El final del asesino dejó a muchas personas poco satisfechas, debido a que la pena de muerte se ha suspendido en Rusia desde 1996. Sin embargo muchas de las víctimas esperan que sea revocada para el 2010 y Pichushkin reciba su merecido.
“Él emborrachó a mi hermano y lo lanzo a un
pozo de alcantarilla cuando todavía estaba vivo. Pichushkin merece más que una cadena perpetua. Un escuadrón de fusilamiento sería un castigo muy liviano para él” - Alexander Fyodorov, moscovita intelectual.