Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Aremos, dijo la mosca al buey.
Aremos, dijo la mosca, y estaba en la oreja del buey.
Arena y cal encubren mucho mal.
A secreto agravio, secreta venganza.
Asegúrate de que estás en el buen camino y entonces, síguelo.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Arco por la tarde, buen tiempo aguardes.
A refajo verde, ribete encarnado.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
A saya blanca, ribete negro.
Aseada aunque sea jorobada.
Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.
Arco iris al mediodía, llueve todo el día.
Arroz pasado, arroz tirado.
Arroz que no se menea, se quema.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Arrimarse a la boca del lobo es de hombre bobo.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Arrímate a los buenos y serás uno de ellos.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Arriba canas y abajo ganas.
Arrieros somos y en el camino andamos.
Arrieros somos y en el camino nos encontraremos.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
Árbol que no arraiga no crece.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Arca abierta al ladrón espera.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
A rocín viejo, cabezada nueva.
A Roma por todo.
Araña muerta, visita cierta.
Arandino, borracho fino.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
A raposo durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Armas y dineros quieren buen dueño.
A rocín de halconero, mal le medra el pelo.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Araña de día, carta o alegría.
Arma de Dios es Cristo.
Armas y dineros buenas manos quieren.
A quien madruga, Dios lo ayuda.
A quien mal canta, bien le suena.
Aremos, dijo la mosca al buey.
Aremos, dijo la mosca, y estaba en la oreja del buey.
Arena y cal encubren mucho mal.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
Arco por la tarde, buen tiempo aguardes.
A refajo verde, ribete encarnado.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Arco iris al mediodía, es que llueve todo el día.
Arco iris al mediodía, llueve todo el día.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
A quien le dan pan que no coma.
Árbol que no arraiga no crece.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Árbol que no frutea, bueno es para leña.
Arca abierta al ladrón espera.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A ratón con buen olfato, nunca lo sorprende el gato.
Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Árboles y hombres, por su fruto se conocen.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
¿A quién le amarga un dulce?.
Araña muerta, visita cierta.
Arandino, borracho fino.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
A raposo durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
A quien has de acallar, has de halagar.
A quien has de dar la cena, no le quites la merienda.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Araña de día, carta o alegría.
A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A quien madruga, Dios lo ayuda.
A quien mal canta, bien le suena.
A quien feo ama, bonito le parece.
A quien me diga que nunca mintió, que al decirlo miente lo digo yo.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
A quien lo quiere celeste, que le cueste.
A quien espera, su bien llega.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
A quien el vino no plaz, Dios le quite el pan.
A quien le den pan que llore.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
A quien le dan pan que no coma.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
A quien feo ama, hermoso le parece.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A quien debas contestar, no procures enfadar.
A quien feo ama, bonito le parece.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
A quien espera, su bien llega.
A quien da y perdona, nácele una corona.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
A quien dan, no escoge.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
A quien dices el secreto das tu libertad.