Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
El amor es estupendo, pero dando y recibiendo.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
El amor es el vino que más pronto se avinagra.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
El amor es demencia, y su medico, la ausencia.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
El amor es de hermano y no de señor.
El ama brava, es llave de su casa.
El amor es como el fútbol: hay que saber tirar.
El almendro de enero no llega al cesto.
El amor es ciego, y el matrimonio lo cura.
El alma está no donde vive sino donde ama.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El amor destierra la vergüenza.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.
El amor de lejos, es para los pendejos.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
El ajo es la triaca del villano.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
El amigo verdadero ni contra tu honra ni contra tu dinero.
El ahorro es santo porque hace milagros.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
El agua que corre nunca se corrompe.
El ama brava, es llave de su casa.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
El almendro de enero no llega al cesto.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El alma está no donde vive sino donde ama.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
El alma cruelmente herida, perdona pero no olvida.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
El alfayate del Cautillo hacía la costura de balde y ponía el hilo.
El agua ni envejece ni empobrece.
El alcanzar algo no significa nada si no se le utiliza.
El agua fresca se bebe en jarro.
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
El agua en invierno duerme sola.
El ajo es la triaca del villano.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
El ahorro es santo porque hace milagros.
El agua clara y corriente, no contamina a la gente.
El agua que corre nunca se corrompe.
El agraviado, nunca desmemoriado.
El agua para un susto y el vino para un gusto.
El agradecido no olvida el bien recibido.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
El agradecido demuestra ser bien nacido.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
El aceite es: armero, relojero y curandero.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
El agua ni envejece ni empobrece.
El abuso de las riquezas es peor que la necesidad de ellas.
El agua hace sudar; el vino, cantar.
El abrigo en invierno, y la mujer todo el tiempo.
El agua fresca se bebe en jarro.
El abad y el gorrión, dos malas aves son.
El agua es blanda y la piedra es dura; pero gota a gota, hace cavadura.
El Abad donde canta de allí se viste.
El agua en invierno duerme sola.
El abad que no tiene hijos, es que le faltan los argamandijos.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
El ablano y el cabrón, en Mayo tienen sazón.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
El aceite de oliva todo mal quita.
El agua corriente no mata a la gente, el agua sin correr mata a la mujer.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
El agua clara y corriente, no contamina a la gente.
El Abad de Bamba, lo que no puede comer, dalo por su alma.
El agraviado, nunca desmemoriado.
El abad canta donde yanta.
El agradecido no olvida el bien recibido.