Mensajes enviados por Victoria Serna,:

Pues nada hoy una horita mas de trabajo, y vosotros un hora mas para dormir, que lo paseis muy bien y que seais muy felices, besos, hasta mañana
Feliz noche y espero sea tranquila.
Un abrazooooooooooooooooooo
La mejor crema de belleza es una conciencia limpia
Buenas tardes a todos, os deseo que estéis pasando una buena tarde, aquí en mi pueblo hemos tenido un aire tremendo hasta persianas ha arrancado de cuajo, pero parece que se ha calmado, pasar buena tarde y os mando mi saludo,
P, D he puesto lo del Santoral por que veo que nadie lo había puesto
Hola Teo, gracias,
Aqui ahora se esta bien, solo un poco de aire.
nos amenazan, con que tendremos frio esta tarde, veremos si haciertan
Un abrazoooooooooooooooooo
Buenas tardes Teo, por aqui la mañana estuvo nublada, pero ahora salio el sol, dicen que nos llega frio, estaremos preparados,
Feliz tarde
Un abrazoooooooooooooo
David Escobar Galindo

La garza vuela

La garza vuela sobre el agua inmóvil.
Desde la orilla, un bosque de álamos
se empina para ver el pozo ciego
donde se acaba de ocultar la luna.
En el entorno, suelta una cocina
tres pañuelos de humo, ... (ver texto completo)
Feliz sabado Marcelino
Un abrazooooooooooooo
Salga del pecho —requemando el labio—
el caro nombre de mi orgullo agravio,
de mi dolor sustento!...
¿Escrito no le ves en las estrellas
y en la luna apacible que con ellas
alumbra el firmamento?

¿No le oyes, de las auras al murmullo?
¿No le pronuncia —en gemidor arrullo—
la tórtola amorosa? ... (ver texto completo)
Nombre que un alma lleva por despojo;
nombre que excita con placer enojo,
y con ira ternura;
nombre más dulce que el primer cariño
de joven madre al inocente niño,
copia de su hermosura;

y más amargo que el adiós postrero
que al suelo damos, donde el sol primero
alumbró nuestra vida, ... (ver texto completo)
¿Con qué velo tu amor cubrió mis ojos,
que por flores tomé duros abrojos,
y por oro la arcilla?...
¡Del torpe engaño mis rivales ríen,
y mis amantes, ay, tal vez se engríen
del yugo que me humilla!

¿Y tú lo sufres, corazón cobarde?
¿Y de tu servidumbre haciendo alarde
quieres ver en mi frente ... (ver texto completo)
Salga del pecho —requemando el labio—
el caro nombre de mi orgullo agravio,
de mi dolor sustento!...
¿Escrito no le ves en las estrellas
y en la luna apacible que con ellas
alumbra el firmamento?

¿No le oyes, de las auras al murmullo?
¿No le pronuncia —en gemidor arrullo—
la tórtola amorosa?
¿No resuena en los árboles, que el viento
halaga con pausado movimiento
en esa selva hojosa?
De aquella fuente entre las claras linfas,
¿no le articulan invisibles ninfas
con eco lisonjero?...
¿Por qué callar el nombre que te inflama,
si aún el silencio tiene voz, que aclama
ese nombre que quiero?... ... (ver texto completo)
¡Funesta ceguedad! ¡Delirio insano!
Te gritó la razón... Mas ¡cuán en vano
te advirtió tu locura!...
¡Tú mismo te forjaste la cadena,
que a servidumbre eterna te condena,
y a duelo y amargura!

Los lazos caprichosos que otros días
—por pasatiempo— a tu placer tejías,
fueron de seda y oro; ... (ver texto completo)
¿Con qué velo tu amor cubrió mis ojos,
que por flores tomé duros abrojos,
y por oro la arcilla?...
¡Del torpe engaño mis rivales ríen,
y mis amantes, ay, tal vez se engríen
del yugo que me humilla!

¿Y tú lo sufres, corazón cobarde?
¿Y de tu servidumbre haciendo alarde
quieres ver en mi frente ... (ver texto completo)
Cobarde corazón, que el nudo estrecho
gimiendo sufres, dime: ¿qué se ha hecho
tu presunción altiva?
¿Qué mágico poder, en tal bajeza
trocando ya tu indómita fiereza,
de libertad te priva?

¡Mísero esclavo de tirano dueño,
tu gloria fue cual mentiroso sueño,
que con las sombras huye! ... (ver texto completo)
¡Funesta ceguedad! ¡Delirio insano!
Te gritó la razón... Mas ¡cuán en vano
te advirtió tu locura!...
¡Tú mismo te forjaste la cadena,
que a servidumbre eterna te condena,
y a duelo y amargura!

Los lazos caprichosos que otros días
—por pasatiempo— a tu placer tejías,
fueron de seda y oro;
los que ahora rinden tu valor primero,
son eslabones de pesado acero,
templados con tu lloro.

¿Qué esperaste, ¡ay de ti!, de un pecho helado
de inmenso orgullo y presunción hinchado,
de víboras nutrido?
Tú —que anhelabas tan sublime objeto—
¿cómo al capricho de un mortal sujeto
te arrastras abatido? ... (ver texto completo)
Tal vez por un momento caprichosa
entre ellas revolé, cual mariposa,
sin fijarme en ninguna;
pues de místico bien siempre anhelante,
clamaba en vano, como tierno infante
quiere abrazar la luna.

Hoy, despeñada de la excelsa cumbre
do osé mirar del sol la ardiente lumbre
que fascinó mis ojos, ... (ver texto completo)
Cobarde corazón, que el nudo estrecho
gimiendo sufres, dime: ¿qué se ha hecho
tu presunción altiva?
¿Qué mágico poder, en tal bajeza
trocando ya tu indómita fiereza,
de libertad te priva?

¡Mísero esclavo de tirano dueño,
tu gloria fue cual mentiroso sueño,
que con las sombras huye! ... (ver texto completo)
Gertrudis Gómez de Avellaneda

AMOR Y ORGULLO

Un tiempo hollaba por alfombras rosas;
y nobles vates, de mentidas diosas
prodigábanme nombres;
mas yo, altanera, con orgullo vano,
cual águila real a vil gusano,
contemplaba a los hombres. ... (ver texto completo)
Tal vez por un momento caprichosa
entre ellas revolé, cual mariposa,
sin fijarme en ninguna;
pues de místico bien siempre anhelante,
clamaba en vano, como tierno infante
quiere abrazar la luna.

Hoy, despeñada de la excelsa cumbre
do osé mirar del sol la ardiente lumbre
que fascinó mis ojos, ... (ver texto completo)
Gertrudis Gómez de Avellaneda

AMOR Y ORGULLO

Un tiempo hollaba por alfombras rosas;
y nobles vates, de mentidas diosas
prodigábanme nombres;
mas yo, altanera, con orgullo vano,
cual águila real a vil gusano,
contemplaba a los hombres.

Mi pensamiento —en temerario vuelo—
ardiente osaba demandar al cielo
objeto a mis amores,
y si a la tierra con desdén volvía
triste mirada, mi soberbia impía
marchitaba sus flores. ... (ver texto completo)
Mas las alas ligeras
en los hombros por gala
se guardó el fementido,
y así a todas alcanza.
También de mariposa
le quedó la inconstancia:
llega, hiere, y de un pecho
a herir otro se pasa.
Ya que juntas las mira,
dando alegres risadas
súbito amor se muestra
y a todas las abrasa.
Mas las alas ligeras
en los hombros por gala
se guardó el fementido,
y así a todas alcanza.
despertando el bullicio
de tan loca algazara
en sus pechos incautos
la ternura más grata
Ya que juntas las mira,
dando alegres risadas
súbito amor se muestra
y a todas las abrasa.
Una a cogerle llega,
y él la burla y se escapa;
otra en pos va corriendo,
y otra simple le llama,
despertando el bullicio
de tan loca algazara
en sus pechos incautos
la ternura más grata
Las zagalas, al verle,
por sus vuelos y gracia
mariposa le juzgan
y en seguirle no tardan
Una a cogerle llega,
y él la burla y se escapa;
otra en pos va corriendo,
y otra simple le llama,
Ya en el valle se pierde,
ya en una flor se para,
ya otra besa festivo,
y otra ronda y halaga
Las zagalas, al verle,
por sus vuelos y gracia
mariposa le juzgan
y en seguirle no tardan
¡Oh! ¡qué bien que parece!
¡Oh! ¡qué suelto que vaga,
y ante el sol hace alarde
de su púrpura y nácar!
Ya en el valle se pierde,
ya en una flor se para,
ya otra besa festivo,
y otra ronda y halaga
Tornóse en mariposa,
los bracitos en alas
y los pies ternezuelos
en patitas doradas.
¡Oh! ¡qué bien que parece!
¡Oh! ¡qué suelto que vaga,
y ante el sol hace alarde
de su púrpura y nácar!
Juan Meléndez Valdés

EL AMOR MARIPOSA

Viendo el Amor un día
que mil lindas zagalas
huían de él medrosas
por mirarle con armas,
dicen que de picado
les juró la venganza ... (ver texto completo)
Tornóse en mariposa,
los bracitos en alas
y los pies ternezuelos
en patitas doradas.
Juan Meléndez Valdés

EL AMOR MARIPOSA

Viendo el Amor un día
que mil lindas zagalas
huían de él medrosas
por mirarle con armas,
dicen que de picado
les juró la venganza ... (ver texto completo)
Un mal escritor es alguien cuya vida resulta más interesante que su obra (John Irving)
Los hombres no tienen más que dos frenos la verguenza y la fuerza (Ugo Foscolo)
Todos los hombres nacen sinceros y mueren mentirosos (M. de Vauvenargues)
Un mal escritor es alguien cuya vida resulta más interesante que su obra (John Irving)
Quien cae al suelo, se levanta con ayuda del suelo (Proverbio hindú)
Todos los hombres nacen sinceros y mueren mentirosos (M. de Vauvenargues)
Es rey quien nada teme, y rey quien nada desea; cada cual puede regalarse con este reino (Séneca)
La belleza es el acuerdo entre el contenido y la forma. (Henrik Ibsen)
Alquien ha dicho que los tontos siempre se reconocen y reúnen (Noél Clarasó)
Feliz noche, RUFFO ya está roncando.
Ante un hombre fuerte, muéstrate decidido y determinado. Es la única manera de que este hombre te aprecie. En la vida se dan muchos casos de alianzas entre los débiles
La vida es un espectro que se mueve en un mundo de espectros (Thomas Carlyle)
El que sabe mucho tiene mucho de que preocuparse (Gotthold E. Lessing)
La ignorancia del bien y del mal es lo que más perturba la vida humana (Cicerón)
No hay esperanza, salvo la protesta (Uzman Aslam Khan)
Aunque el viento sopla en contra, la poderosa obra continúa. Tú puedes aportar una estrofa.
La ignorancia del bien y del mal es lo que más perturba la vida humana (Cicerón)
BEBER. Beber más que / como un cosaco =beber mucho alcohol. Ej: En la boda de su amigo, mi marido bebió como un cosaco
Todo derecho que no lleva consigo un deber, no merece que se luche por defenderlo (Mahatma Ghandhi)
La simplicidad llevada al extremo se convierte en elegancia
El atardecer de la vida trae consigo su lámpara (Joseph Joubert)
Sabio es aquel que constantemente se maravilla de nuevo (André Gide)
Trata de no perder jamas tu valor moral, pues tu vida depende de esta gran fuerza del alma, que es tu coraza (Victor Hugo)
Quien cae al suelo, se levanta con ayuda del suelo (Proverbio hindú)
Solo pueden unirnos los buenos sentimientos; el interes no ha formado jamas amistades estables (Cicerón)
Trata de no perder jamas tu valor moral, pues tu vida depende de esta gran fuerza del alma, que es tu coraza (Victor Hugo)
La guerra terminaría si los muertos pudiesen regresar (Stanley Baldwin)
Solo pueden unirnos los buenos sentimientos; el interes no ha formado jamas amistades estables (Cicerón)
La guerra terminaría si los muertos pudiesen regresar (Stanley Baldwin)
Todo el mundo desea ser feliz; pero no, que lo sea todo el mundo
El mundo valora poco lo que paga poco (Luiggi Settembrini)
Esto no es una poesía ni nunca lo será, pero te lo dice una amiga que siempre te recordará.
Yo creo en las familias numerosas: toda mujer debería tener al menos, tres maridos (Zsa Zsa Gabor)
Este grave filósofo sabe bien que la vida es una despreciable farsa; pero este bufón no duda de encontrar en ella una grandiosa aventura.
Una persona perezosa es un reloj sin agujas, siendo inútil tanto si anda como si está parado (William Cowper)
Los buenos modales se consiguen a base de pequeños sacrificios (Arthur Schopenhauer)
La soledad es la sala de audiencias de Dios (Walter Savage Landor)
Tonterias son los disparates que no producen dinero (Jacinto Benavente)
'Cuando los que mandan pierden la vergüenza, los que obedecen pierden el respeto.'

'Tolerancia es esa sensación molesta de que al final el otro pudiera tener razón.'
La soledad es la sala de audiencias de Dios (Walter Savage Landor)
La conquista propia es la mayor de las victorias
Cuando un diplomatico dice sí, quiere decir quizá, quiere decir no, y cuando dice no, no es diplomático (Anónimo)
Juan Meléndez Valdés

DE «LOS BESOS DE AMOR»

Cuando mi blanda Nise
lasciva me rodea
con sus nevados brazos
y mil veces me besa,

cuando a mi ardiente boca
su dulce labio aprieta,
tan del placer rendida
que casi a hablar no acierta,

y yo por alentarla
corro con mano inquieta
de su nevado vientre
las partes más secretas,

y ella entre dulces ayes
se mueve más y alterna
ternuras y suspiros
con balbuciente lengua,

ora hijito me llama,
ya que cese me ruega,
ya al besarme me muerde,
y moviéndose anhela,

entonces, ¡ay!, si alguno
contó del mar la arena,
cuente, cuente, las glorias
en que el amor me anega. ... (ver texto completo)
El alba de azucenas
y de rosa las sienes
se presenta ceñidas,
sin que el cierzo las hiele.

De esplendores más rico
descuella por oriente
en triunfo el sol y a darle
la vida al mundo vuelve.

Medrosos de sus rayos
los vientos enmudecen,
y el vago cefirillo
bullendo les sucede ... (ver texto completo)
Los abres riente,
y el Amor renace
y en gozar se place
de su nuevo oriente,

cantando demente
yo al ver su fulgor:
« ¡Tus lindos ojuelos
me matan de amor!».

Tórnalos, te ruego,
niña, hacia otro lado,
que casi he cegado
de mirar su fuego.

¡Ay! tórnalos luego,
no con más rigor
tus lindos ojuelos
me maten de amor. ... (ver texto completo)