Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

El que espera desespera.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
El que es pendejo ni de dios goza.
El que espera desespera.
El que es mandado no es culpado.
El que es pendejo ni de dios goza.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
El que es gallo en todo patio canta.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
El que escucha su mal oye.
El que el vino no trae, Dios le quite el pan.
El que escucha consejos, llega a viejo.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
El que duerme con niños amanece mojado.
El que es ciego de nación, nunca sabe por dónde anda.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
El que es buen músico, con una cuerda toca.
El que dice lo que quiere, oirá lo que no quiere.
El que es buen juez por su casa empieza.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
El que en verano no trilla, en invierno no come.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El que entre la miel anda, algo se le pega.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
El que en Agosto duerme, velará en Septiembre.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El que el vino no trae, Dios le quite el pan.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
El que duerme en Mayo que duerma todo el año.
El que de pequeño come perdices, de viejo caga las plumas.
El que duerme con niños amanece mojado.
El que depende de otro come mal y cena peor.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
El que de nada sabe, de todo se unta.
El que dice lo que quiere, oirá lo que no quiere.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El que dice la verdad, ni peca ni miente.
El que demonios da, diablos recibe.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
El que de treinta no sabe y de cuarenta no tiene, no lo aguarde si no es que herede.
El que del campo viene, cenar quiere.
El que desprecia un centavo deseará después un peso.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se eta.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
El que de la culebra está mordido, de la sombra se espanta.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
El que de joven no trota, de viejo galopa.
El que de refranes se fía, no llega bien al mediodía.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
El que de pequeño come perdices, de viejo caga las plumas.
El que de joven corre, de viejo trota.
El que depende de otro come mal y cena peor.
El que de joven come perdices, de grande caga las plumas.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
El que deja una herencia, deja pendencias.
El que de nada sabe, de todo se unta.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El que debajo de una hoja se posa, dos veces se moja.
El que demonios da, diablos recibe.
El que de amigos carece es porque no los merece.
El que de mañana se levanta, en su trabajo adelanta.
El que de amarillo se viste, en su hermosura confía.
El que del campo viene, cenar quiere.