Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

# El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
# El cuco que no canta en abril, o está malo, o se quiere morir.
# El cuco pone el huevo en el nido ajeno.
# El cuclillo, solo sabe su estribillo.
# El cuarto en que duermas, a nada huela.
# El criminal va a caballo y la justicia en carreta. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# El costo hace perder el gusto.
# El costal y la talega, lo que le echan eso lleva.
# El cornudo es el último que lo sabe.
# El cornudo es el postrero que lo sabe, y la mujer la primera que lo hace.
# El cordero manso mama a su madre y a cualquiera; el bravo ni a la suya ni a la ajena.
# El corazón y los ojos nunca son viejos.
# El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
# El corazón sospechoso no tiene reposo.
# El corazón que sabe temer sabe acometer.
# El corazón nunca es engañador.
# El corazón, no le miente a ninguno. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# El corazón no habla, pero adivina.
# El corazón no habla, más adivina aunque calla.
# El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
# El corazón, ni engaña ni se engaña.
# El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
# El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
# El corazón engaña a los viejos.
# El corazón en Dios y la mano donde se pueda.
# El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
# El consejo no es bien recibido donde no es pedido.
# El consejo del viejo frailuco 'Hay que ser cuco'.
# El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
# El consejo del buen fraile capuchino: con todo lo que comas bebe un vaso de vino. (Enviado por: Mª Luisa Martínez)
# El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
# El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
# El conejo ido, el consejo venido.
# El conde que paga, es el verdadero conde. (Enviado por: Fuensanta Sánchez)
# El comer y rascar, todo es empezar.
# El comer y el rascar, todo es empezar.
# El comer y el rascar no quieren más que empezar.
# El comer y el casar, a gusto; el vestir y el calzar al uso.
# El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
LA ESPOSA DESCONFIADA
Una mujer desconfiaba de la fidelidad de su marido, quien era un empresario muy importante y viajaba muy a menudo con su secretaria. Para sacarse la duda, en la primera oportunidad que su marido viajó, ella contrató un detective privado para que los siguiera y le informara de todos los movimientos extraños que ellos hacían.
Sale de viaje el marido con su secretaria y detrás de ellos, el detective. Al otro día, recibe un telegrama del detective que decía así: "NEGOCIO".
La ... (ver texto completo)
El mito sobreviviría luego al paso de las edades y muchas leyendas medievales se nutrirían de estas ancestrales raíces, creando relatos de gran belleza y simbolismo, pero Isaías -su autor primigenio- sabía muy poco de mitología clásica. Sus fuentes pertenecían a un ámbito cultural muy diferente y el fondo de sus palabras reflejaba un drama que nada tenía que ver con batallas cósmicas entre ángeles, pero sí de luchas entre dioses. O al menos entre hijos de los dioses...
La Vulgata empleó la palabra Lucifer en la traducción de la primera frase:

« ¿Quomodo cecidisti de coelo, Lucifer qui mane oriebaris?...» Las sucesivas versiones a las lenguas vernáculas conservarían sin traducir esa palabra latina: « ¿Cómo caíste del cielo, oh Lucifer, hijo de la Aurora?...» Desde entonces, Lucifer fue considerado un nombre propio. Había nacido la leyenda del ángel rebelde, el mito grecorromano resurgía, la leyenda. pagana se cristianizaba y el origen del mal en el mundo había ... (ver texto completo)
Pero, ¿qué decía en realidad el texto de Isaías? El profeta recogía la siguiente sátira, compuesta por Yahvé evocando la derrota de su enemigo, el rey de Babilonia: « ¿Cómo has caído del cielo, astro rutilante, hijo de la aurora, y has sido arrojado a la tierra, tú que vencías a las naciones? Tú dijiste en tu corazón: "El cielo escalaré, por encima de las estrellas de El elevaré mi trono y me sentaré en la montaña del encuentro, en los confines del Safón; escalaré las alturas de las nubes, me igualaré ... (ver texto completo)
Hasta aquel entonces Lucifer —también conocido como Heósforo— era tan sólo un dios menor de la nitología grecorromana, un hijo de la diosa Aurora que nada tenía que ver con las tradiciones judías o cristianas. Su condición de descendiente de los dioses influyó en la elección que realizó San Jerónimo.
"Lucifer" es una palabra latina que significa "portador de la luz". Fue empleada por San Jerónimo en Ia elaboración de la Vulgata —la versión en latín de la Biblia— para traducir el término hebreo Helel (literalmente «resplandeciente») de un texto de lsaías. Fue una elección meditada, que buscaba conciliar los distintos sentidos que —según algunos— el texto hebreo parecía contener. Y es que, ya en aquella época, algunos "Padres de la Iglesia" habían creído encontrar en aquellas palabras ¡la descripción ... (ver texto completo)
Pero no es así. De hecho, el nombre de Lucifer ya no aparece en ninguna Biblia moderna, aunque sí estuvo presente en las antiguas. Fue borrado de la historia, pero no de la leyenda. En realidad, todo el mito moderno de Lucifer parte de un equívoco, de un simple error de traducción.
Porque, un acontecimiento de tal magnitud, de tamaña trascendencia para el ser humano, no podía pasar desapercibido para los autores de la Biblia. En sus páginas deberíamos encontrar un relato pormenorizado del suceso y de cuáles fueron sus causas.
La simple mención de su nombre parece evocar el olor del azufre. Se le imagina como el ángel más bello de la creación y también como el causante del mayor drama cósmico jamás ocurrido. Cuenta la leyenda que, seducido por su propio orgullo, arrastró a una gran parte de los ángeles que adoraban a Dios, provocando una rebelión cuyas consecuencias. últimas son la existencia del dolor, la maldad y la muerte en el mundo. Lucifer es considerado desde entonces como el ideólogo del mal, el instigador del ... (ver texto completo)
# El comer y dormir, no quiere prisa.
# El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.