Empezar de nuevo en la inmensa eternidad de una vida es nuestro mayor empeño y es nuestro trabajo cotidiano, lo demás llegará sólo en su momento.
Ellos sólo desean la aniquilación y la muerte de la inteligencia humana y nosotros con nuestro poder tratamos de salvarlos de esa iniquidad y es por ese motivo nuestra flota de naves galácticas se localiza esparcida entre los rincones del infinito Universo sembrando la vida humana original.
Ahora comenzamos nuestra historia y preparamos las bases submarinas dentro del bello planeta tierra en las profundidades de sus mares y en el interior de la dura tierra para que los sensores de la flota de Satán no localicen nuestras bases, porque el agua y la roca son los mejores escudos de protección para todos nosotros.
Empezar de nuevo en la inmensa eternidad de una vida es nuestro mayor empeño y es nuestro trabajo cotidiano, lo demás llegará sólo en su momento.
¡Humano!...
Toda nuestra tecnología está basada en millones de años de desarrollo con unos aparatos y con unos equipos con los cuales nosotros podemos destruir, los planetas, los soles y galaxias. Nuestro poder de destrucción es tan grande, que si lo comparamos con vuestro actual poder es evidentemente divino. Porque lo que vosotros llamáis la materia es para nosotros un juego de calor y de luz en donde sólo se experimentaban los malignos deseos y el ardor del Supremo y de sus dirigentes. Seres ... (ver texto completo)
Ahora comenzamos nuestra historia y preparamos las bases submarinas dentro del bello planeta tierra en las profundidades de sus mares y en el interior de la dura tierra para que los sensores de la flota de Satán no localicen nuestras bases, porque el agua y la roca son los mejores escudos de protección para todos nosotros.
¡Humano!. Tenemos una constante y eterna guerra sin cuartel desde el albor de los tiempos.
Una cruenta lucha contra el imperio y contra su gendarme espacial la flota del más maléfico ser que una mente humana pueda imaginar. El malo y siniestro Satán es el responsable potencial y es el mayor asesino de vosotros los hombres. Y como es un ser, tan indigno y tan maligno, el hombre jamás podrá imaginar toda su perversidad hasta que todo el mal que os ha provocado en la tierra se vuelva en contra de ... (ver texto completo)
¡Humano!...
Toda nuestra tecnología está basada en millones de años de desarrollo con unos aparatos y con unos equipos con los cuales nosotros podemos destruir, los planetas, los soles y galaxias. Nuestro poder de destrucción es tan grande, que si lo comparamos con vuestro actual poder es evidentemente divino. Porque lo que vosotros llamáis la materia es para nosotros un juego de calor y de luz en donde sólo se experimentaban los malignos deseos y el ardor del Supremo y de sus dirigentes. Seres ... (ver texto completo)
La desesperada maniobra de Luzbel para evitar que las naves de la flota de Satán le detectaran, suponía abandonar en el planeta azul a todos los expedicionarios y a los científicos, porque así era la ley en ocasiones de peligro. No era la primera vez que ocurría ni seria la última, porque ya lo habían tenido que hacer en otros planetas cuando aparecían de repente como si fuesen espectros las naves del imperio, obligando a todas sus naves de inmediato a desaparecer y a tener que abandonar a sus compañeros ... (ver texto completo)
¡Humano!. Tenemos una constante y eterna guerra sin cuartel desde el albor de los tiempos.
Una cruenta lucha contra el imperio y contra su gendarme espacial la flota del más maléfico ser que una mente humana pueda imaginar. El malo y siniestro Satán es el responsable potencial y es el mayor asesino de vosotros los hombres. Y como es un ser, tan indigno y tan maligno, el hombre jamás podrá imaginar toda su perversidad hasta que todo el mal que os ha provocado en la tierra se vuelva en contra de él mismo y de los seguidores del mal. ... (ver texto completo)
La velocidad de la nave fue tan impresionante que al instante se hallaba orbitando sobre la tierra. Al inmovilizarse la nave cambio de inmediato el color gris metálico brillante por un tono anaranjado vivo y después de balancear suavemente su ingente ma-sa unos cortos instantes, tomó velocidad y penetró como un rayo en las altas capas de la atmósfera del planeta azul, dejando detrás una estela de fuego y de poderosa luz que enrojeció todo el horizonte del planeta y sumergiéndose con un enorme estruendo ... (ver texto completo)
La desesperada maniobra de Luzbel para evitar que las naves de la flota de Satán le detectaran, suponía abandonar en el planeta azul a todos los expedicionarios y a los científicos, porque así era la ley en ocasiones de peligro. No era la primera vez que ocurría ni seria la última, porque ya lo habían tenido que hacer en otros planetas cuando aparecían de repente como si fuesen espectros las naves del imperio, obligando a todas sus naves de inmediato a desaparecer y a tener que abandonar a sus compañeros en cualquier planeta habitable del Universo, para así poder ocultarse de la constante persecución de las naves del imperio. ... (ver texto completo)
El inteligente y sofisticado ordenador de a bordo, comenzó entonces a programarse para posibilitar y poder analizar al instante la ruta mas idónea para las operaciones de escape de la nave y ejecutó su función transmitiendo unas coordenadas a Luzbel, que de inmediato las ejecutó. Y fue en ese preciso segundo cuando se activaron todos los poderosos motores de la nave madre, la que veloz se dirigió hacía el bello planeta azul más cercano.
La velocidad de la nave fue tan impresionante que al instante se hallaba orbitando sobre la tierra. Al inmovilizarse la nave cambio de inmediato el color gris metálico brillante por un tono anaranjado vivo y después de balancear suavemente su ingente ma-sa unos cortos instantes, tomó velocidad y penetró como un rayo en las altas capas de la atmósfera del planeta azul, dejando detrás una estela de fuego y de poderosa luz que enrojeció todo el horizonte del planeta y sumergiéndose con un enorme estruendo ... (ver texto completo)
¡Activen los generadores centrales y preparen los códigos para una acción inmediata! ¡Objetivo, los mares del planeta azul! Sigan la ruta originaria del plan de camuflaje secreto de la flota.
El inteligente y sofisticado ordenador de a bordo, comenzó entonces a programarse para posibilitar y poder analizar al instante la ruta mas idónea para las operaciones de escape de la nave y ejecutó su función transmitiendo unas coordenadas a Luzbel, que de inmediato las ejecutó. Y fue en ese preciso segundo cuando se activaron todos los poderosos motores de la nave madre, la que veloz se dirigió hacía el bello planeta azul más cercano.
Luzbel muy serió comprobó primero la distancia y entonces el poderoso jefe de la flota revolucionaria se detuvo un corto instante para reflexionar. Pocos instantes después Luzbel miró fijamente a los que allí estaban presentes y ordenó con voz grave:
¡Activen los generadores centrales y preparen los códigos para una acción inmediata! ¡Objetivo, los mares del planeta azul! Sigan la ruta originaria del plan de camuflaje secreto de la flota.
De inmediato los ingenieros Arcángeles de la sala de mandos principal volvieron los rostros hacía el poderoso Luzbel a la espera respetuosa de órdenes del comandante.
Luzbel muy serió comprobó primero la distancia y entonces el poderoso jefe de la flota revolucionaria se detuvo un corto instante para reflexionar. Pocos instantes después Luzbel miró fijamente a los que allí estaban presentes y ordenó con voz grave:
Desde el panel de control el monitor automático de vigilancia se iluminó, dando la señal de alarma por alguna indicación que el aparato recibía desde el espacio exterior y Luzbel comprobó de inmediato que las señales de alarma provenían de la zona de la estrella sirio. Una serie de puntos aparecieron en la pantalla que indicaban a Luzbel que una flota de naves estelares enemigas se aproximaban.
¡Naves del Imperio!... Sentenció Luzbel.
De inmediato los ingenieros Arcángeles de la sala de mandos principal volvieron los rostros hacía el poderoso Luzbel a la espera respetuosa de órdenes del comandante.
Luzbel ya más tranquilo, sintió un placer inmenso por la gran efectividad de los técnicos que con una acertada rebeldía estaban implantando sin pausa ni descanso la semilla de la existencia humana.
Desde el panel de control el monitor automático de vigilancia se iluminó, dando la señal de alarma por alguna indicación que el aparato recibía desde el espacio exterior y Luzbel comprobó de inmediato que las señales de alarma provenían de la zona de la estrella sirio. Una serie de puntos aparecieron en la pantalla que indicaban a Luzbel que una flota de naves estelares enemigas se aproximaban.
¡Naves del Imperio!... Sentenció Luzbel.
Cuando el panel central se iluminó de repente y los signos que esperaba el comandante aparecieron en el monitor, Luzbel se calmó porque le informaban desde el próximo planeta que la expedición había aterrizado sin hallar problema alguno y todos ellos se disponían a comenzar su trabajo.
Luzbel ya más tranquilo, sintió un placer inmenso por la gran efectividad de los técnicos que con una acertada rebeldía estaban implantando sin pausa ni descanso la semilla de la existencia humana.
Ningún elemento de la tripulación hablaba palabra alguna, porque entre los Nefelin no era necesario el lenguaje oral porque todos utilizaban lenguaje telepático, con el cual coordinaban los trabajos de los equipos y de la tripulación.
Cuando el panel central se iluminó de repente y los signos que esperaba el comandante aparecieron en el monitor, Luzbel se calmó porque le informaban desde el próximo planeta que la expedición había aterrizado sin hallar problema alguno y todos ellos se disponían a comenzar su trabajo.
Luzbel se hallaba a la espera de un correo desde el cercano planeta azul, al interior del cual él había enviado una rutinaria expedición de científicos en exploración, para poder examinar la posibilidad de sembrar la vida humana en ese planeta. Y mientras esperaba esa notificación el comandante de la nave controlaba los equipos y el funcionamiento general del complejo entramado de la nave capitana.
Ningún elemento de la tripulación hablaba palabra alguna, porque entre los Nefelin no era necesario el lenguaje oral porque todos utilizaban lenguaje telepático, con el cual coordinaban los trabajos de los equipos y de la tripulación.
En el interior de la enorme nave espacial, que tenía un diámetro en la parte más ancha de cerca de tres kilómetros largos, en el sitial dominante se hallaba el luminoso Luzbel, el supremo comandante de los Arcángeles rebeldes y el jefe do los renegados del imperio. Como responsable de todo y de todos se concentraba en el riguroso trabajo de ordenar las complicadas maniobras para el buen regimiento de la compleja máquina espacial a través del potente y poderoso ordenador de a bordo.
Luzbel se hallaba a la espera de un correo desde el cercano planeta azul, al interior del cual él había enviado una rutinaria expedición de científicos en exploración, para poder examinar la posibilidad de sembrar la vida humana en ese planeta. Y mientras esperaba esa notificación el comandante de la nave controlaba los equipos y el funcionamiento general del complejo entramado de la nave capitana.
La enorme sala de control principal se hallaba ese día en agitada actividad, con el destello continuado de los miles de sofisticados mandos, que observan con mucha atención los encargados de cada panel de control. El ordenador principal de la inmensa nave comunicaba datos de la situación de todos los planetas del sistema donde ahora se encontraba la nave madre de la flota rebelde y supervisaban con precisión todo el espacio exterior para poder evitar cualquier sorpresa desagrádale de las naves de ... (ver texto completo)
En el interior de la enorme nave espacial, que tenía un diámetro en la parte más ancha de cerca de tres kilómetros largos, en el sitial dominante se hallaba el luminoso Luzbel, el supremo comandante de los Arcángeles rebeldes y el jefe do los renegados del imperio. Como responsable de todo y de todos se concentraba en el riguroso trabajo de ordenar las complicadas maniobras para el buen regimiento de la compleja máquina espacial a través del potente y poderoso ordenador de a bordo.
La enorme nave madre, parecía que se mecía en el espacio infinito, mientras el penetrante reflejo de la estrella más próxima daba a su superficie lisa un brillo metálico irisado y bello. La forma triangular de la compleja máquina se asemejaba a la punta de una formidable lanza que estuviera en el espacio para enclavarse en el infinito cosmos. Un hermoso planeta próximo brillaba con bellos tonos azulados reflejando su intensísimo azul sobre un satélite que orbitaba en torno a él. La pastosa negrura ... (ver texto completo)
La enorme sala de control principal se hallaba ese día en agitada actividad, con el destello continuado de los miles de sofisticados mandos, que observan con mucha atención los encargados de cada panel de control. El ordenador principal de la inmensa nave comunicaba datos de la situación de todos los planetas del sistema donde ahora se encontraba la nave madre de la flota rebelde y supervisaban con precisión todo el espacio exterior para poder evitar cualquier sorpresa desagrádale de las naves de los Querubines de Satán. ... (ver texto completo)
Ahora todos ellos sabían que sólo trabajaban para ellos mismos y para su misión. Y ninguno de estos esforzados astronautas divinos estaba ahora prote-gido por el supremo Dios. Y era la tarea principal de toda la tripulación, evitar si se podía, el tener un enfrentamiento inmediato con las extraordinarias naves de Satán porque sus nuevas naves tenían una tecnología superior devastadora.
La enorme nave madre, parecía que se mecía en el espacio infinito, mientras el penetrante reflejo de la estrella más próxima daba a su superficie lisa un brillo metálico irisado y bello. La forma triangular de la compleja máquina se asemejaba a la punta de una formidable lanza que estuviera en el espacio para enclavarse en el infinito cosmos. Un hermoso planeta próximo brillaba con bellos tonos azulados reflejando su intensísimo azul sobre un satélite que orbitaba en torno a él. La pastosa negrura ... (ver texto completo)
La nave madre.
Unos extraños seres de morfología casi humana se esforzaban muy diligentes en la amplísima sala de control de la nave espacial. Luzbel era llamado el responsable de esa enorme y compleja maquina. Y todos opinaban que la luz que emanaba de él tenía personalidad propia, porque el capitán de la nave extelar tenía la singular perfección que tenían los Arcángeles celestiales del antiguo imperio.
Ahora todos ellos sabían que sólo trabajaban para ellos mismos y para su misión. Y ninguno de estos esforzados astronautas divinos estaba ahora prote-gido por el supremo Dios. Y era la tarea principal de toda la tripulación, evitar si se podía, el tener un enfrentamiento inmediato con las extraordinarias naves de Satán porque sus nuevas naves tenían una tecnología superior devastadora.
Y entonces cuando la calma y el azote del Imperio vuelvan a su reposo, habrá llegado el momento al hombre para retornar a ser humano. Creciendo y morando pacíficamente en la tierra, junto con los animales, las semillas y las plantas.
Así lo digo y así lo escribirás.
La nave madre.
Unos extraños seres de morfología casi humana se esforzaban muy diligentes en la amplísima sala de control de la nave espacial. Luzbel era llamado el responsable de esa enorme y compleja maquina. Y todos opinaban que la luz que emanaba de él tenía personalidad propia, porque el capitán de la nave extelar tenía la singular perfección que tenían los Arcángeles celestiales del antiguo imperio.
Mí deseo ahora, es que como hombre servidor de nuestra historia conozcas y transmitas a los sabios de la Tierra que quieran saber la verdad el origen de los seres humanos. Descríbeles a todos ellos la verdadera historia del hombre. Cuéntales que son los hijos de nuestra semilla y que formáis parte de la misma razón que nos creó a nosotros mismos y somos de tu misma estirpe. Di también que Luzbel estará siempre dispuesto a protegerles del mal que llegue desde el Imperio y haremos lo mismo que le hicimos ... (ver texto completo)
Y entonces cuando la calma y el azote del Imperio vuelvan a su reposo, habrá llegado el momento al hombre para retornar a ser humano. Creciendo y morando pacíficamente en la tierra, junto con los animales, las semillas y las plantas.
Así lo digo y así lo escribirás.
Nos está buscando desde entonces Satán, que es el Querubín celeste exterminador de ese Dios, con su poderosa flota estelar. Y por ese motivo ahora nos encuentras escondidos sin tiempo en las bases que construimos en el interior del pequeño planeta en el que vosotros vivís; y estaremos todos sepultados eternamente mientras ellos nos estén esperando en el Cosmos.
Mí deseo ahora, es que como hombre servidor de nuestra historia conozcas y transmitas a los sabios de la Tierra que quieran saber la verdad el origen de los seres humanos. Descríbeles a todos ellos la verdadera historia del hombre. Cuéntales que son los hijos de nuestra semilla y que formáis parte de la misma razón que nos creó a nosotros mismos y somos de tu misma estirpe. Di también que Luzbel estará siempre dispuesto a protegerles del mal que llegue desde el Imperio y haremos lo mismo que le hicimos ... (ver texto completo)
Desde ese instante el Dios de la Suprema Luz no se cansa de buscarnos por todo el Universo; y nos persigue porque fuimos rebeldes a Él y su mayor deseo es eliminarnos de la faz del Cosmos.
Nos está buscando desde entonces Satán, que es el Querubín celeste exterminador de ese Dios, con su poderosa flota estelar. Y por ese motivo ahora nos encuentras escondidos sin tiempo en las bases que construimos en el interior del pequeño planeta en el que vosotros vivís; y estaremos todos sepultados eternamente mientras ellos nos estén esperando en el Cosmos.
Desaparecimos del poder del poderoso Dios en el infinito y desde entonces vagamos por las galaxias buscando sistemas planetarios en donde sembrar de nuevo la vida del hombre.
Desde ese instante el Dios de la Suprema Luz no se cansa de buscarnos por todo el Universo; y nos persigue porque fuimos rebeldes a Él y su mayor deseo es eliminarnos de la faz del Cosmos.
Al enterarnos de los motivos que tenía Dios para destruir al hombre, los mandos de mi flota en una asamblea en la nave madre, decidimos revelarnos contra la dictadura del Imperio y nos conjuramos los allí presentes, que nuestro deber era continuar sembrando la vida humana por el Universo.
Desaparecimos del poder del poderoso Dios en el infinito y desde entonces vagamos por las galaxias buscando sistemas planetarios en donde sembrar de nuevo la vida del hombre.
Nuestro organismo polivalente se halla totalmente constituido por esa acumulación extraordinaria de energía pesante humana. La cual nos desligaba de los elementos materiales a la vez que fomentaba y aceleraba nuestra propia creación.
Así eliminábamos el desorden en todo el inmenso Universo y en los planetas de las galaxias.
Al enterarnos de los motivos que tenía Dios para destruir al hombre, los mandos de mi flota en una asamblea en la nave madre, decidimos revelarnos contra la dictadura del Imperio y nos conjuramos los allí presentes, que nuestro deber era continuar sembrando la vida humana por el Universo.
Nuestra misión desde los orígenes del Imperio ha consistido en esencia en ordenar el caos galáctico armonizándolo con nuestro absoluto poder sobre la materia.
Nuestro organismo polivalente se halla totalmente constituido por esa acumulación extraordinaria de energía pesante humana. La cual nos desligaba de los elementos materiales a la vez que fomentaba y aceleraba nuestra propia creación.
Así eliminábamos el desorden en todo el inmenso Universo y en los planetas de las galaxias.
Para que lo comprendas mejor, lo explicaré:
Después de la muerte física del hombre la materia orgánica se desgaja de ellos con lo que llaman el alma. Que no son más que un acopio de energías acumuladas en el cerebro humano durante toda la vida. Todas estas energías humanas se concentran en esferas lumínicas del espacio infinito después de vuestro fin, y nosotros las recogemos y con su fuerza nos transformamos en seres celestiales y en divinos inmortales.
Nuestra misión desde los orígenes del Imperio ha consistido en esencia en ordenar el caos galáctico armonizándolo con nuestro absoluto poder sobre la materia.
Al principio cumplimos fanáticamente las órdenes del Imperio y miles de planetas fueron destruidos por nosotros. Algo más tarde supe por boca de un miembro del consejo celestial lo que ambicionaba el imperio dentro de la parcela del Universo que el ser supremo dominaba. Dios quería provocar el caos universal solamente por ambición personal y para que ningún Arcángel que se sustentase con la energía pensante del ser humano, lograra quitarle en un próximo futuro el activo trono celestial de su imperio.
Para que lo comprendas mejor, lo explicaré:
Después de la muerte física del hombre la materia orgánica se desgaja de ellos con lo que llaman el alma. Que no son más que un acopio de energías acumuladas en el cerebro humano durante toda la vida. Todas estas energías humanas se concentran en esferas lumínicas del espacio infinito después de vuestro fin, y nosotros las recogemos y con su fuerza nos transformamos en seres celestiales y en divinos inmortales.
Los hombres tenéis en los mundos que son idóneos para la vida humana, un maravilloso fluido al que denomináis agua; a través de la cual se conseguía desarrollar la vida después de millones de años de decisivo avance evolutivo de plantas y primates, semejantes a vosotros en lo físico pero poco afines en conocimientos y en inteligencia creativa.
Al principio cumplimos fanáticamente las órdenes del Imperio y miles de planetas fueron destruidos por nosotros. Algo más tarde supe por boca de un miembro del consejo celestial lo que ambicionaba el imperio dentro de la parcela del Universo que el ser supremo dominaba. Dios quería provocar el caos universal solamente por ambición personal y para que ningún Arcángel que se sustentase con la energía pensante del ser humano, lograra quitarle en un próximo futuro el activo trono celestial de su imperio.
Yo también destruí la vida cómo Arcángel y como comandante de una de las flotas y muchos de estos planetas idóneos que desarrollaban la vida fueron destruidos por mis propias naves sin piedad.
Los hombres tenéis en los mundos que son idóneos para la vida humana, un maravilloso fluido al que denomináis agua; a través de la cual se conseguía desarrollar la vida después de millones de años de decisivo avance evolutivo de plantas y primates, semejantes a vosotros en lo físico pero poco afines en conocimientos y en inteligencia creativa.
Dios envió por todo el Universo infinidad de flotas estelares para destruir a los planetas habitables y fue cuando el espantoso caos volvió a las galaxias creando en las nebulosas, en soles y en planetas cataclismos espantosos.
Yo también destruí la vida cómo Arcángel y como comandante de una de las flotas y muchos de estos planetas idóneos que desarrollaban la vida fueron destruidos por mis propias naves sin piedad.
El poderoso supremo celestial temeroso de perder el poder y su trono, determinó unilateralmente que por la enorme cantidad que había en el Universo de planetas con seres energético pensantes, que Él los abolía desde ese instante y toda siembra del génesis de los seres humanos en el vasto Universo, quedaba prohibida.
Dios envió por todo el Universo infinidad de flotas estelares para destruir a los planetas habitables y fue cuando el espantoso caos volvió a las galaxias creando en las nebulosas, en soles y en planetas cataclismos espantosos.
Debéis de saber los seres humanos de la tierra que nosotros siempre fuimos los más fieles servidores del poderoso Creador del Universo celeste.
Nuestras existencias jamás han conocido el tiempo terrenal y todo lo que nosotros estabilizábamos en el vasto Universo lo hacíamos siempre en su justo tiempo para no desnivelar la normal actividad de un extenso Cosmos que sé expandía por el infinito vació. Mientras todas las miríadas de soles, desde las espaciosas galaxias, daban el calor necesario a los ... (ver texto completo)
El poderoso supremo celestial temeroso de perder el poder y su trono, determinó unilateralmente que por la enorme cantidad que había en el Universo de planetas con seres energético pensantes, que Él los abolía desde ese instante y toda siembra del génesis de los seres humanos en el vasto Universo, quedaba prohibida.
“Hace millones de los años vuestros, cuando aún no habían sido creados los hombres en el pequeño planeta Tierra, los Arcángeles, los Querubines, los Nefelin y las miríadas de los Ángeles del Imperio Celestial, servíamos a un divino Señor que era el poder incondicional y era el que gobernaba en los cielos como único poder supremo sobre todas sus posesiones Universales.
Debéis de saber los seres humanos de la tierra que nosotros siempre fuimos los más fieles servidores del poderoso Creador del Universo celeste.
Nuestras existencias jamás han conocido el tiempo terrenal y todo lo que nosotros estabilizábamos en el vasto Universo lo hacíamos siempre en su justo tiempo para no desnivelar la normal actividad de un extenso Cosmos que sé expandía por el infinito vació. Mientras todas las miríadas de soles, desde las espaciosas galaxias, daban el calor necesario a los planetas dando origen a la vida. ... (ver texto completo)
Para hacer en la tierra esa ardua labor de paz entre los humanos, debemos de grabarte para siempre en tú humano cerebro la única y verdadera historia de los orígenes del hombre:
“Hace millones de los años vuestros, cuando aún no habían sido creados los hombres en el pequeño planeta Tierra, los Arcángeles, los Querubines, los Nefelin y las miríadas de los Ángeles del Imperio Celestial, servíamos a un divino Señor que era el poder incondicional y era el que gobernaba en los cielos como único poder supremo sobre todas sus posesiones Universales.
El hombre (le dijo la voz) está impregnado de la divinidad y por ello se haya obligado a transmitirla a través del conocimiento. Porque esa energía que el hombre denomina el alma, en cuando el cuerpo orgánico del hombre muere se vuelve al seno de su divinidad original.
Para hacer en la tierra esa ardua labor de paz entre los humanos, debemos de grabarte para siempre en tú humano cerebro la única y verdadera historia de los orígenes del hombre:
La verdad que fue predicada por Jesús de Nazaret. Una realidad que es incomprendida por muchos de los hombres, pero que fue humana por su caridad y por su misericordiosa compasión.
El hombre (le dijo la voz) está impregnado de la divinidad y por ello se haya obligado a transmitirla a través del conocimiento. Porque esa energía que el hombre denomina el alma, en cuando el cuerpo orgánico del hombre muere se vuelve al seno de su divinidad original.
La voz anunció, que se hallaba próximo el tiempo de la verdad en la superficie del planeta y que sólo algunos escogidos se salvarían del cataclismo que se avecinaba a los hombres. Y le notificó que solo los conocedores de la verdad se salvarían.
La verdad que fue predicada por Jesús de Nazaret. Una realidad que es incomprendida por muchos de los hombres, pero que fue humana por su caridad y por su misericordiosa compasión.
De repente sintió como entraba en el interior de su cerebro una suave voz, que después de agradecerle su presencia le anunció que grabaría en su cerebro-lo relacionado con el grave incidente de la nave en el exterior. Y además le gravaría las consecuencias que tendría el hecho para los humanos ya que todo ello estaba relacionado con la historia del hombre en la Tierra.
La voz anunció, que se hallaba próximo el tiempo de la verdad en la superficie del planeta y que sólo algunos escogidos se salvarían del cataclismo que se avecinaba a los hombres. Y le notificó que solo los conocedores de la verdad se salvarían.
No obstante a la armoniosa luz equilibrada que allí había, nuestro hombre por más que buscaba con la mirada era incapaz de hallar la fuente desde donde la sorprendente luz brotaba.
De repente sintió como entraba en el interior de su cerebro una suave voz, que después de agradecerle su presencia le anunció que grabaría en su cerebro-lo relacionado con el grave incidente de la nave en el exterior. Y además le gravaría las consecuencias que tendría el hecho para los humanos ya que todo ello estaba relacionado con la historia del hombre en la Tierra.
El ambiente de la sala era de paz y sobrenatural. Y el conjunto de objetos y de seres que contemplaba absorto estaba envuelto en un silencio tan total que penetraba a burbujeos en el cerebro haciendo que nuestro hombre calmará la ansiedad del momento.
No obstante a la armoniosa luz equilibrada que allí había, nuestro hombre por más que buscaba con la mirada era incapaz de hallar la fuente desde donde la sorprendente luz brotaba.
De inmediato uno de los Nefelin se aproximó y le colocó en la cabeza una especie de casco metálico, del cual emanaba una verdosa luz, que conectaron al aparato que veía a su derecha.
El ambiente de la sala era de paz y sobrenatural. Y el conjunto de objetos y de seres que contemplaba absorto estaba envuelto en un silencio tan total que penetraba a burbujeos en el cerebro haciendo que nuestro hombre calmará la ansiedad del momento.
Con el cuerpo dolorido por el calor orgánico de la traslación molecular nuestro hombre cerró los ojos y respirando lentamente se relajó a la espera de la voz de los Nefelin, y relajado entrega su cuerpo a la voluntad de sus prodigiosos amigos.
De inmediato uno de los Nefelin se aproximó y le colocó en la cabeza una especie de casco metálico, del cual emanaba una verdosa luz, que conectaron al aparato que veía a su derecha.
Cuando había pasado un corto espacio de tiempo en la tierra, y nuestro hombre despertó, supuso de inmediato que ya no estaba en la pequeña tienda. Había sido transportado por sus poderosos amigos y ahora se hallaba en un salón espacioso tendido sobre una especie de camilla metálica y al instante comprobó, como lo había hecho otras veces, que se hallaba rodeado de los Nefelin que ya conocía de contactos anteriores.
Con el cuerpo dolorido por el calor orgánico de la traslación molecular nuestro hombre cerró los ojos y respirando lentamente se relajó a la espera de la voz de los Nefelin, y relajado entrega su cuerpo a la voluntad de sus prodigiosos amigos.
La agresión.
Los afanosos y poderosos Nefelin desde el interior de los profundos vivares, en el interior de la tierra controlaban las puertas de ventilación, detectaron de inmediato la presencia del investigador, por los sensores que tenía instalado nuestro hombre en la cabeza. Y como ellos saben quienes son por haber facilitado los aparatos para contactar, comprueban la señal y ponen apunto el transportador molecular para trasladar a nuestro hombre hasta el interior de la Tierra.
Cuando había pasado un corto espacio de tiempo en la tierra, y nuestro hombre despertó, supuso de inmediato que ya no estaba en la pequeña tienda. Había sido transportado por sus poderosos amigos y ahora se hallaba en un salón espacioso tendido sobre una especie de camilla metálica y al instante comprobó, como lo había hecho otras veces, que se hallaba rodeado de los Nefelin que ya conocía de contactos anteriores.
Mientras la brisa lo envolvía todo y suspiraba en la oscura noche, un fantasmagórico foco de luz subía lentamente desde la profundidad de la sima hasta que llegado al mismo borde de la sima, entonces la extraña luz se puso a girar vertiginosamente a su alrededor. Al instante en el mismo borde surgió un objeto redondo y luminiscente, el cual rotaba sobre sí mismo en el borde como buscando algo. La bola de intensa luz girando sobre si misma comenzó a extender más sus círculos y a cada giro que daba ... (ver texto completo)
La agresión.
Los afanosos y poderosos Nefelin desde el interior de los profundos vivares, en el interior de la tierra controlaban las puertas de ventilación, detectaron de inmediato la presencia del investigador, por los sensores que tenía instalado nuestro hombre en la cabeza. Y como ellos saben quienes son por haber facilitado los aparatos para contactar, comprueban la señal y ponen apunto el transportador molecular para trasladar a nuestro hombre hasta el interior de la Tierra.
Mientras los hechos se sucedían sin ninguna pausa el misterio y embrujo de la montaña cubrían lenta-mente la impenetrable oscuridad que envolvían al monte, desparramando de vivas sombras las zarzas y los matorrales chamuscados que daban al paisaje nocturno un tinte bastante sobrenatural. Mientras en lo alto, las estrellas desde el firmamento hacían extraños guiños burlescos a las altas montañas con la picaresca divina de su distancia infinita.
Mientras la brisa lo envolvía todo y suspiraba en la oscura noche, un fantasmagórico foco de luz subía lentamente desde la profundidad de la sima hasta que llegado al mismo borde de la sima, entonces la extraña luz se puso a girar vertiginosamente a su alrededor. Al instante en el mismo borde surgió un objeto redondo y luminiscente, el cual rotaba sobre sí mismo en el borde como buscando algo. La bola de intensa luz girando sobre si misma comenzó a extender más sus círculos y a cada giro que daba ... (ver texto completo)
Una vez instalado y en su tienda, se enfundó en un saco de dormir y después de conectarse un extraño aparato sobre la cabeza comió un bocadillo y tomó un largo trago del termo del café caliente, que le entonó y casi al instante y con toda tranquilidad el misterioso ser se quedó profundamente dormido.
Mientras los hechos se sucedían sin ninguna pausa el misterio y embrujo de la montaña cubrían lenta-mente la impenetrable oscuridad que envolvían al monte, desparramando de vivas sombras las zarzas y los matorrales chamuscados que daban al paisajenocturno un tinte bastante sobrenatural. Mientras en lo alto, las estrellas desde el firmamento hacían extraños guiños burlescos a las altas montañas con la picaresca divina de su distancia infinita.