Buenos días Luísmi. Resucitar sí, pero vivir con normalidad será otra cosa. El miedo y la desconfianza intuyo que nos va a perseguir durante mucho tiempo. Ojalá y me equivoque. Un abrazo y buen domingo de Resurrección.
Buenos días Pepe.
Así creo yo.
Ya nada volverá a ser como antes, fíjate si no será ya nada igual, que yo voy a adelantar la jubilación, aunque le regale al Estado unas cuantas decenas de euros todos los meses.
Pero me ha quedado muy claro, no somos nada, un simple vendaval, nos manda al otro
barrio, así que, intentaré disfrutar lo que me quede de vida, sin tanto estrés, ni tanta leche y responsabilidad, así que le van a dar a todo por donde amargan los pepinos.
B+a.