Mensajes de FREILA (Granada) enviados por antonio:

En nuestro país, también vivieron otros enormes dinosaurios llamados Titanosaurios. Se encontraron nidos de estos animales con huevos de cáscaras increíblemente gruesas y porosas.
Durante el Cretácico Tardío vivieron Gigantosaurus (palabra que significa “lagarto gigante”). Estos eran terribles predadores, los dinosaurios carnívoros más grandes conocidos. Tenían un cráneo de 1,80 metros y su tamaño era parecido al del Tyrannosaurus que vivió de América del Norte. El largo total del animal era de 16 metros.
Los hadrosaurios tenían un aspecto muy diferente unos de otros y presentaban una especie de “joroba” sobre la cabeza. La parte delantera de su cara se alargaba para formar un hocico ancho y aplanado, con un pico sin dientes parecido al de un pato.
Por último, también tenemos el Carnotaurus sastrei, uno de los más espectaculares dinosaurios del mundo. Este es el primer animal carnívoro conocido que poseía cuernos para herir a otros animales.
El Amargasaurus cazaui era un herbívoro de unos ochos metros de largo que tenía dos filas de largas espinas que le recorrían el cuello y el lomo, mientras que el Ligabueino andesi fue descubierto en 1985 y su pequeño tamaño indica que, seguramente, se alimentaba de insectos. Su altura no sobrepasaba los 50 centímetros.
Los animales que vivieron aquí presentan formas distintas a las encontradas en Estados Unidos, Canadá, Europa o Asia.
Los dinosaurios argentinos se encuentran entre los más sorprendentes del mundo. Los descubrimientos, que aumentaron muchísimo durante los últimos cuarenta años, incluyen especies con raras adaptaciones y tamaños enormes.
Una de las características más llamativas del cráneo de los dinosaurios es la presencia de dos aberturas ubicadas detrás de los ojos, una encima de la otra, que permitían a los músculos de la mandíbula aumentar de tamaño durante la masticación. Esta particularidad del cráneo hace que se los clasifique como arcosaurios–que en idioma griego significa “reptiles dominantes”– junto con sus parientes pterosaurios –que eran reptiles voladores–, los cocodrilos y una gran variedad de formas extinguidas, entre ellas, el Pseudolagosuchus y el Marasuchus. ... (ver texto completo)
Los dinosaurios nacieron a partir de algún pequeño reptil que vivió hace más de 230 millones de años. Uno de los reptiles más relacionados con los dinosaurios es el Marasuchus lilloensis. Los restos de este antiguo animal fueron encontrados en la provincia de La Rioja, Argentina, en la década de 1960.
Antes de comenzar el Triásico, se originó el continente llamado Pangea, que se extendía de polo a polo. La temperatura en esta masa de tierra era cálida y húmeda: esto favoreció la vida de los dinosaurios. Sin embargo, a finales del Cretácico se produjeron erupciones volcánicas que llenaron la atmósfera de cenizas. Al mismo tiempo, en México impactó un cometa, se produjeron tormentas, olas gigantescas (llamadas “tsunamis”) e incendios de selvas y bosques en el resto del planeta. Las cenizas, el polvo ... (ver texto completo)
En el caso de los elefantes, como carecen de pelo y tienen grandes orejas que aumentan su área superficial, también presentan adaptaciones de su comportamiento (por ejemplo, usar su trompa para rociar agua sobre sí mismos).

Los dinosaurios grandes habrían tenido que ocuparse de situaciones similares; su tamaño corporal sugiere que perdían calor lentamente.
En cierto punto, la cantidad de calor pudo forzar al organismo de estos animales a la utilización de métodos adicionales para evitar recalentarse.
La primera evidencia directa de comportamiento gregario de los dinosaurios se basa en un descubrimiento de 1878. Se hallaron 31 saurópodos que fallecieron juntos en Bernissart, Bélgica, después de caer en un profundo hoyo inundado, donde se ahogaron.
Desde 1897, la búsqueda de fósiles de dinosaurios se ha extendido a cada continente, incluyendo la Antártida. El primer dinosaurio antártico que se descubrirá, el Ankilosaurio Antarctopelta Oliveori, fue encontrado en la isla de Ross en 1986. Y en 1994 se halló el terópodo Cryolophosaurus Ellioti.
La colección de Cope se encuentra ahora en el Museo Americano de Historia Natural, en Nueva York, mientras el de Marsh es exhibido en el Museo de Historia Natural de Peabody, en la Universidad de Yale.
Con el mecenazgo del príncipe Alberto de SaxeCoburg-Gotha, el marido de la Reina Victoria, Owen construyó el Museo de Historia Natural del Sur de Kensington, en Londres, para exhibir la colección nacional de fósiles de dinosaurios así como otros hallazgos biológicos y geológicos de interés.
Este científico reconoció que los restos de Iguanodontes, Megalosaurus y Hylaeosaurus compartían varias características distintivas, así que decidió presentarlos como grupo taxonómico distinto.
El segundo género que se identificará, el dinosaurio Iguanodonte, fue descubierto en el año 1822 por el geólogo inglés Gideon Mantell, que reconoció semejanzas entre sus fósiles y los huesos de iguanas modernas.
Ese fragmento de hueso fue identificado correctamente como la extremidad inferior del fémur de un animal de tamaño mayor que cualquier ser vivo de las épocas modernas.
El Megalosaurusfue el primer dinosaurio descrito formalmente, en el año 1677, cuando la pieza de un hueso fue recuperada de una mina de piedra caliza, en Cornwell, cerca de Oxford, Inglaterra.
En Europa, se pensaba que los fósiles de dinosaurios eran restos de gigantes, así como cadáveres de otras criaturas ahogadas durante la Gran Inundación bíblica.
Sin embargo, durante el Cretáceo Tardío, el ambiente cambiaba dramáticamente. La actividad volcánica disminuía, lo que condujo a una tendencia de enfriamiento global, mientras los niveles de bióxido de carbono atmosférico descendían.
La composición de la atmósfera durante la Era del Dinosaurio era sumamente diferente también. Los niveles del bióxido de carbono eran hasta 12 niveles por encima de nuestra época, y el oxígeno formaba el 32 a el 35% de la atmósfera, a diferencia del 21% hoy.
La temperatura del planeta era también mucho más uniforme, con temperaturas centígradas polares de separación de sólo 25 grados desde el Ecuador. En promedio, las temperaturas medias eran mucho más cálidas; los polos, por ejemplo, tenían 50° C más que hoy.
Los investigadores también calcularon una probabilidad del 70% de que un fragmento haya colisionado contra la luna, creando el cráter de Tycho.

Philippe Caléis, de la Universidad de Vrije, en Bruselas, indicó que los resultados eran "evidencia clara de que el Sistema Solar es un ambiente violento, y que las colisiones que ocurren en el cinturón de asteroides pueden tener repercusiones importantes para la futura evolución de la vida en la Tierra”.
Tal impacto quebró a Baptistina, creando un racimo de asteroides que todavía hoy existe. Los cálculos indican que algunos de los fragmentos fueron enviados a las órbitas vecinas a la Tierra, una de las cuales era el meteorito de 10 kilómetros de ancho que impactó contra la península de Yucatán, en México, hace 65 millones de años, creando el cráter de Chicxulub.
Calcularon una probabilidad del 90% de que un asteroide gigante llamado Baptistina (con un diámetro aproximado de 160 kilómetros) que se mueve en órbita alrededor del cinturón de asteroides uniendo Marte y Júpiter haya sido golpeado por un asteroide anónimo pequeño, de 55 kilómetros, hace 160 millones de años.
En septiembre del año 2007, los investigadores conducidos por William Bottke, del Instituto de Investigaciones del Soudoeste de Boulder, Colorado, así como científicos checos, utilizaron simulaciones en computadora para identificar la fuente probable del impacto de Chicxulub.
La naturaleza del acontecimiento que causó esta extinción total se ha estudiado bastante desde los años ´70. Aunque el consenso general es que un impacto planetario fue la causa primaria de la extinción, algunos científicos citan otras causas posibles, o apoyan la idea de una confluencia de varios factores como responsables de tal desaparición.
Muchos otros grupos de animales se extinguieron en esa época, como las amonitas (moluscos semejantes a los “nautilus”), los mosasaurios, los plesiosaurios, los pterosaurios, las tortugas y los cocodrilos herbívoros, así como la mayoría de los pájaros y muchos grupos de mamíferos.
Las teorías acerca de la extinción total y repentina de los dinosaurios no voladores es un acontecimiento que ocurrió hace aproximadamente 65 millones de años. Se trata de uno de los misterios más intrigantes de la Paleontología.
De todas maneras, incluso si el ADN de un dinosaurio pudiera ser totalmente reconstruido, sería excesivamente difícil reproducir dinosaurios usando tecnología actual, dado que ninguna especie vigente puede proporcionar cigotos ni existe un ambiente propicio para el desarrollo embrionario.
Estudios de microscopio revelan que el tejido del dinosaurio había conservado las microestructuras incluso en el nivel celular. La naturaleza y la composición exacta de este material, así como las implicaciones del descubrimiento de la Dra. Schweitzer, no están todavía claras; el estudio y la interpretación del material continúa en la actualidad.
Cuando el hueso fosilizado del Tyrannosaurus rex de 68 millones de años hallado en Montana fue tratado varias semanas para quitar el contenido mineral de la cavidad de la médula –un proceso llamado “desmineralización”- quedaron en evidencia estructuras intactas como los vasos sanguíneos, la matriz del hueso y el tejido fino conectivo.
# Lo que no quieras para ti, no lo quieras para otro.
# Lo que no quieras para ti, no lo quieras para nadie
# Lo que no pilla el pillo, lo pilla el payo.
# Lo que no pasa en un año pasa en un rato.
# Lo que no me ha, no me va.
# Lo que no mata engorda.
# Lo que no lleva Cristo, se lo lleva el fisco.
# Lo que no hurtan los ladrones aparece en los rincones.
# Lo que no has de guisar déjalo estar.
# Lo que no has de comer, déjalo cocer.
# Lo que no fue en tu año, no fue en tu daño.
# Lo que no está prohibido está permitido
# Lo que no esta hecho ya, hacerse ha.
# Lo que no está firmado, no está amarrado.
# Lo que no es mío, llévelo el río.
Tengo un duende encima y escribir es un poco dificil...
ya me lo imagino, yo tambien tego uno, pero ya está muy crecido