Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Zurríanme las orejas: reniego de putas viejas.
Zumbido de mosquito,
música de violín chiquito.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Zumo de parras, la alegría de la
casa.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna vieja.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Zun de
noche, se sube a un
coche
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Zurcir bien es más que tejer.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Zurcir bien, es más que tejer.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Quien encuentra un amigo, encuentra un tesoro.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Zurdos y cojos, denme en los ojos.
Quien en la plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
La zagala y el garzón, para en uno son.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de
comer.
La voz del culo no admite remedo ni disimulo.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier
esquina.
La voz del asno no pasa del tejado.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
La viuda que se arregla, no duerme sola.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Quien encuentra un
amigo, encuentra un tesoro.
La virtud loada, crece.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
La visita como el muerto, a los tres días huele mal.
Quien en la
plaza a labrar se mete, muchos adiestradores tiene.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
Quien en Dios confía, será
feliz algún día.
El que más chifle, capador.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El que manda, no va.
La zagala y el garzón, para en uno son.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
El que manda, manda.
La voz del culo no admite remedo ni disimulo.
El que mal vive, poco vive.
La voz del asno no pasa del
tejado.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
El que mal anda, mal acaba.
La viuda que se arregla, no duerme sola.
El que madruga, es sereno.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
El que madruga, Dios lo ayuda.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
La vista del hacendado, hace engordar al
ganado.
El que llama a un abogado, es que ha matado o mucho ha robado.
La virtud loada, crece.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
La visita como el muerto, a los tres días huele mal.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
El que lejos se va a casar, o va engañado o va a engañar.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
El que la sigue la consigue.
El que más come, menos come.
El que las hace, las imagina.
El que más chifle, capador.
El que la ley establece, guardarla debe.
El que manda, no va.
El que la hace, la paga.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
El que la deba, que la pague.
El que manda, manda.