Respuestas para Críspulo Cortés Cortés:

Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Más vale cobarde vivo que valiente muerto.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Más vale cien leguas de mal caminar que otras cien sin andar.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Más está el engaño en ser bueno o malo que en ser caro o barato.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Más tiene el rico cuando empobrece, que el pobre cuando enriquece.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Más limpio es que millonario, quien sus medias cambia a diario.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
Más fácil es de la obra juzgar que en ella trabajar.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Más ciego no puede haber, que aquel que no quiere ver.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Marzo airoso, Abril lluvioso sacan a Mayo florido y hermoso.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Mancebo me fui, y envejecí; más nunca al justo desamparado vi.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Los mejores médicos son: el doctor dieta y el doctor reposo.
Mal caso para un médico cuando el médico del paciente tiene la gota.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
"Los inviernos en Burgos, y los veranos en Sevilla", decía Doña Isabel, la gran reina de Castilla.
Mala memoria tiene el gallo, pues canta porque olvida que ya ha cantado.
Los hijos de mis hijas, nietos míos son, los hijos de mis hijos, lo son o no lo son.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Los [espárragos] de Abril, para mí; los de Mayo, para mi amo; los de Junio, para ninguno.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Los bobos dicen que nacen pero son más los que se hacen.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
Los buenos nadadores son los que con más frecuencia se ahogan.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Los ajos en Navidad, ni ácidos sin por sembrar.
Los pecados son cadena, unos eslabones a otros se agregan.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.