El otoño duraba 90 días de 24 horas humanas.
A la cuarta estación se le llamó invierno y le hacía adormecerse al gélido frescor de unas semillas que estaban esperando a la poderosa fuerza que guarda en su interior la tierra. Custodiando con el intenso frío invernal la simiente y la potencia de la vida.
El invierno duraba 90 días de 24 horas humanas.
Cuando consideró Luzbel que la inclinación de la tierra era perfecta, cesaron en su manipulación y la fijaron en ese punto junto con las cuatro estaciones que daban al hombre alimento y cobijo.
El verano duraba 90 días de 24 horas humanas.
A la tercera estación se le llamó otoño y era la que recogía el mana natural de toda la fuerza de las dos estaciones anteriores y era cuando el hombre y los animales se aprovechaban de los frutos que esta-ban maduros para su alimento y su sustento.
El otoño duraba 90 días de 24 horas humanas.
A la cuarta estación se le llamó invierno y le hacía adormecerse al gélido frescor de unas semillas que estaban esperando a la poderosa fuerza que guarda en su interior la tierra. Custodiando con el intenso frío invernal la simiente y la potencia de la vida.
La estación duraba 90 días de 24 horas humanas.
A la segunda estación se le llamó verano y su luz generaba sobre la superficie del planeta templanza y calor; para después de que brotara la vida vegetal y animal en la primavera el poderoso calor del sol que daba la savia ayude a las plantas a fortalecerse más en un crecimiento pujante.
El verano duraba 90 días de 24 horas humanas.
A la tercera estación se le llamó otoño y era la que recogía el mana natural de toda la fuerza de las dos estaciones anteriores y era cuando el hombre y los animales se aprovechaban de los frutos que esta-ban maduros para su alimento y su sustento.
A la primera estación se le llamó la primavera y se iniciaba con el florecimiento de la vida natural, en donde los brotes de la vida daban a la naturaleza la fuerza necesaria para poder sobrevivir mejor en los meridianos idóneos y que eran más aceptables para iniciar los brotes en las plantas y la energía en los animales y en los hombres.
La estación duraba 90 días de 24 horas humanas.
A la segunda estación se le llamó verano y su luz generaba sobre la superficie del planeta templanza y calor; para después de que brotara la vida vegetal y animal en la primavera el poderoso calor del sol que daba la savia ayude a las plantas a fortalecerse más en un crecimiento pujante.
Los Arcángeles eran excelentes técnicos espaciales y utilizaron para ese fin la técnica del magnetismo para que el planeta tierra perdiese paulatinamente su rotación vertical anterior y poder fijar las cuatro estaciones y para que se utilizaran lo realizaron de la siguiente forma y manera:
A la primera estación se le llamó la primavera y se iniciaba con el florecimiento de la vida natural, en donde los brotes de la vida daban a la naturaleza la fuerza necesaria para poder sobrevivir mejor en los meridianos idóneos y que eran más aceptables para iniciar los brotes en las plantas y la energía en los animales y en los hombres.
El desvío de los polos verticales y de la velocidad de rotación de la tierra, se efectuó extremadamente lento para evitar un posible cataclismo marítimo y tardaron en conseguirlo por una precisada lentitud varios cientos de los años terrestres y para que la tierra girase sobre si misma con una inclinación de 33 grados, en un idóneo equilibrio para determinar los climas y las estaciones.
Los Arcángeles eran excelentes técnicos espaciales y utilizaron para ese fin la técnica del magnetismo para que el planeta tierra perdiese paulatinamente su rotación vertical anterior y poder fijar las cuatro estaciones y para que se utilizaran lo realizaron de la siguiente forma y manera:
Luzbel los científicos y los expertos en los climas, decidieron, para que trabajase el hombre algo más templadamente en la tierra, que debían de efectuar para el bien del hombre en la climatología terrestre un drástico cambio global meteorológico. Para que el hombre que habitase en este mundo organizara su vida en torno a cuatro forzosas estaciones fijas anuales para así poder sembrar, recoger y guardar los frutos del penoso trabajo para alimentarse.
El desvío de los polos verticales y de la velocidad de rotación de la tierra, se efectuó extremadamente lento para evitar un posible cataclismo marítimo y tardaron en conseguirlo por una precisada lentitud varios cientos de los años terrestres y para que la tierra girase sobre si misma con una inclinación de 33 grados, en un idóneo equilibrio para determinar los climas y las estaciones.
Luzbel probó de la olorosa carne del sacrificio del altar de Noé y viendo que esta vianda era tierna y apetitosa, decidió mantener el firme propósito y la obligación de que desde ahora en adelante los hombres le ofreciesen ofrendas en los altares; carne de sus más tiernos y puros animales y así poder complementar en un futuro próximo la aportación energética que en la tierra necesitaban los Arcángeles y los Nefelin.
Luzbel los científicos y los expertos en los climas, decidieron, para que trabajase el hombre algo más templadamente en la tierra, que debían de efectuar para el bien del hombre en la climatología terrestre un drástico cambio global meteorológico. Para que el hombre que habitase en este mundo organizara su vida en torno a cuatro forzosas estaciones fijas anuales para así poder sembrar, recoger y guardar los frutos del penoso trabajo para alimentarse.
-Entonces Noé le dijo a los suyos:
-Empezamos desde ahora mis amados hijos la más importante tarea humana que hombre alguno haya jamás osado realizar sobre la tierra.
-El calvario del hombre comienza ahora y nosotros lo conseguiremos con nuestro sacrificio y daremos al Señor la alegría de extendernos por los confines del mundo y llevar a todos los rincones de la tierra la estirpe del hombre.
Luzbel probó de la olorosa carne del sacrificio del altar de Noé y viendo que esta vianda era tierna y apetitosa, decidió mantener el firme propósito y la obligación de que desde ahora en adelante los hombres le ofreciesen ofrendas en los altares; carne de sus más tiernos y puros animales y así poder complementar en un futuro próximo la aportación energética que en la tierra necesitaban los Arcángeles y los Nefelin.
Los Nefelin ocultaban a la vista de Noé las naves de transporte detrás de las montañas para que Noé no notara que los animales se dirigían hacía ellas por telepatía y desapareciendo de la vista de todos en poco tiempo.
-Entonces Noé le dijo a los suyos:
-Empezamos desde ahora mis amados hijos la más importante tarea humana que hombre alguno haya jamás osado realizar sobre la tierra.
-El calvario del hombre comienza ahora y nosotros lo conseguiremos con nuestro sacrificio y daremos al Señor la alegría de extendernos por los confines del mundo y llevar a todos los rincones de la tierra la estirpe del hombre.
Noé se alegró y todos juntos se pusieron a la tarea de distribuir a los animales por la tierra.
Los Nefelin ocultaban a la vista de Noé las naves de transporte detrás de las montañas para que Noé no notara que los animales se dirigían hacía ellas por telepatía y desapareciendo de la vista de todos en poco tiempo.
-Confía en mí Noé y obedece mis indicaciones que los Nefelin te ayudaran en esa ardua tarea.
Noé se alegró y todos juntos se pusieron a la tarea de distribuir a los animales por la tierra.
-Noé respondió al Señor:
-Agradezco tu bondad hacía mi humilde familia mí Señor.
- ¿Pero como distribuiré a tantos animales?
-Confía en mí Noé y obedece mis indicaciones que los Nefelin te ayudaran en esa ardua tarea.
-Luzbel dijo a Noé:
-Abre la nave y saca a los tuyos, y saca también a todos los animales porque la tierra ya esta seca y es tiempo de que los de tú linaje se multipliquen por la faz de la tierra.
-Noé respondió al Señor:
-Agradezco tu bondad hacía mi humilde familia mí Señor.
- ¿Pero como distribuiré a tantos animales?
El contacto que Luzbel tendría en el futuro con los seres humanos debía de cambiar, desde ahora seria distinto. Y prometió dejarlos al libre albedrío para que con su propia sabiduría y voluntad pudieran vivir en paz y en armonía en su propia conciencia. Los divinos no se entremezclarían más en la vida y el futuro del hombre le dijo Luzbel a sus Nefelin. Y juró, que sólo intervendría si el imperio tratase de socavar al hombre la bondad y la fraternidad de los seres humanos.
-Luzbel dijo a Noé:
-Abre la nave y saca a los tuyos, y saca también a todos los animales porque la tierra ya esta seca y es tiempo de que los de tú linaje se multipliquen por la faz de la tierra.
Luzbel se hallaba preparando la nueva etapa que desde ahora comenzaba para todos los hombres en la tierra. La única familia de hombres que quedaba con viva, daría al mundo una nueva oportunidad y también a los seres humanos descendientes de Noé para que el la tierra fuese viable la supervivencia de sus más amadas criaturas. Sería ciertamente la última vez que podría hacerlo en la tierra. Era la única que le quedaba al hombre para morar en el planeta con tranquilidad y sosiego. Y si esa natural inteligencia ... (ver texto completo)
El contacto que Luzbel tendría en el futuro con los seres humanos debía de cambiar, desde ahora seria distinto. Y prometió dejarlos al libre albedrío para que con su propia sabiduría y voluntad pudieran vivir en paz y en armonía en su propia conciencia. Los divinos no se entremezclarían más en la vida y el futuro del hombre le dijo Luzbel a sus Nefelin. Y juró, que sólo intervendría si el imperio tratase de socavar al hombre la bondad y la fraternidad de los seres humanos.
Y para dar fiel testimonio del juramento, sacrificó en un improvisado altar un tierno cordero lechal y dos blancas palomas. Y el fuerte olor del sacrificio se elevó entre la brisa suave del mar y llegó hasta Luzbel que lo recibió placenteramente.
Luzbel se hallaba preparando la nueva etapa que desde ahora comenzaba para todos los hombres en la tierra. La única familia de hombres que quedaba con viva, daría al mundo una nueva oportunidad y también a los seres humanos descendientes de Noé para que el la tierra fuese viable la supervivencia de sus más amadas criaturas. Sería ciertamente la última vez que podría hacerlo en la tierra. Era la única que le quedaba al hombre para morar en el planeta con tranquilidad y sosiego. Y si esa natural inteligencia ... (ver texto completo)
La impaciencia natural de Noé para abandonar la nave y lo antes posible el encierro triste y forzoso, hacía olvidarse de la espantosa tragedia que había dejado atrás. Ahora Noé deseaba comenzar cuanto antes una existencia cotidiana con su familia, para así multiplicarse por toda la tierra. Y él procuraría por todos los medios, que la sangre de los hombres jamás fuese vertida por otros hombres. Y Noé con esta determinación inquebrantable hacía la bondad del creador, le agradecía más fielmente su infinita ... (ver texto completo)
Y para dar fiel testimonio del juramento, sacrificó en un improvisado altar un tierno cordero lechal y dos blancas palomas. Y el fuerte olor del sacrificio se elevó entre la brisa suave del mar y llegó hasta Luzbel que lo recibió placenteramente.
El tiempo espléndido y caluroso, les hacía a todos sudar de modo continuo al tener la familia de Noé que hacer cualquier de las nimias tareas en la nave. Los Nefelin que eran muy curiosos, se hallaban muy próximos observando en sus naves invisibles la originaria actuación de Noé y viendo la reacción natural de las criaturas humanas esperaban con su eterna paciencia y curiosidad el desarrollo final de la trágica aventura.
La impaciencia natural de Noé para abandonar la nave y lo antes posible el encierro triste y forzoso, hacía olvidarse de la espantosa tragedia que había dejado atrás. Ahora Noé deseaba comenzar cuanto antes una existencia cotidiana con su familia, para así multiplicarse por toda la tierra. Y él procuraría por todos los medios, que la sangre de los hombres jamás fuese vertida por otros hombres. Y Noé con esta determinación inquebrantable hacía la bondad del creador, le agradecía más fielmente su infinita ... (ver texto completo)
Más arriba en la cumbre más alta del monte Ararat este dejaba entrever su cima poderosa como si ella fuese el más atento vigilante del Señor. La nave de Noé se hallaba en una de las empinadas laderas del monte cerca de la cima, en donde la nave después de un fuerte balanceo se había detenido. Pero aún Noe, los animales y, su familia, debían de esperar bastante tiempo hasta que el agua que se hallaba aún cercana bajase hasta un nivel conveniente para poder desembarcar sin peligro a todos los animales ... (ver texto completo)
El tiempo espléndido y caluroso, les hacía a todos sudar de modo continuo al tener la familia de Noé que hacer cualquier de las nimias tareas en la nave. Los Nefelin que eran muy curiosos, se hallaban muy próximos observando en sus naves invisibles la originaria actuación de Noé y viendo la reacción natural de las criaturas humanas esperaban con su eterna paciencia y curiosidad el desarrollo final de la trágica aventura.
La dispersión.
La nave en la que navegaba Noé se estremeció a lo largo de la quilla al chocar en el fondo rocoso, en el lugar donde el navío había embarrancado.
Más arriba en la cumbre más alta del monte Ararat este dejaba entrever su cima poderosa como si ella fuese el más atento vigilante del Señor. La nave de Noé se hallaba en una de las empinadas laderas del monte cerca de la cima, en donde la nave después de un fuerte balanceo se había detenido. Pero aún Noe, los animales y, su familia, debían de esperar bastante tiempo hasta que el agua que se hallaba aún cercana bajase hasta un nivel conveniente para poder desembarcar sin peligro a todos los animales ... (ver texto completo)
El umbral de la esperanza.
Ahora bien en el año seiscientos uno y en el pri-mer mes, aconteció que ya se habían escurrido las aguas de sobre la tierra y procedió Noé a quitar la cubierta del arca y así poder observar si la super-ficie del suelo se había secado.
Y en el segundo mes, en el día veintisiete del mes, quedó completamente seca la tierra.
Ahora le habló el creador a Noé diciéndole:
Sal del arca tú tu esposa tus hijos y las esposas de tus hijos contigo.
Saca contigo toda criatura viviente ... (ver texto completo)
La dispersión.
La nave en la que navegaba Noé se estremeció a lo largo de la quilla al chocar en el fondo rocoso, en el lugar donde el navío había embarrancado.
Y Luzbel desde su poderosa base en las profundas aguas de la tierra contemplaba el inicio de la nueva etapa que el hombre llamado Noé debería ejecutar de ahora en adelante con su divina ayuda.
El umbral de la esperanza.
Ahora bien en el año seiscientos uno y en el pri-mer mes, aconteció que ya se habían escurrido las aguas de sobre la tierra y procedió Noé a quitar la cubierta del arca y así poder observar si la super-ficie del suelo se había secado.
Y en el segundo mes, en el día veintisiete del mes, quedó completamente seca la tierra.
Ahora le habló el creador a Noé diciéndole:
Sal del arca tú tu esposa tus hijos y las esposas de tus hijos contigo.
Saca contigo toda criatura viviente ... (ver texto completo)
Noé se vio reflejado para un durísimo encargado de su Dios, el tener que encarnar la nueva comedia humana que desde ahora debían de representar los miembros de su familia.
Y Luzbel desde su poderosa base en las profundas aguas de la tierra contemplaba el inicio de la nueva etapa que el hombre llamado Noé debería ejecutar de ahora en adelante con su divina ayuda.
Fue esta señal de la existencia de vida la que puso a la familia de Noé alegre, porque era la verdadera señal física de que las aguas estaban descendiendo y de que la vida a pesar de tanta desgracia seguía.
La tragedia humana continuaba en la tierra ahora que ya se había cerrado un capítulo maldito para la supervivencia del hombre.
Noé se vio reflejado para un durísimo encargado de su Dios, el tener que encarnar la nueva comedia humana que desde ahora debían de representar los miembros de su familia.
Cuando la paloma volvió a la nave al día siguiente, ante la sorpresa de Noé que creía que ya la había perdido, con una rama de olivo en el pico.
Fue esta señal de la existencia de vida la que puso a la familia de Noé alegre, porque era la verdadera señal física de que las aguas estaban descendiendo y de que la vida a pesar de tanta desgracia seguía.
La tragedia humana continuaba en la tierra ahora que ya se había cerrado un capítulo maldito para la supervivencia del hombre.
Noé se tranquilizó, pero no obstante como era un impaciente humano soltó una paloma que se alejó volando hasta el horizonte en donde se perdió de vista.
Cuando la paloma volvió a la nave al día siguiente, ante la sorpresa de Noé que creía que ya la había perdido, con una rama de olivo en el pico.
Noé pasara aún ciento cincuenta días hasta que tú y los tuyos y todos los animales vivos que están en la nave contigo consigan caminar por la tierra.
Noé se tranquilizó, pero no obstante como era un impaciente humano soltó una paloma que se alejó volando hasta el horizonte en donde se perdió de vista.
Noé en su nave se volvió algo impaciente y clamó al Señor:
Creador compasivo. ¿Cuándo llegará al hombre el ansiado día en que podamos andar sobre la tierra?
Luzbel pacientemente de dijo:
Noé pasara aún ciento cincuenta días hasta que tú y los tuyos y todos los animales vivos que están en la nave contigo consigan caminar por la tierra.
Mientras eso pasaba en la nave de Noé, Luzbel en su ciudad submarina, trabajaba incansable con sus Nefelin para acelerar la evaporación y aun cuando ya se podían ver las primeras cimas de la tierra, la inmensa tarea de volver las aguas al nivel anterior era ardua y lenta. Aún debían de transcurrir ciento cincuenta días para que el planeta pudiese hallarse habitable para el hombre.
Noé en su nave se volvió algo impaciente y clamó al Señor:
Creador compasivo. ¿Cuándo llegará al hombre el ansiado día en que podamos andar sobre la tierra?
Luzbel pacientemente de dijo:
El cuervo volvió a la nave después de varias horas y entonces Noé dedujo que la tierra se hallaba aún cubierta por las aguas. Resignado espero paciente porque intuía que el calor que traía la brisa marina anunciaba que el nivel de las aguas estaba bajando.
Mientras eso pasaba en la nave de Noé, Luzbel en su ciudad submarina, trabajaba incansable con sus Nefelin para acelerar la evaporación y aun cuando ya se podían ver las primeras cimas de la tierra, la inmensa tarea de volver las aguas al nivel anterior era ardua y lenta. Aún debían de transcurrir ciento cincuenta días para que el planeta pudiese hallarse habitable para el hombre.
Cuando por fin cesó la lluvia, ya habían pasado los cuarenta días y las cuarenta noches, cómo fueron anunciados por el creador y sólo entonces Noé se atrevió a entreabrir los ventanales de la cubierta de la nave. Y viendo que ya no llovía y que los cielos resplandecían con la intensa luz del sol, soltó uno de los cuervos al viento, el cual se alejó volando y se perdió en el horizonte.
El cuervo volvió a la nave después de varias horas y entonces Noé dedujo que la tierra se hallaba aún cubierta por las aguas. Resignado espero paciente porque intuía que el calor que traía la brisa marina anunciaba que el nivel de las aguas estaba bajando.
Mientras los largos días lluviosos pasaban con un insistente y continuado machaqueo del agua sobre la cubierta de la nave, todos ellos se atareaban en alimentar a tantas bestias como allí había. El trajín les hacía pensar muy poco en el final trágico de los demás, como había sido la voluntad del Señor y de su infalible justicia divina. Todos ellos debían de seguir siendo fieles a sus infalibles mandatos.
Cuando por fin cesó la lluvia, ya habían pasado los cuarenta días y las cuarenta noches, cómo fueron anunciados por el creador y sólo entonces Noé se atrevió a entreabrir los ventanales de la cubierta de la nave. Y viendo que ya no llovía y que los cielos resplandecían con la intensa luz del sol, soltó uno de los cuervos al viento, el cual se alejó volando y se perdió en el horizonte.
Mientras esto pasaba en la ciudad submarina, Noé había sufrido pacientemente la pavorosa lluvia que encima de la nave había caído y pensando mucho en el desgraciado final de los hombres rezaba a su creador por el alma de todos ellos agradeciéndole haberle preservado de esa terrible muerte.
Mientras los largos días lluviosos pasaban con un insistente y continuado machaqueo del agua sobre la cubierta de la nave, todos ellos se atareaban en alimentar a tantas bestias como allí había. El trajín les hacía pensar muy poco en el final trágico de los demás, como había sido la voluntad del Señor y de su infalible justicia divina. Todos ellos debían de seguir siendo fieles a sus infalibles mandatos.
Pero mientras luzbel y su gente permaneciese en el fondo de los mares, ellos tratarían de ayudar a esos pobres humanos que se habían quedado solos en la tierra porque son sus últimas y amadas criaturas.
Mientras esto pasaba en la ciudad submarina, Noé había sufrido pacientemente la pavorosa lluvia que encima de la nave había caído y pensando mucho en el desgraciado final de los hombres rezaba a su creador por el alma de todos ellos agradeciéndole haberle preservado de esa terrible muerte.
Luzbel había cumplido su palabra del exterminio de la maldad y ahora la existencia del hombre sólo dependía de Noé y de los suyos.
Pero mientras luzbel y su gente permaneciese en el fondo de los mares, ellos tratarían de ayudar a esos pobres humanos que se habían quedado solos en la tierra porque son sus últimas y amadas criaturas.
Las grandes aglomeraciones de nubes negras que se hallaban entre los cielos empezaron al instante a despejarse en el ecuador por efecto de un intenso viento cálido y se quedó sin nubes en poco tiempo todo el firmamento.
Luzbel había cumplido su palabra del exterminio de la maldad y ahora la existencia del hombre sólo dependía de Noé y de los suyos.
La intensa lluvia torrencial cómo por arte de magia se detuvo al instante y las nubes volvieron a ser las masas de agua que se precipitaban impetuosas en los océanos. En los polos del planeta se provocó un gélido frío polar que hizo solidificar cantidades enormes de agua, lo que provocó la bajada rápida de los niveles de los mares.
Las grandes aglomeraciones de nubes negras que se hallaban entre los cielos empezaron al instante a despejarse en el ecuador por efecto de un intenso viento cálido y se quedó sin nubes en poco tiempo todo el firmamento.
El fin de la tragedia.
Luzbel esperó cuarenta días hasta que observó que la tierra estaba completamente cubierta de agua, y llegado ese día mando pararse a todos los equipos del cinturón electromagnético y después ordenó a los Nefelin que invirtieran el proceso anterior para provocar el efecto contrario.
La intensa lluvia torrencial cómo por arte de magia se detuvo al instante y las nubes volvieron a ser las masas de agua que se precipitaban impetuosas en los océanos. En los polos del planeta se provocó un gélido frío polar que hizo solidificar cantidades enormes de agua, lo que provocó la bajada rápida de los niveles de los mares.
El comienzo del fin.
Siguió el diluvio sobre la tierra por cuarenta días y siguieron aumentando las aguas y ellas empeza-ron a llevar el arca y estaba flotando arriba de la tierra.
Y las aguas se hicieron abundantes abrumadoras y siguieron aumentando sobre la tierra pero el arca siguió navegando sobre la superficie de las aguas.
Y tan abrumadoramente lo anegaron las aguas a la tierra, que las altas montañas que estaban bajo de todos los cielos quedaron cubiertas.
De modo y manera que expiró toda ... (ver texto completo)
El fin de la tragedia.
Luzbel esperó cuarenta días hasta que observó que la tierra estaba completamente cubierta de agua, y llegado ese día mando pararse a todos los equipos del cinturón electromagnético y después ordenó a los Nefelin que invirtieran el proceso anterior para provocar el efecto contrario.
Y como toda la tierra seguía totalmente inundada el comandante de la flota del imperio, Satán, pensó que toda simiente humana había desaparecido para siempre en al pequeño sistema solar y lo comunicó de inmediato al imperio eclipsándose en el infinito a la velocidad de la luz.
El comienzo del fin.
Siguió el diluvio sobre la tierra por cuarenta días y siguieron aumentando las aguas y ellas empeza-ron a llevar el arca y estaba flotando arriba de la tierra.
Y las aguas se hicieron abundantes abrumadoras y siguieron aumentando sobre la tierra pero el arca siguió navegando sobre la superficie de las aguas.
Y tan abrumadoramente lo anegaron las aguas a la tierra, que las altas montañas que estaban bajo de todos los cielos quedaron cubiertas.
De modo y manera que expiró toda ... (ver texto completo)
El reflejo del sol sobre la superficie se asemejaba a un enorme y brillante farol que flotaba en el vació alumbrando a su pequeño y estéril satélite.
Y como toda la tierra seguía totalmente inundada el comandante de la flota del imperio, Satán, pensó que toda simiente humana había desaparecido para siempre en al pequeño sistema solar y lo comunicó de inmediato al imperio eclipsándose en el infinito a la velocidad de la luz.
Entonces ellos cesarían de vigilar el ínfimo planeta y entonces abandonarían el pequeño sistema solar.
Satán había esperado los cuarenta días humanos y cuando vio que la lluvia cesaba de repente y veía muy brillante a la tierra como si fuese una perla que flotase en el espacio.
El reflejo del sol sobre la superficie se asemejaba a un enorme y brillante farol que flotaba en el vació alumbrando a su pequeño y estéril satélite.
Decidió esperar hasta el fin de la gran inundación, porque el mayor deseo de Satán era contemplar la total aniquilación del hombre.
Entonces ellos cesarían de vigilar el ínfimo planeta y entonces abandonarían el pequeño sistema solar.
Satán había esperado los cuarenta días humanos y cuando vio que la lluvia cesaba de repente y veía muy brillante a la tierra como si fuese una perla que flotase en el espacio.
Ese hecho suponía para el imperio un formidable triunfo sobre Luzbel y sobre sus huestes de rebeldes Arcángeles.
Decidió esperar hasta el fin de la gran inundación, porque el mayor deseo de Satán era contemplar la total aniquilación del hombre.
Enseguida mandó al supremo un informe de lo que en el pequeño planeta estaba ocurriendo y además se atrevió a anunciar que la humanidad del planeta se estaba extinguiendo en la tierra por un completo y total diluvio.
Ese hecho suponía para el imperio un formidable triunfo sobre Luzbel y sobre sus huestes de rebeldes Arcángeles.
Una divina luminosidad penetró por los genes de Satán al ver este desastre humano.
Enseguida mandó al supremo un informe de lo que en el pequeño planeta estaba ocurriendo y además se atrevió a anunciar que la humanidad del planeta se estaba extinguiendo en la tierra por un completo y total diluvio.
Asombrado vio Satán, que los polos helados de la tierra se habían difuminado por la lluvia torrencial y espesa que se precipitaba aumentando el nivel de los mares por todo el planeta. Y vio como todas las tierras secas se sumergían haciendo que hombres y bestias que corrían despavoridas perecer ahogadas. Como los días pasaban y la lluvia no cesaba, Satán se alegró sobremanera viendo como perecían todos los seres vivos, y entre ellos a los hombres, que él contemplaba complacido desde el espacio exterior.
Una divina luminosidad penetró por los genes de Satán al ver este desastre humano.
Esta acción de Luzbel había sido tan rápida y bien ejecutada que Satán cuando se quiso dar cuenta de lo que pasaba ya era tarde para que pudiese actuar, porque ya estaba lloviendo torrencialmente en la superficie de la tierra y nada ni nadie por poderoso que fuese podía parar las espantosas riadas de agua que convertía los arroyos en caudalosos rios.
Asombrado vio Satán, que los polos helados de la tierra se habían difuminado por la lluvia torrencial y espesa que se precipitaba aumentando el nivel de los mares por todo el planeta. Y vio como todas las tierras secas se sumergían haciendo que hombres y bestias que corrían despavoridas perecer ahogadas. Como los días pasaban y la lluvia no cesaba, Satán se alegró sobremanera viendo como perecían todos los seres vivos, y entre ellos a los hombres, que él contemplaba complacido desde el espacio exterior.
Cuando se dieron cuenta que la lluvia era obra del Señor, cómo castigo a su maldad, todos empezaron a llorar y a lamentarse del maldito vivir, y del mal comportamiento que habían tenido con los abuelos y los niños. Pero ya era muy tarde para todos ellos, porque la ira de Luzbel bajaba del cielo sin piedad y sin ninguna compasión para los hombres.
Esta acción de Luzbel había sido tan rápida y bien ejecutada que Satán cuando se quiso dar cuenta de lo que pasaba ya era tarde para que pudiese actuar, porque ya estaba lloviendo torrencialmente en la superficie de la tierra y nada ni nadie por poderoso que fuese podía parar las espantosas riadas de agua que convertía los arroyos en caudalosos rios.