aceros fríos
de punzantes abrojos,
cuando me azotan los hermanos míos
que me encuentro de frente en el desierto,
vertiendo sangre a ríos
y lágrimas a mares, torno al huerto ... (ver texto completo)
Poema Tradicional de Jose Maria Gabriel y Galan

El huerto que heredé de mis mayores
no tiene bellas flores
de efímero vivir ni tenues frondas;
tiene hiedra sagrada
de hojas perennes y raíces hondas;
fresca niñez y ancianidad honrada.

Una bíblica higuera ... (ver texto completo)
Lo poco que en el mundo me ha quedado
lo tengo en este huerto,
siempre al estruendo mundanal cerrado,
siempre a la voz de mi sentir abierto.
En medio está enclavado
del árido desierto,
triste vivienda de la grey humana
que duda de la tierra prometida,
cada vez más lejana,
cada vez hacia Oriente más hundida
Poema Tradicional de Jose Maria Gabriel y Galan

El huerto que heredé de mis mayores
no tiene bellas flores
de efímero vivir ni tenues frondas;
tiene hiedra sagrada
de hojas perennes y raíces hondas;
fresca niñez y ancianidad honrada.

Una bíblica higuera ... (ver texto completo)
El destino de las flores

La mano de un caballero,

de un caballero mundano,

cortó una orquídea preciada,

que en el tibio invernadero
... (ver texto completo)
Dios te salve Maria

Dios te salve María

madre de Dios soberana

divino sol de pureza

Lucero de la mañana

que pobre es la lengua humana

para cantar tu grandeza

salve estrella matutina

Villena de gracia divina

Dios con ella creó tu frente

y ante ella la humana gente

la suya un unía, inclina.

Salve, bendita tú eres

entre todas las mujeres

sin madre amante ser quieres

del que madre necesita

salve, mil veces bendita

de tu vientre el fruto es ... (ver texto completo)
o si el dicho a mí me sale.

los sesos le parto al bicho.

compadre a su puesto pronto

que yo también voy al mío.

al puesto de mis recuerdos.
... (ver texto completo)
de tirador peritisimo.

y al colocarse en el puesto.

murmuraba muy bajito.

si hoy me sucede un fracaso.

pierdo mi crédito hoy mismo.

de modo que es necesario.

gran labor corazón mío.

calma en el pulso, buen ojo.

apuntar bien al codillo.

llenarse el ojo de carne.

y no errar un solo tiro

si no consigo hacer esto.

! Jesús! me desacredito. ... (ver texto completo)
y dedíquese al martillo.

y enseguida don Matías concluyó

cuidado amigo.

no hable mucho por si acaso.

le sucediera lo mismo.
... (ver texto completo)
o si el dicho a mí me sale.

los sesos le parto al bicho.

compadre a su puesto pronto

que yo también voy al mío.

al puesto de mis recuerdos.

al puesto de mi cariño.

al puesto en que tantas veces.

hice prodigiosos tiros.

al puesto en que hice mi fama ... (ver texto completo)
pero uno de los presentes.

dijo al momento al oírlo..

cuidado mi general.

no le suceda lo mismo.

que al de los versos que dicen.
... (ver texto completo)
y dedíquese al martillo.

y enseguida don Matías concluyó

cuidado amigo.

no hable mucho por si acaso.

le sucediera lo mismo.
... (ver texto completo)
y se bebió de lo lindo.

tanto que don Anastasio.

después de cuatro traguillos.

les quiso contar un lance.

que de contar era digno.
... (ver texto completo)
pero uno de los presentes.

dijo al momento al oírlo..

cuidado mi general.

no le suceda lo mismo.

que al de los versos que dicen.

Severo severianillo..

déjese usted de escopetas ... (ver texto completo)
dijo enseguida Dionisio.

y el general algo hosco.

le replicó a su sobrino.

tu por llevar la contraria.

dirás cualquiera cosa chico.
... (ver texto completo)
y se bebió de lo lindo.

tanto que don Anastasio.

después de cuatro traguillos.

les quiso contar un lance.

que de contar era digno.

que allá en las canterías.

hace poco había ocurrido ... (ver texto completo)
un excelente apetito.

por lo cual don Anastasio.

que era el que mandaba dijo.

! a comer en este llano.

todos juntos ahora mismo!
... (ver texto completo)
dijo enseguida Dionisio.

y el general algo hosco.

le replicó a su sobrino.

tu por llevar la contraria.

dirás cualquiera cosa chico.

y cómo vas a caballo.

lo demás te importa un pito.

la comida fue animada. ... (ver texto completo)
el rumor de la resaca.

y los latidos y gritos.

de perros y jaleadores

en cien ecos confundidos.

y así pasaron las horas
... (ver texto completo)
un excelente apetito.

por lo cual don Anastasio.

que era el que mandaba dijo.

! a comer en este llano.

todos juntos ahora mismo!
... (ver texto completo)
la venida de algún bicho.

para ganar honra y fama.

de tiradores diestrísimos.

todo se quedó en silencio.

todo se quedó tranquilo.
... (ver texto completo)
el rumor de la resaca.

y los latidos y gritos.

de perros y jaleadores

en cien ecos confundidos.

y así pasaron las horas

y el lugar de entrar el bicho.

les entró a los cazadores. ... (ver texto completo)
ser el montero mayor.

de aquella gran cacería.

-Tres-.

La gente se fue a sus puestos.

con el debido sigilo.
... (ver texto completo)
la venida de algún bicho.

para ganar honra y fama.

de tiradores diestrísimos.

todo se quedó en silencio.

todo se quedó tranquilo.

y solamente de lejos.

llegaba a los oídos ... (ver texto completo)
a mil metros de distancia.

si a los rifeños matara.

como mata jabalíes..

para dos mil marroquínes.

Don Anastasio bastara.
... (ver texto completo)
ser el montero mayor.

de aquella gran cacería.

-Tres-.

La gente se fue a sus puestos.

con el debido sigilo.
... (ver texto completo)
y es tirador consumado.

a quien jamás ha engañado.

su certera puntería.

es muy justa su arrogancia.

pues corta un pelo sutil.
... (ver texto completo)
a mil metros de distancia.

si a los rifeños matara.

como mata jabalíes..

para dos mil marroquínes.

Don Anastasio bastara.

por eso se merecía.

tan valiente tirador. ... (ver texto completo)
y cuánto salvaje ser..

habrá rodado a los pies.

de tan diestro cazador.

si el país le autorizara.

y un fusil máuser le dieran.
... (ver texto completo)
y es tirador consumado.

a quien jamás ha engañado.

su certera puntería.

es muy justa su arrogancia.

pues corta un pelo sutil.

de un balazo de fusil. ... (ver texto completo)
se les figuran las camas.

de don Anastasio dedos.

jabalí que de acostado.

y al tirarle no le hiere

de miedo luego se muere.
... (ver texto completo)
y cuánto salvaje ser..

habrá rodado a los pies.

de tan diestro cazador.

si el país le autorizara.

y un fusil máuser le dieran.

ni aquí ni en España entera.

dos fieras bravas dejara.

tiene mucha sangre fría. ... (ver texto completo)
formalmente convencido.

que si un ciervo está subido.

de algún peñasco en la altura.

para que abajo se arroje.

y ciego se precipite.
... (ver texto completo)
se les figuran las camas.

de don Anastasio dedos.

jabalí que de acostado.

y al tirarle no le hiere

de miedo luego se muere.

al saber quién lo ha tirado.

y hasta hay jabalí instruido.

que soñándose en su cama.

a don Anastasio llama.

por su nombre y apellido.

cuanto animal volador. ... (ver texto completo)
su destreza y su coraje.

desde el venado inocente.

hasta el jabalí salvaje.

hay gente exagerada.

que asegura muy de veras.
... (ver texto completo)
formalmente convencido.

que si un ciervo está subido.

de algún peñasco en la altura.

para que abajo se arroje.

y ciego se precipite.

basta con que se le grite.

Don Anastasio te coge!

y pasan tan grande miedo.

que en el cerro de Calamas. ... (ver texto completo)
sabe poner una bala.

por eso si empieza a hablar.

de la caza y sus percances.

se está un mes contando lances.

y no acaba de contar.
... (ver texto completo)
su destreza y su coraje.

desde el venado inocente.

hasta el jabalí salvaje.

hay gente exagerada.

que asegura muy de veras.

que hasta conocen las fieras.

el rumor de sus pisadas.

y hay también quien asegura. ... (ver texto completo)
si a don Anastasio oían.

por el general aquel.

es tan bravo cazador.

que la muerte y el temor.

van siempre dónde va él.
... (ver texto completo)
sabe poner una bala.

por eso si empieza a hablar.

de la caza y sus percances.

se está un mes contando lances.

y no acaba de contar.
... (ver texto completo)
y un espanto sin igual.

debieron también sentir.

si es que llegaron a huir.

la voz de aquel general.

pues, tal miedo le tenían.
... (ver texto completo)
si a don Anastasio oían.

por el general aquel.

es tan bravo cazador.

que la muerte y el temor.

van siempre dónde va él.

con razón tiene él a gala.

decir siempre sin sonrojo.

que donde pone los ojos ... (ver texto completo)
que en verdad no es muy temprano.

al portillo del gitano.

y llegaba la turba ufana.

al ver tanto cazadores.

con intenciones guerreras.
... (ver texto completo)
y un espanto sin igual.

debieron también sentir.

si es que llegaron a huir.

la voz de aquel general.

pues, tal miedo le tenían.

que las fieras más cerriles.

temblaban en sus cubiles. ... (ver texto completo)
queda este señor nombrado.

bien, contestó don Matías.

pues todos pronto a caballo.

que las fieras en el coto.

deben estar esperando.
... (ver texto completo)
que en verdad no es muy temprano.

al portillo del gitano.

y llegaba la turba ufana.

al ver tanto cazadores.

con intenciones guerreras.

debieron temblar las fieras.

de aquellos alrededores. ... (ver texto completo)
a buscar en breve vamos.

no, no, contestaron todos.

el general indicado.

para esta clase de caza.

debe ser don Anastasio.
... (ver texto completo)
queda este señor nombrado.

bien, contestó don Matías.

pues todos pronto a caballo.

que las fieras en el coto.

deben estar esperando.
... (ver texto completo)
y así dijo don Matías.

señores está indicado.

que sea general y jefe.

el señor Estanislao.

porque supongo señores.
... (ver texto completo)
a buscar en breve vamos.

no, no, contestaron todos.

el general indicado.

para esta clase de caza.

debe ser don Anastasio.
... (ver texto completo)
el gran Severiano Sánchez.

el diestro don Anastasio.

el bravo Joaquín Iglesias.

y otro señor que me callo.

a fin de tomar acuerdos.
... (ver texto completo)
y así dijo don Matías.

señores está indicado.

que sea general y jefe.

el señor Estanislao.

porque supongo señores.

que conoce palmo a palmo.

el terreno en que a las fieras. ... (ver texto completo)
que ellos habían proyectado.

Al momento se reunieron.

los siguientes invitados.

Acacio el que tanto caza.

el valiente Estanislao
el gran Severiano Sánchez.

el diestro don Anastasio.

el bravo Joaquín Iglesias.

y otro señor que me callo.

a fin de tomar acuerdos.
... (ver texto completo)
Cacería

(El portillo de los diablos)

Tres valientes caballeros.

cazadores afamados.

a otros cuatro cazadores
... (ver texto completo)
que ellos habían proyectado.

Al momento se reunieron.

los siguientes invitados.

Acacio el que tanto caza.

el valiente Estanislao
Cacería

(El portillo de los diablos)

Tres valientes caballeros.

cazadores afamados.

a otros cuatro cazadores
... (ver texto completo)
Buenas noches Victoria, leere tus poesias mas tranquilamente.
besos
Buenas noches Jose Maria encantada de ver tus saludos, este poema es de Gabriel y Galan, yo la verdad que me es dificil entenderlo, espero que tu si lo entiendas
Feliz noche
Un besooooooooooooooooooooooo
¡Viva la fe en los destinos
de nuestra aldea sencilla!
¡Vivan todos los vecinos
del Guijo de Granadilla!
LA ESPIGADORA

¿Vas a espigar, Isabel?
¡Cuánto siento, criatura,
que bese el sol esa piel
que tiene jugo y frescura
de pétalos de clavel!
¡Más poetas! Los que viven la feliz monotonía
sin frenéticos espasmos de placer y de alegría
de los cuales las enfermas pobres almas van en pos,
han saltado, sin saberlo, sobre todas las alturas
y serenos van cantando por las plácidas llanuras
de la vida humilde y fuerte que cantando va hacia Dios.

¡Que reviva, que rebulla por mis chozos y casetas
la castiza vieja raza de selváticos poetas
que la vida buena vieron y rimaron el vivir! ... (ver texto completo)
Yo quisiera que la musa de la gente campesina
no durmiese en las entrañas de la vieja hueca encina
donde, herida por los tiempos, hosca y brava se encerró.
Yo quisiera que las puntas de sus alas vigorosas
nuevamente restallaran en las frentes tenebrosas
de esta raza cuya sangre la codicia envenenó.

Yo quisiera que encubriesen las zamarras de pellejo
pechos fuertes con ingenuos corazones de oro viejo
penetrados de la calma de la vida montaraz. ... (ver texto completo)
Yo quisiera que vagase por los rústicos asilos,
no la casta fabulosa de fantásticos Batilos
que jamás en las majadas de mis montes habitó,
sino aquella casta de hombres vigorosos y severos,
más leales que mastines, más sencillos que corderos,
más esquivos que lobatos, ¡más poetas, ¡ay!, que yo!

¡Más poetas! Los que miran silenciosos hacia Oriente
y saludan a la aurora con la estrofa balbuciente
que derraman, sin saberlo, de la gaita pastoril, ... (ver texto completo)
Una música fundida con balidos de corderos,
con arrullos de palomas y mugidos de terneros,
con chasquidos de la onda del vaquero silbador,
con rodar de regatillos entre peñas y zarzales,
con zumbidos de cencerros y cantares de zagales,
¡de precoces zagalillos que barruntan ya el amor!

Una música que dice cómo suenan en los chozos
las sentencias de los viejos y las risas de los mozos,
y el silencio de las noches en la inmensa soledad, ... (ver texto completo)
Yo quisiera que la musa de la gente campesina
no durmiese en las entrañas de la vieja hueca encina
donde, herida por los tiempos, hosca y brava se encerró.
Yo quisiera que las puntas de sus alas vigorosas
nuevamente restallaran en las frentes tenebrosas
de esta raza cuya sangre la codicia envenenó.

Yo quisiera que encubriesen las zamarras de pellejo
pechos fuertes con ingenuos corazones de oro viejo
penetrados de la calma de la vida montaraz.
Yo quisiera que en el culto de los montes abrevados,
sacerdotes de los montes, ostentaran sus cayados
como símbolos de un culto, como cetros de la paz ... (ver texto completo)
Una música fundida con balidos de corderos,
con arrullos de palomas y mugidos de terneros,
con chasquidos de la onda del vaquero silbador,
con rodar de regatillos entre peñas y zarzales,
con zumbidos de cencerros y cantares de zagales,
¡de precoces zagalillos que barruntan ya el amor!

Una música que dice cómo suenan en los chozos
las sentencias de los viejos y las risas de los mozos,
y el silencio de las noches en la inmensa soledad, ... (ver texto completo)