Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:
En una clínica de Soria, a los donantes de semen, si van con la cartilla de la Seguridad Social les dejan una revista pornográfica y si van de pago les dejan una señorita muy bien armada.
Una monja pide el divorcio. Alega que Dios no le hace caso, y eso que se compraba lencería sexy.
la policía sorprende en Madrid a un ciego que conducía para ir al trabajo.
EL MISMO DÍA: El País: «BMW compra Rolls-Royce por 89.000 millones de pesetas». El Mundo: «BMW compra Rolls-Royce por 85.000 millones de pesetas». ABC: «BMW compra Rolls-Royce por 84.000 millones de pesetas».
Triunfó como inspector de Hacienda. Era el señor Verdugo.
Frustró su carrera de médico por culpa de su apellido. Era el doctor Mata.
En Dakota del Sur, fruto de un apareamiento entre un erizo y una serpiente, han salido 200 metros de alambre de espino
Tenía dos novios; uno era campeón de esgrima y el otro albañil, por eso los vecinos le decían que estaba entre la espada y la pared.
El soldado Miguel Cañedo, que era mariquita, pasó casi toda la mili en el calabozo. En lugar de decir: "Mi capitán", decía siempre: "Capitán mío".
Evangelio por teléfono en el 906-350350 y con un karaoke.
Está 20 años trabajando muy orgulloso porque el jefe le considera su mano derecha. A los 20 años se enteró de que el jefe era zurdo.
Un podólogo peruano ha demostrado que el dolor de los callos produce mal humor. ¡Qué tío! Por cierto, se llama Juan y le apodan "El Juanete".
Expulsan a un ciudadano de un restaurante de Valencia solamente por el hecho de ser negro. Curiosamente el restaurante se llama "LA AMISTAD".
Una nueva ley obligará a los funcionarios a entrar a trabajar a las ocho de la mañana y terminar el crucigrama antes de salir.
Un tiburón se traga un hombre con salvavidas y no consigue sumergirse.
Encuentran las memorias de Amílcar Barca. Al cabo de dos meses se dan cuenta de que son falsas ya que estaban escritas a máquina.
Árbitro muy casero arbitra los partidos de fútbol en bata y en zapatillas.
Piensa mal y acertaras, aunque alguna vez te equivocaras.