Gracias, Divina Madre,
por todo cuanto nos diste en el año que termina.
Gracias por los días de sol, y los nublados tristes,
por las tardes tranquilas y las
noches oscuras.
Gracias por la salud, y por la enfermedad,
por las penas y las alegrías.
Gracias por todo lo que me prestaste,
y luego me pediste.
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